Evolución de los monstruos mascotas - Capítulo 583
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583: Capítulo 583 – Descendiente del Cuasi Dios 583: Capítulo 583 – Descendiente del Cuasi Dios Editor: Nyoi-Bo Studio —¿Alguna vez has oído hablar del Elefante del Rincón Luz de Estrellas Blanco?
—Gao Peng le pidió información a Gran Mar Gordo.
—¿Qué es el Elefante del Rincón Luz de Estrellas Blanco?
—Gran Mar Gordo le dio a entender que nunca antes había oído hablar de este monstruo.
—Escuché que su colmillo puede ser un antídoto para el veneno de agua del Acechador Marino —dijo Gao Peng.
—¿Eh?
—Gran Mar Gordo estaba sorprendido.
—¿Puede ser un antídoto para el veneno de agua del Acechador Marino?
Los Acechadores Marinos dependen principalmente de su veneno de agua para asesinar a sus víctimas.
Si fuera posible tener algún antídoto contra su veneno, entonces el 70 por ciento de su fuerza sería inútil.
—Sí, pero lo único que sé es su nombre.
No tengo ni idea de cómo se ve ni dónde se encuentra —confesó Gao Peng.
—Está bien.
Déjame pensar un momento.
Gran Mar Gordo frunció el ceño.
Le preocupaba muchísimo que el Acechador Marino lograra refinar su artefacto divino a la fuerza.
… Gran Mar Gordo regresó a la isla luego de dos días.
En estos dos días, estuvo buscando pistas del Elefante del Rincón Luz de Estrellas Blanco del cual le había hablado Gao Peng.
—No te preocupes si no puedes encontrar nada.
También hay otras formas de atacarlos.
—Gao Peng se tocó la barba en su barbilla mientras pensaba.
—¿Qué otras maneras hay?
—Gran Mar Gordo le prestó toda su atención.
—Podemos matarlo con una espada prestada.
—Gao Peng hizo un movimiento como si agitara un cuchillo.
Estos monstruos eran bastante inteligentes, aunque habían formas de vida inteligente limitadas, lo cual los hacía menos hábiles con las estrategias.
No todos eran como humanos que son capaces de colaborar con miles y millones de seres sabios para armar estrategias.
—¿Quién tiene una espada?
—Gran Mar Gordo estaba confundido.
Su cara era tan redonda que podía hacer burbujas con su boca.
Gao Peng le dio unas palmaditas a Gran Mar Gordo y se echó a reír.
—Ahora estoy seguro que tu artefacto divino no es un casco.
Estás más familiarizado con el océano que yo.
Quiero que me digas todo lo que sabes sobre los monstruos Cuasi Dios.
Gao Peng entrecerró los ojos mientras miraba el océano que se extendía bajo sus pies.
El problema no era que Gao Peng no fuera bueno con las estrategias; sino que prefería hacer las cosas directamente sin necesidad de idear un plan.
Si todos los problemas pudieran resolverse luchando y arrojando golpes, nadie se tomaría el tiempo para pensar en planes.
—No sé cuántos haya en tierra, pero sé que hay tres monstruos Cuasi Dios en el mar.
—¿Tantos?
—Gao Peng no esperaba que hubiera tantos monstruos Cuasi Dios.
Gran Mar Gordo se quedó sin palabras.
—El mar ocupa casi un tercio de la superficie del Mundo de la Niebla Negra.
Además, el mar es vertical, por lo que en el mar no hay menos cantidad de monstruos que en tierra.
Los monstruos Cuasi Dios que mencioné han estado durmiendo durante miles de años, así que básicamente nadie sabe que existen.
Gao Peng estuvo de acuerdo con la afirmación de Gran Mar Gordo.
El Mundo de la Niebla Negra no era nada pequeño, por esta razón no había podido recorrerlo por completo.
Además de la población de monstruos que ocupaban la mitad del mar y el Acechador Marino había solo cuatro monstruos Cuasi Dios; con base en la proporción de número de monstruos, había ocho monstruos Cuasi Dios en el Mundo de Niebla Negra.
Pero obviamente, no era posible adivinar con precisión el número de monstruos Cuasi Dios en el Mundo de la Niebla Negra.
—Los otros tres monstruos Cuasi Dios son Wu Zhiqi, la Araña Mágica del Agua del Vendaval y el Gigante de la Montaña Cubierto del Mar Profundo.
—¿Wu Zhiqi es un mono?
—Gao Peng se sorprendió cuando escuchó un nombre que le pareció familiar.
Este era un monstruo de las leyendas de Huaxia.
Era un simio con nariz chata, frente prominente, cabeza blanca, cuerpo verde y ojos penetrantes.
Su cabeza y cuello podían llegar a medir hasta cientos de pies de largo.
Al mismo tiempo, era el modelo original del Sun Wukong de las leyendas.
—No puedo creer sepas de él.
—Gran Mar Gordo estaba asombrado.
—Wu Zhiqi es muy reservado.
