Evolución de los monstruos mascotas - Capítulo 69
- Inicio
- Todas las novelas
- Evolución de los monstruos mascotas
- Capítulo 69 - 69 Capítulo 69 Experimentos
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
69: Capítulo 69: Experimentos 69: Capítulo 69: Experimentos Editor: Nyoi-Bo Studio —Director Chen, la razón por la que la carne explotó debe ser que absorbió demasiado del elemento fuego.
La explosión fue resultado de energías en conflicto, no había rastro del elemento fuego en el fragmento de piel.
El experimento fue un fracaso.
Después de decir eso, Pequeño Sheng levantó la cabeza y miró a Gao Peng.
Dijo mucho con la mirada, pero fue capaz de disimularlo rápidamente al poco tiempo.
—Energías en conflicto —musitó el director con el ceño fruncido.
Si las energías entraban en conflicto, quería decir que no se complementaban bien unas con otras, lo que significaba que todo esto era una pésima idea.
Según los resultados de sus experimentos anteriores, si hubiera al menos una pequeña posibilidad de éxito, tendría que haber un poco del elemento fuego en los pedacitos de piel.
Eso o piel que estuviera parcialmente fusionada con el elemento.
Si fuese así, solo sería cuestión de mejorar la fórmula hasta encontrar la correcta.
—La línea de pensamiento del joven Gao debería ser correcta.
Continuemos —dijo el director con un movimiento de mano.
En su cabeza, ya se había preparado para fallar, nadie tenía tanta suerte como para sacarlo a la primera.
Gao Peng lo observó en silencio por un momento, no esperaba que le tuvieran tanta confianza.
Pero no era tan solo la confianza lo que movía al director, después de considerarlo seriamente, llegó a la conclusión de que sus sugerencias tenían sentido.
Es más, había invitado a Gao Peng esta vez específicamente con el propósito de aprovechar su talento.
Si uno lo tenía, lo mejor era sacarle partido.
Había tomado a Zheng y al resto de los estudiantes también por el talento que tenían en esas áreas.
Todavía quedaba un largo recorrido por hacer en el campo de la crianza de monstruos.
Esperaba que en los años que le quedaban de vida pudiera verlo desarrollarse mucho más, pero, para alcanzar ese sueño debía reunir varios talentos para expandir el camino.
Para convertirse en un Entrenador de Monstruo avanzado, se necesitaba mucho talento, esa clase de talento era difícil de poner en palabras.
Era una especie de don que venía del alma.
Aquellos que lo tenían, sentían una especie de destello en el alma cuando criaban Familiares, eso era lo que los guiaba al encontrar detalles de suma importancia que quizás otro no notaría.
Era como los antiguos doctores chinos: no poseían nada de la alta tecnología desarrollada actualmente ni sabían nada sobre células o nervios.
Pero usando el Yin y el Yang y los cinco elementos básicos para su entendimiento, lograban percibir al cuerpo humano como la unificación del aliento, el cuerpo y la mente.
A través de la observación, la escucha, el tacto y el diálogo con el otro, habían podido tratar las enfermedades.
Visto a través del lente del mundo occidental moderno, ¡esto era todo metafísica!
—Mmm —musitó Pequeño Zheng para darle la razón, a pesar de que no estaba de acuerdo.
Honestamente, estaba algo celoso de ver a su tutor traer a alguien tan joven al laboratorio.
A ninguno parecía estimar tanto como a Gao Peng.
Había escuchado sobre lo que el chico consiguió durante las pruebas de Criador de Monstruo, pero creía que eso había sido una mera coincidencia o pura suerte.
Seguro que tenía algunas habilidades, pero sentía que la forma en la que el director hablaba de él era demasiado exagerada.
Sin embargo, si su jefe decidía que quería continuar con los experimentos, así sería.
Si seguían fallando, se vería la verdadera cara del estudiante de preparatoria.
El segundo experimento falló, el tercero también; la tarde entera estuvo llena de fracasos.
Parecía no haber ningún tipo de avance en la investigación.
El pequeño Zheng y sus compañeros intercambiaron miradas en silencio.
Para ellos, las equivocaciones de Gao Peng eran una alegría, esperaban ansiosos que el nuevo quedara como un tonto.
