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Explorador de la noche - Capítulo 129

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129: Capítulo 129: El Gobernante Supremo Regresa 129: Capítulo 129: El Gobernante Supremo Regresa Editor: Nyoi-Bo Studio Para su sorpresa, lo que se veía en la pantalla mágica era la situación actual de Valle Río Blanco.

¡En el territorio se estaba produciendo una rebelión!

Aunque en ese momento Madeline hubiera dejado Marvin se marchara por sus propios medios, si se apuraba lo más que podía, le llevaría al menos una hora regresar.

Para ese entonces, la rebelión tal vez ya habría acabado.

¡La gente de Toshiroya quizás ya se habría apoderado del castillo!

Marvin respiró profundo y le preguntó con voz seria: —¿Qué quieres?

—Nada.

La verdad, no me importa lo que hayas hecho antes —dijo Madeline, y se sirvió una copa de vino tinto.

Se veía que aquella era una mujer que sabía cómo disfrutar de la vida.

Miró con encanto a Marvin.

—Este es un mundo donde se respeta a los fuertes, y tú has mostrado suficiente potencial para hacer que la gente te aclame.

—Quiero cooperar contigo.

Marvin casi pensó que había escuchado mal.

¿Cooperar?

¿La gran Señora de la Ciudad de Ciudad Costa del Río, una experta de rango 4 y Mitad Leyenda, en verdad quería cooperar con él?

—El Santo Grial Mágico —Madeline finalmente reveló qué era lo que perseguía—.

Necesito esa cosa.

La noticia se está propagando con rapidez entre los Magos.

Tu desempeño en las Torres de los Tres Anillos dejó a todos sin palabras.

—Sé que lo tienes tú.

¿No es así?

Marvin no pudo hacer nada para negarlo, por lo que solo asintió.

Era cierto que tenía el [Santo Grial de Lanza].

Aunque ese artículo le sería de utilidad a Wayne, cuando Marvin se lo pidió, Wayne le dio el Santo Grial sin dudar.

Santo Grial Mágico… Marvin comenzó a pensar con rapidez.

Si Madeline quería el Santo Grial Mágico, eso significaba que estaba a punto de salir hacia ese lugar.

¡Era mucho antes de lo que se suponía que eso pasaría!

De alguna manera, el corazón de Marvin se puso en alerta.

…

—Hagámoslo sencillo.

Madeline dejó su copa de vino y dijo con resolución: —Te ayudaré a apaciguar la rebelión de tu territorio.

Y tú me prestarás el Santo Grial Mágico.

Ciudad Costa del Río protegerá a Valle Río Blanco.

Sé que tú ya has formado una alianza con la Torre de Cenizas de las Torres de los Tres Anillos.

Pero, al final de cuentas, las Torres de los Tres Anillos están demasiado lejos.

—Aunque Hathaway quisiera protegerte, solo podría confiar en su prestigio para asustar a las personas malintencionadas.

Pero Ciudad Costa del Río es diferente.

Si estás en problemas, podremos ayudarte en cualquier momento.

—Eso incluye ese enorme problema que estás por enfrentar: la comida.

—Yo puedo venderte una porción de nuestra comida a precio de mercado.

La voz de Madeline era muy cautivadora.

Pero Marvin sabía que era solo una fachada.

Si no fuera por su relación con Hathaway, y el hecho de que ese Santo Grial era el símbolo de las Torres de los Tres Anillos, Madeline habría luchado por él directamente.

La razón por la que, en lugar de eso, ahora optaba por negociar pacientemente con él era solo porque no se atrevía a actuar.

Pero por la expresión de sus ojos, podía notarse que el Santo Grial Mágico era algo que ella tenía que tener sí o sí.

Si Marvin rechazaba el ofrecimiento, tal vez no podría abandonar aquella habitación.

Lo pensó con detenimiento y terminó dándole una respuesta que sorprendió por completo a Madeline.

Ésta pensó por un instante y, al final, asintió en señal de aprobación.

Aunque el pedido de Marvin era algo extraño, el resultado final fue más o menos el mismo.

Por ese motivo, un poco después, un águila gigante se detuvo frente a la ventana de la habitación de Madeline.

—Ya que no quieres que me ocupe de eso, te deseo suerte, Barón Marvin.

Madeline estaba de pie frente a la ventana, con su bata de noche roja extremadamente reveladora.

El Gran Halcón aleteó, lo cual provocó una cruda ráfaga de aire.

