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¿Existe algo más importante que el dinero? - Capítulo 26

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  4. Capítulo 26 - 26 Por proteger a Isabella no me importan las consecuencias
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26: Por proteger a Isabella no me importan las consecuencias.

26: Por proteger a Isabella no me importan las consecuencias.

El ambiente en la biblioteca seguía cargado de tensión, a pesar de la presencia de los guardias de seguridad.

Ariana, aún visiblemente afectada, se aferraba al brazo de Daniel.

Los ecos del enfrentamiento resonaban en el aire, un recordatorio de la fragilidad de la seguridad.

Fue entonces cuando los vio.

Los dos hombres que habían acorralado a Ariana, ahora se encontraban en la entrada del rincón, con miradas desafiantes.

Sus rostros eran duros, sus cuerpos imponentes, y la hostilidad emanaba de ellos.

Daniel sintió la furia ascender por su cuerpo, pero se obligó a mantener la calma.

Debía proteger a Ariana, y eso significaba no precipitarse.

“Vámonos,” dijo Daniel, con voz firme, mirando directamente a los hombres.

Ariana asintió, pero se aferró aún más a su brazo.

El miedo aún latía en sus ojos.

Los dos hombres se interpusieron en su camino, bloqueándoles el paso.

“¿Adónde crees que vas?” preguntó uno de ellos, con una voz grave.

Daniel no respondió.

Se mantuvo firme, mirando directamente a los ojos del hombre, sin ceder.

“Ya te lo advertimos,” intervino el otro hombre, acercándose a ellos.

“No te metas en esto.” La tensión se incrementó, y el aire se volvió más denso.

Ariana respiraba con algo de dificultad, sintiendo el peligro inminente.

Daniel colocó a Ariana detrás de él, en un gesto de protección.

Su mirada se agudizó, y sus puños se cerraron, preparándose para la pelea.

“No me voy a ir.

Y no voy a permitir que le hagan daño,” respondió Daniel, su voz tranquila, pero llena de determinación.

Los dos hombres se burlaron.

“¿Y qué vas a hacer, muchachito?

¿Pelear?” Daniel no respondió con palabras.

En cambio, con un movimiento rápido, lanzó un puñetazo al hombre que tenía más cerca.

El golpe fue certero, y el hombre retrocedió, sorprendido.

El otro hombre se lanzó sobre Daniel, intentando golpearlo.

Daniel esquivó el golpe, y respondió con una serie de golpes rápidos y precisos.

La pelea fue breve, pero intensa.

Daniel, a pesar de no ser un luchador profesional, tenía una fuerza y una habilidad sorprendente.

Ariana observaba la pelea con una mezcla de terror y admiración.

Al principio, la tensión era insoportable, cada golpe, cada movimiento, resonando en su interior.

Pero luego, a medida que veía la destreza de Daniel, la determinación en sus ojos, la admiración comenzó a reemplazar al miedo.

Daniel, con una combinación de fuerza y estrategia, logró derribar a ambos hombres.

No los noqueó por completo, pero los dejó incapacitados, sentados en el suelo, quejándose.

Una vez que la amenaza fue neutralizada, Daniel se acercó a Ariana, con el rostro ligeramente ensangrentado, pero con una sonrisa triunfante.

“¿Estás bien?” preguntó, su voz suave.

Ariana, con lágrimas en los ojos, asintió.

“Sí.

Gracias.

Eres…

increíble.”, como aquella vez q nos vimos por primera vez.

Daniel le sonrió, sintiendo la calidez de sus palabras.

La abrazó, sintiendo la satisfacción de haberla protegido.

En ese momento, la seguridad de la biblioteca, que había estado observando la pelea desde la distancia, se acercó a ellos.

“¿Qué está pasando aquí?” preguntó uno de los guardias, con una mezcla de sorpresa y confusión.

Daniel les explicó lo sucedido, y los guardias procedieron a detener a los dos hombres, llevándolos a la oficina.

La tensión se había disipado, reemplazada por una sensación de alivio y gratitud.

La batalla había terminado, pero la guerra, sabían, apenas comenzaba.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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