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Evolución Rota - Capítulo 36

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  4. Capítulo 36 - 36 CAPÍTULO 36
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36: CAPÍTULO 36 36: CAPÍTULO 36 El último día del toque de queda transcurrió con calma.

Por la mañana, los tres absorbieron más ojos de insectos de rango azul claro, y en la tarde, Laura y Ana tomaron una siesta para recuperar energía.

Gracias a la nueva habilidad de Alejandro, su salud y vitalidad se regenera rápidamente, aunque no podía decir lo mismo de ellas: se habían desvelado la noche anterior y está en compañía de él.

Después de un entrenamiento intenso en la azotea, Alejandro descendió al apartamento.

Aprovechando que el servicio de internet había sido restaurado, tras la caída causada por los escarabajos, decidió ponerse al día con lo que ocurría en el mundo.

Actualizaciones Globales: A pesar de las repentinas invasiones de insectos y otros animales mutados en EE.

UU., el despliegue completo del ejército y la tenencia de armas por parte de civiles permitieron contener la mayoría de los ataques sin un número excesivo de bajas.

Gran parte de África permanece aislada.

Solo algunos países del Medio Oriente conservan el control, gracias a las barreras naturales en las zonas desérticas.

Por el contrario, al sur del continente, la mayoría de los gobiernos han colapsado por la constante embestida de criaturas con mutaciones masivas.

Se han registrado videos provenientes de África donde aparecen animales de rango verde oscuro arrasando ciudades enteras.

Alejandro frunció el ceño.

—¿Rango verde oscuro?… Tengo que ver eso —murmuró, inquieto.

Abrió uno de los videos captados por cámaras de celular en plena ciudad africana.

Lo que vio lo dejó helado.

En pantalla, un elefante mutado avanzaba destruyendo calles.

Tenía cuatro cuernos enormes, ojos verde oscuro brillantes, y una piel recubierta de escamas de marfil que le daban la apariencia de una armadura.

Su tamaño era comparable al de un edificio de dos pisos.

Pero eso no fue lo peor.

Una gigantesca manada de leones mutados lo perseguía.

Eran enormes, del tamaño de camionetas, y su pelaje era de un rojo intenso.

Sus ojos brillaban con un verde claro casi fosforescente.

Por donde pasaban, solo quedaban ruinas, estructuras colapsadas y calles hechas trizas.

El video terminó con una explosión brutal que alcanzó incluso a quien estaba grabando.

—Creía que una mutación de nivel azul oscuro era lo peor que había visto… Pero esto… esto supera mis capacidades —dijo en voz baja.

Un escalofrío le recorrió la espalda.

Si en Latinoamérica aparecían criaturas como esas, solo el uso de artillería pesada podría hacerles frente.

Siguió leyendo los titulares.

Noticias destacadas: El transporte global se encuentra colapsado.

Las aves mutadas han imposibilitado los vuelos comerciales, y monstruos marinos están hundiendo cargueros y barcos mercantes.

Europa, Asia, Oceanía, Norteamérica y Sudamérica han declarado ley marcial.

Se ha convocado a todas las reservas militares.

China, India y las Coreas firmaron un acuerdo que permite el uso de armamento nuclear táctico dentro de sus propios territorios.

EE.

UU.

y la Unión Europea apoyaron la medida.

Rusia cayó en caos.

El envío de tropas al frente con Ucrania dejó un vacío de seguridad que fue aprovechado por criaturas mutadas para destruir sus principales ciudades.

Anunciaron un cese al fuego y una retirada temporal del conflicto.

Como medida desesperada para retomar el control interno.

Cuba ha sido completamente arrasada.

Imágenes satelitales muestran la isla desolada, sin señales de vida ni sobrevivientes.

Estados Unidos prometió enviar barcos para evacuar sobrevivientes.

América Latina ha iniciado el traslado forzoso de pueblos y ciudades pequeñas hacia las grandes urbes como medida para concentrar población y tropas.

—También en Colombia se está hablando de reclutamiento forzado… —pensó Alejandro, cerrando el portátil con un suspiro.

Por ahora, él se salvaba gracias a la beca que había ganado, pero si la situación empeoraba, sería inevitable que lo llamaran.

No quería dejar solas a Ana y Laura.

Más de la mitad de la población masculina mundial había sido movilizada, y aunque las mujeres no estaban obligadas, muchas se quedaban solas lo que las dejaba desprotegidas.

