Evolución Rota - Capítulo 56
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56: Capítulo 56 56: Capítulo 56 Alejandro vio que en la nevera, la carne azul oscuro ya había escaseado así que decidió salir a cazar otra vez.
En lugar de ir a una zona de caza pasó primero por el gremio.
como siempre la hermosa secretaria que siempre lo atendía lo llevó a un cuarto privado y mientras le coqueteaba le contó algo interesante.
— Cada vez hay más conflictos entre cazadores locales y refugiados — comentó ella mientras se inclinaba sobre el escritorio, dejando ver más de lo necesario —.
Hubo una pelea hace dos noches.
Uno de los refugiados casi mata a un local por un vale de carne.
—Eso suena peligroso — dijo Alejandro, con tono neutro, sabía que ella siempre le coqueteaba pero desde la amenaza de Laura no quería arruinar su relación.
—Y también escuché que el ejército está formando un grupo para reparar la bocatoma de agua.
— continuó ella, jugando con su bolígrafo—.
Será una misión de rango A y B.
Bombardearán la zona primero, y los cazadores entrarán para proteger a los ingenieros mientras reparan los daños.
Una notificación del sistema apareció de repente ante Alejandro: *[Misión Nivel D / Mata al Lagarto helado] — ¡Genial!
— murmuró para sí.
—¿Qué dijiste?
— preguntó la secretaria, curiosa.
—Nada importante.
Pero necesito que me consigas un cupo en esa misión.
Me interesa mucho — dijo con una sonrisa encantadora.
—No sé, ya están los grupos completos…
Además tendría que hablar con los jefes…
— respondía ella, pero su tono era más juguetón que firme.
Alejandro se acercó un poco más, bajando la voz.
—Vamos, sé que puedes hacer algo.
Yo te debo una si lo logras.
Ella soltó una risita y asintió.
—Está bien.
Regresa mañana temprano.
Te daré el nombre del grupo que te incluirá.
Pero no digas que fui yo.
Alejandro salió satisfecho.
Quería ganar algo de experiencia para asegurarse de estar cerca de subir de nivel.
Pasó el resto del día cazando animales de rango blanco, pero ya no ganaba más que un punto de experiencia por cada uno, era inutil cazarlos.
Al final se adentró en el bosque.
Tras caminar mucho, vio un nido en un árbol enorme.
Trepó hasta él con agilidad esperando encontrar algo interesante como la última vez.
El nido era tan grande como un auto.
Dentro, un solo huevo, de un metro de alto y plumas.
Analizó el huevo.
* Material: Huevo de Ave mutante * Rareza: Verde Claro * Efectos permanentes al consumir: Posibilidad de obtener un Don de Evolución (1.5%) Mejora de forma notable la Fuerza Mejora de forma notable la Resistencia Mejora de forma notable la Agilidad Mejora de forma notable el sistema inmunitario * Efectos temporales: Aumenta moderadamente el libido Aumenta moderadamente la regeneración celular — Jajajaja, ¡no lo puedo creer!
— exclamó Alejandro.
Acercó su oído para verificar si había un embrión dentro, pero el huevo no estaba incubado.
Lo empacó con cuidado en su mochila, era tan grande que tenía que dejar las cremalleras abiertas con la mitad del huevo sobresaliendo.
Luego analizó una plumas en el nido: Material: Plumas de Ave Mutada Rareza: Verde Claro Cualidades: Alto Aislamiento térmico, resistencia a impactos, impermeabilidad, resistencia aerodinámica Habilidad pasiva: “Velo de aceleración” —¡Una habilidad pasiva!
Esto es genial, los animales de rango verde, deben ser muy poderosos.
Guardó todas las plumas como pudo, usando su camisa como saco y luego atando la mochila.
Bajo del nido con miedo de que el ave regresara.
Descendió con calma y atravesó el bosque, el campo de caza evitando todas las peleas.
Aunque la cáscara de huevo era dura, temía romperla antes de llegar a casa.
Cuando entró a casa todas sus mujeres lo rodearon.
con curiosidad por lo que traía.
— Estas plumas son especiales de rango verde claro.
Solo traigan su ropa de combate.
No tengo suficiente para otra ropa — explicó Alejandro.
Todas corrieron a sus cuartos, después de media hora discutiendo cuál debería ser su ropa de combate cada una trajo la vestimenta que le quedaba mejor y era más cómoda para pelear.
porque con la mejora de las plumas sería igual que una armadura.
Alejandro usó su habilidad para unir las plumas con la ropa de todas.
Las características que tenían antes fueron reemplazadas por las del material nuevo, el sistema ya le había explicado que los efectos eran acumulables solo en si el material usado era del mismo rango.
cuando termino todas se vistieron.
Alejandro fue el primero en probar la habilidad pasiva, trató de caminar pero antes de darse cuenta casi se estrella contra la pared.
Ana se burló pero apenas dio un par de pasos en el suelo.
todas se quedaron congeladas sin entender.
— Oigan chicos, ¿porque se cayeron?
— preguntó Laura mientras trataba de dar un paso y terminó estrellándose contra Isabela.
Alejandro con calma trató de explicarles.
— Oigan caminen con cuidado las plumas le dieron un efecto pasivo a la ropa, mientras la tengan puesta serán más rápidos.
— Después de casi una hora practicando apenas podían caminar sin estrellarse.
decidieron practicar después y se quitaron la ropa.