Excluyendo del incidente que causó hace muchos años, no ha vuelto a causar ningún problema, por lo tanto, muy pocas personas lo conocen.
—¿Qué hay de los otros dos monstruos?
—preguntó Gao Peng.
—El Gigante de la Montaña Cubierto del Mar Profundo es aún más reservado que Wu Zhiqi.
La mayor parte del tiempo está durmiendo.
—Es un chico hogareño.
Así calificó Gao Peng al Gigante de la Montaña Cubierto del Mar Profundo.
—La Araña Mágica del Agua del Vendaval… —Cuando mencionó ese nombre, Gran Mar Gordo pareció haber entrado en conflicto consigo mismo.
—No sé mucho acerca de los otros dos monstruos, pero estoy seguro que la Araña Mágica del Agua del Vendaval es muy fuerte.
Controla tanto atributos del viento como el agua y es uno de los monstruos Cuasi Dios más grandes.
Gran Mar Gordo parecía conocer muy bien a la Araña Mágica del Agua del Vendaval.
—Parece que sabes mucho al respecto —Gao Peng bromeó con Gran Mar Gordo.
Gran Mar Gordo se veía tenso, hizo un sonido con su gran boca.
Gao Peng decidió detenerse y no interrogarlo más, ya que Gran Mar Gordo parecía no querer hablar de eso.
—En una pelea entre la Araña Mágica del Agua del Vendaval y el Acechador Marino, ¿quién crees que ganaría?
—Gao Peng preguntó algo importante.
—La Araña Mágica del Agua del Vendaval —respondió Gran Mar Gordo sin dudarlo.
—Si busco formas de atraer a la Araña Mágica del Agua del Vendaval y al Acechador Marino a un mismo lugar para que peleen… ¿Crees que podría aprovechar la oportunidad cuando ambos están gravemente heridos y atacar?
Gran Mar Gordo quedó en blanco por un momento, luego sacudió la cabeza rápidamente.
—¡No, absolutamente no!
Al ver que Gao Peng tenía una gran curiosidad acerca de este tema, Gran Mar Gordo explicó de mala gana: —Porque desciende de un monstruo Cuasi Dios.
Los descendientes de los monstruos Cuasi Dios tienen poderes especiales.
Por ejemplo, la habilidad espacial del Acechador Marino no tendría efecto en la Araña Mágica del Agua del Vendaval.
—¡Eso es aún mejor!
La dejaríamos matar al Acechador Marino, luego esperaríamos hasta que ambos estén gravemente heridos y les podríamos tender una emboscada para así tomar sus artefactos divinos.
Si de esta manera no lo logramos, entonces podríamos atraer a Wu Zhiqi para que continúe con la batalla.
Gran Mar Gordo se quedó en silencio por un rato antes de decir lentamente: —Es mi hijo no filial.
—¡Tos, tos, tos!
—Gao Peng se atragantó con saliva.
Sin poder creerlo, giró la cabeza por encima de su hombro para mirar la enorme cabeza redonda de Gran Mar Gordo.
Después de hacer algunos gestos con sus manos, Gao Peng quiso ser muy molesto y exclamó: —¿Un pez y una araña?
¡Eres impresionante!
Gao Peng se dio una palmada en la frente justo después de terminar su oración.
—No, probablemente la madre de la Araña Mágica del Agua del Vendaval estaba dotada con genes poderosos, o tus genes son muy malos… —Gao Peng se rió cuando terminó de hablar.
Gran Mar Gordo se enfureció.
Gao Peng no debería estar haciendo comentarios sobre su apariencia.
En esencia, Gao Peng estaba friendo a Gran Mar Gordo en una sartén con aceite, ¡e incluso lo había volteado!
—Volviendo al tema; si tienes un hijo tan poderoso, ¿por qué sigues así?
—preguntó Gao Peng lleno de curiosidad.
—No tenemos una buena relación.
Gran Mar Gordo sacudió la cabeza.
Parecía un padre que no sabía qué hacer con su hijo rebelde.
—Además, como somos consanguíneos, le sería mucho más fácil refinar el artefacto divino.
—Gran Mar Gordo estaba serio.
—Por lo tanto, me niego rotundamente a que ponga sus garras en el artefacto divino, o de lo contrario no le tomará mucho tiempo refinarlo.
Para ese momento, se nos dificultará aún más recuperar el artefacto.
Esta era la primera vez que Gao Peng veía que Gran Mar Gordo hablara tan en serio.
—Está bien.
Gao Peng dejó de hacer preguntas.
Aunque sentía que sería interesante escuchar la historia de Gran Mar Gordo, su hijo rebelde, y su esposa, si Gran Mar Gordo no quería hablar de eso, entonces Gao Peng no iba a obligarlo a hablar de sus problemas.
—Si ese es el caso, entonces solo nos queda encontrar a Wu Zhiqi.
Gao Peng entrecerró los ojos haciendo dos líneas y levantó las comisuras de sus labios.
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