Sintió un nudo en el estómago.

África estaba siendo borrada del mapa.

Y aunque en Latinoamérica los monstruos aún no alcanzaban ese nivel, la geografía no ayudaba: selvas interminables, zonas sin cobertura, pueblos aislados… El continente entero era una trampa mortal.

Esa noche, Laura y Ana prepararon la cena.

Cocinaban juntas, y su relación parecía haber dado un giro inesperado: se comportaban con una armonía casi familiar.

Bromeaban entre sí, y Ana, en más de una ocasión, abrazaba a Laura como si fuera una hermana mayor.

Laura no se quejaba; incluso la acariciaba con afecto.

El menú de la noche era pasta con albóndigas hechas con carne mutada.

Mientras comían, comenzaron a discutir sobre los planes a futuro.

—Escuchen —dijo Alejandro con tono serio—.

Mañana saldré a explorar.

Quiero ver con mis propios ojos cómo está la ciudad y, si se presenta la oportunidad, cazaré algún animal para traer más carne.

Dependiendo de lo que vea allá afuera, en dos días quiero que ustedes dos se registren como cazadoras.

Laura parpadeó, sorprendida.

—¿Quieres que trabajemos contigo cazando?

—Por ahora estoy bien solo.

Pero si obtienen la licencia, podrán portar armas legalmente.

Además… sí, me gustaría que entrenaran para cazar en el futuro.

Laura, tú podrías atacar desde lejos como mencionaste antes, y Ana cubriría tu espalda.

Serían una buena retaguardia.

—¡Eso sería genial!

He practicado con la espada que me diste, puedo proteger a Laura, te lo aseguro —respondió Ana, inflando el pecho con orgullo.

—Sí, pero insisto en que las dos se mantengan en la retaguardia.

Escuchen, he estado viendo muchas noticias… y la situación es grave.

Los animales están mutando, haciéndose más fuertes.

Tenemos que conseguir más ojos, más carne… y empezar a pensar en un plan de evacuación en caso de emergencia.— —¿Así de mal están las cosas?

—preguntó Laura, alarmada.

—Sí.

En varios países están trasladando ciudades enteras.

La nuestra es la más grande del sur del país, pero si esto sigue empeorando, podríamos movernos al norte, hacia la capital.—  Ana frunció el ceño.

—Pero tenemos comida de sobra… podríamos vivir aquí todo un año sin problemas.— Dijo Ana viendo las despensas llenas.

—Y lo haremos.

Nos quedaremos tanto como sea posible.

Pero en caso de emergencia, tenemos la camioneta.

A partir de ahora, quiero que busquemos otro vehículo extra.

Lo compraremos, lo prepararemos, y lo mantendremos listo para cuando llegue el momento de movernos.

Laura maneja un vehículo y yo otro.

si nos movemos en caravana estaremos seguros.— La cena finalizó y Alejandro se estiró y entró a la ducha, estaba sudado y se quería bañar antes de dormir.

Alejandro, con su cuerpo musculoso y definido, entró a su habitación después de una ducha refrescante.

La casa estaba a oscuras y en silencio después de salir del baño.

Su cabello corto y despeinado aún goteaba, y solo llevaba una toalla alrededor de su cintura, dejando al descubierto su pecho ancho y sus brazos fuertes.

Al abrir la puerta, su mirada se encontró con una escena que lo dejó sin aliento.

En la cama, dos figuras femeninas se movían con una sensualidad que lo hizo sentir una oleada de deseo.

Ana, la pequeña rubia, estaba acostada encima de Laura.

Ambas estaban *****, sus cuerpos entrelazados en un abrazo apasionado.

Ana, con su cuerpo delgado y **** pequeños, besaba a Laura con una ternura y una pasión que contrastaba con su apariencia *****.

Laura, con sus grandes ***** y su cintura delgada, respondía a los besos de Ana con una intensidad que reflejaba su deseo y su experiencia.

******* ENCUENTRA ESTA PARTE SIN CENSURA EN LECTOR TMO O FULL EN PATREON****** Finalmente, agotados y satisfechos, los tres cuerpos se quedaron dormidos, entrelazados en un abrazo de placer y satisfacción.

Alejandro, con su brazo protector alrededor de Laura y Ana, se sintió completo y feliz.

La noche había sido una explosión de pasión, deseo y conexión, y todos ellos sabían que era solo el comienzo de muchas más noches de placer y descubrimiento.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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