De pronto, la expresión de Gao Peng se transformó, como si hubiera pensado en algo.
—Director Chen, hemos probado con tantos ingredientes hasta ahora, que me parece que usar el chile como elemento principal es insuficiente.
Quizás podríamos agregarle otro.
—¿Dos ingredientes principales?
Es una idea arriesgada.
El director miró fijamente al chico.
Peng observaba al Voraz Sapo Dorado con algo de lástima, pues le habían arrancado varios pedazos de piel.
Las heridas ya habían sanado, pero la carne que faltaba tardaría mucho más tiempo en recuperarse.
El sapo miró a Gao Peng maliciosamente y le dio la espalda.
Ya no quería saber nada de estos detestables humanos.
Hasta en el trasero le faltaba un trozo de carne.
Pero el Director Chen y su equipo aún tenían corazón para el animal: nunca cortaban partes muy grandes, así que tenía posibilidad de recuperarse.
Inclusive lo anestesiaban para cada corte.
—¿Qué se te ocurre para el segundo ingrediente?
El director preguntó y sacudió negando con la cabeza, la idea no terminaba de convencerlo, pero a la vez, sentía que no sería bueno desilusionar a Peng.
—Arcilla Negra Suave.
Es un atributo del alma de tipo tierra con propiedades humectantes y es de naturaleza Yin.
Podríamos hacer que el sapo lo coma para proteger sus órganos internos.
Luego, podríamos agregar algo de Madera de Saliva de Gorrión como ingrediente secundario; la madera alimenta el fuego y el fuego crea la tierra.
El director asintió mecánicamente.
Había escuchado tantas veces esas palabras en el día, todo se basaba en la teoría de los cinco elementos, el problema era que con tantos ingredientes que contenían esos atributos, les llevaría muchos intentos dar con la combinación correcta.
Y cada vez que sumaban otro elemento, el riesgo aumentaba exponencialmente.
—Podríamos intentarlo —dijo, asintiendo.
Los ingredientes se preparaban en unos cuantos segundos y se procedía al experimento.
Aunque esta vez el resultado tampoco fue un éxito, el elemento fuego fue asimilado correctamente por la piel del sapo.
¡El método funcionaba!
El espíritu del director se había levantado por la esperanza de hallar la solución.
Continuó haciendo ajustes mínimos en las cantidades, cambió algunas hierbas y eligió otros ingredientes parecidos.
Pasaron unas cuantas horas, la piel que yacía en el aparato había cambiado de color: pasó de un amarillo profundo a un rojo intenso, sin explotar.
No podía creer que habían llegado tan lejos.
Algunos de los investigadores se quedaron mirando casi hasta que los ojos se les salieron de las órbitas.
En ese punto, pudieron comprender la diferencia entre sus habilidades y las de Gao Peng.
En cuanto al chico, nunca le había importado demasiado la opinión de esos payasos, eran personas caprichosas de visión limitada que le tenían celos, aunque nunca les había hecho nada concreto.
Era gente con la que no tenía ni la más mínima intención de relacionarse.
Le dijo al Director Chen: —¿Por qué no pasamos a las pruebas?
Muchos de los ingredientes tienen que ser consumidos antes de saber sus efectos.
Experimentar solo con la piel no va a ser suficiente.
¿Estaba finalmente extendiendo sus crueles garras demoníacas hacia el inocente sapo?
El director no estuvo de acuerdo de inmediato, si bien los militares le habían dado permiso para experimentar con el animal, como Criador de Monstruos debía hacerse responsable por la vida del Familiar.
—Muy bien, empecemos con las pruebas —dijo, con un suspiro.
Prepararon un recipiente altamente resistente al calor y colocaron adentro al Voraz Sapo Dorado.
Probablemente porque era un Familiar entenado por la milicia, era sumamente obediente, inclusive con los investigadores.
En un monstruo eso era tremendamente raro.
Los diversos ingredientes fueron agregados de acuerdo al orden y las cantidades establecidas.
Comenzó a hervir, formando un denso líquido rojo, liberando un fuerte olor a azufre, que ni los que tenían máscaras podían aguantar.
—Cof, cof, cof.
Uno de los investigadores había comenzado a toser, mientras los ojos se le llenaban de lágrimas.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com