Luisa y Ana jugaban con la ropa todavía.
Mientras Natalia y Laura rompieron el huevo con un martillo en la cocina.
Prepararon varios sartenes.
El olor era delicioso.
Todos salivaban al percibirlo.
cuando sirvieron la comida básicamente solo era huevo y un poco de arroz, tenían una porción enorme.
El primer bocado fue de Ana.
su cara se puso roja entre más comida.
Laura, Natalia e Isabela también tenían la cara roja, una energía enorme les estaba llegando, incluso Alejandro se sentía mareado mientras comía, pero no podía parar de comer.
Una notificación llegó otra vez ese día.
Resistencia +1 Todas comenzaron a sangrar por la nariz y tener fiebre apenas acabaron de comer, los alimentos verde claro estaban en un nivel completamente diferente al azul oscuro.
sus estadísticas generales subieron mucho y todas ya tenían una fuerza sobrehumana.
Luisa tenía la cara roja y la mirada perdida — Me siento mareada — — Yo también, esto es muy fuerte — Dijo Laura tapándose la nariz para detener el sangrado.
Isabela con una mirada perdida dijo.
— Creo que no vuelvo a comer carne de rango blanco, me va a saber insípida desde ahora.
— Su cuerpo se había calentado tanto que estaba sudando con la mirada perdida.
Luisa se fue a dormir algo mareada.
Natalia trató de lavar los platos, pero se detuvo cuando escuchó gemidos saliendo del cuarto de Alejandro.
ella sabía que estaba pasando, era obvio que la comida con más energía les causaba una excitación temporal.
siempre la excita escuchar a Alejandro con sus esposas y esa noche se quedó espiandolos hasta el amanecer.
A la mañana siguiente, Alejandro madrugo Ana, Isabela y Laura estaban desmayadas una en la cama 2 en el suelo.
Alejandro sabía que se le había ido la mano, pero no pudo evitarlo.
Al salir del cuarto encontró a Natalia en el sofá, Aun estaba dormida medio desnuda.
Alejandro tenía sentimientos encontrados.
sabía que ella también quería acercarse pero él no podía avanzar sin el permiso de sus esposas.
Antes de salir de casa le puso una sábana y la dejó durmiendo.
Salió caminando y llegó a la salida de la ciudad.
Camiones blindados, soldados y cazadores estaban listos.
Se recostó contra una pared y observó a todos subiendo equipo a los camiones.
Mientras esperaba abrió su estado.
aún tenía dos puntos de habilidad sin asignar, suspiro.
no sabia cual era la opción correcta, si mejorar su capacidad con el aura o subir al máximo su habilidad con la espada.
Al final asignó los dos a su habilidad con la espada, quería saber que pasaría cuando llegara al máximo.
Un oficial subió a una tarima.
—Hace tres noches, mutantes destruyeron parte del sistema de agua.
Vamos a reparar la bocatoma.
Ustedes protegerán a los ingenieros mientras trabajan.
El ejército limpiará los flancos con bombardeos.
Alejandro fue asignado por un miembro del gremio que tenía su nombre en una lista, a un grupo de cuatro cazadores con un ingeniero.
Dos de los cazadores eran rango B igual que Alejandro.
Uno, un tipo con gafas oscuras, era de rango A.
—Soy Carlos.
El mismo que cazó al cerdo del Pantano solo.
— No sabía que había alguien tan fuerte con nosotros — Alejandro lo halagó con la intención de sacarle información, era el primer cazador rango A que conocía.
—Claro que soy fuerte.
Me hago invisible.
Es mi habilidad y con ella cazo con facilidad.
Alejandro se preocupó sin demostrarlo, esa habilidad sería peligrosa si alguna vez peleará contra él.
Carlos no paraba de hablar sobre sus logros.
Alejandro seguía el juego.
mientras los helicópteros sobrevolaban la zona.
Bombardeos al frente.
Disparos a los costados.
Todos avanzaron en carros del ejército por una parte del camino y pararon cuando la carretera terminó.
Los primeros en avanzar fueron los soldados que disparaban todo el tiempo despejando la zona.
el camino fue sencillo.
el ejército había bombardeado el camino y con ello despejado un sendero.
El grupo con los ingenieros estaba en el centro de todo, no avistaron ningún animal mutante vivo, todos estaban hechos pedazos.
Cuando llegaron al lugar todas las cuadrillas se separaron, cada uno tenía un rol distinto.
Alejandro ayudó al ingeniero a instalar cámaras en la ribera.
no era muy difícil, solo tenía que enterrar tuberías con cables hasta las cámaras mientras vigilaba que ningún animal mutado se acercara.
Todo estaba bajo control, casi todos los grupos que terminaron sus tareas empezaron a ayudar a otros.
hasta que un grupo que estaba cerca del agua gritó.
Una masa blanca emergió del río.
Un lagarto de piel pálida, ojos verde claro.
Tan grande como una tractomula.
Donde pisaba, el agua y la tierra se congelaban.
Uno a uno devoró a los cazadores del otro grupo.
El aire se volvió gélido.
El grupo de Alejandro retrocedió mientras soldados gritaban –– ¡abran fuego!
–– Alejandro tomó al ingeniero de su grupo y lo llevó a un lugar seguro.
Los cazadores lo siguieron.
mientras los soldados que fueron tomados por sorpresa peleaban a muerte.
contra la extraña criatura.
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