La fina bata de noche de Madeline flameó de pronto, dejando ver sus esbeltas piernas.

Marvin subió de un salto sobre el lomo del Gran Halcón, y soportó las ráfagas mientras éste se alzaba en vuelo hacia Valle Río Blanco.

…

El Monasterio Escarlata era un lugar que había causado problemas a Ciudad Costa del Río durante algún tiempo.

En el pasado, Madeline había enviado Caballeros Disciplinarios y guardias varias veces para eliminar esa fuerza maligna.

Pero esos dos Monjes del Dolor que estaban en la puerta no le permitían hacer nada.

Los Monjes del Dolor eran demasiado fuertes.

Aunque tenían solo rango 3, eran inmunes a la magia.

Y si los soldados luchaban alineados a ellos, tendrían graves pérdidas por su carencia de poseedores de clase expertos en combate.

Luego de sondear varias veces, Madeline había renunciado temporariamente a sus planes de lidiar con aquel lugar.

Los monstruos que había allí estaban satisfechos con lo que tenían, ya que, luego de que aquel Liche que no había logrado convertirse en dios muriera, no hubo más movimiento.

Aunque ese Liche estaba, de hecho, en un sueño profundo.

¡Pero un tiempo atrás, habían aparecido Ejecutores del Dios del Demonio cerca de Ciudad Costa del Río!

Estos eran los subordinados del maestro del 3er Pasillo, el Vengador Fegan.

Parecían estar tramando algo.

Eso molestó a Madeline por sobremanera.

No era que ella no pudiera ocuparse de dos Monjes del Dolor, pero le costaría la vida a un gran número de sus soldados.

No obstante, la aparición de aquellos Ejecutores del Dios del Demonio hizo que se pusiera el firme objetivo de exterminar el Monasterio Escarlata.

Luego de la purificación del Ayuntamiento y de lograr contener el Dulce Veneno Oscuro, esta rápida y decidida Señor de la Ciudad comenzó a preparar su tercer movimiento importante luego de su aislamiento.

Y éste era atacar el Monasterio Escarlata.

El Santo Grial Mágico de Marvin tenía influencia en esa guerra y era irremplazable.

Los diferentes Auras del Santo Grial y sus habilidades Anti maldición podrían darle un gran impulse al potencial de combate del ejército.

Ni siquiera un poderoso Sacerdote de la Iglesia de Plata sería capaz de hacer eso.

Marvin recordaba con claridad que el ataque de Madeline sobre el Monasterio Escarlata había resultado fallido.

Esta vez, el resultado puede ser diferente, luego de que yo me involucre.

Pero también puede no serlo.

Ese tipo es poderoso de verdad… Marvin se inclinó hacia adelante sobre la espalda del Gran Águila mientras el acuerdo con Madeline cruzaba por su mente.

Madeline ayudaría a Marvin a regresar a Valle Río Blanco y Marvin participaría en esta guerra en persona.

Él estaría a cargo del Santo Grial Mágico.

Además, él también había dejado en claro que quería tener una prioridad relativamente alta en la elección del botín Esos dos puntos no representaban un problema para Madeline, ya que a ella no le interesaban ni el botín del Monasterio Escarlata ni el Santo Grial Mágico, siempre y cuando sus efectos se utilizaran para ayudar.

Ambos hicieron un trato temporal.

Lo que más sorprendía a Madeline era que Marvin, de hecho, no había mencionado el asunto de la comida.

¿Podía ser que tuviera otra solución?

La Bruja estaba desconcertada.

Era seguro decir que solo Ciudad Costa del Río podía llevar comida hasta ese lugar.

Pero cualquiera fuera el caso, ese enigmático Barón Marvin se había ido en el Gran Águila que ella había llamado y solo había dejado en los ojos de Madeline un delgado pero firme lomo.

…

¡Valle Río Blanco se hallaba en un completo desastre!

Al pie de la montaña se habían reunido todos los civiles.

Un joven con el rostro colorado gritó: —¡Escuchen todos!

—¿Cuándo fue la última vez que nuestro Gobernante Supremo apareció?

—¡Desde el mes pasado, nuestro suministro de comida ha sido restringido y esa bastarda Mitad Elfo aún no acepta recibir la amabilidad de la cámara de comercio de Ciudad Costa del Río!

—¡No nos da comida para alimentarnos!

—¡Ha privado a los habitantes de nuestro territorio del derecho más básico!

¡Esto no sucedía en el Valle Río Blanco anterior pero así están las cosas ahora!

—¡Sospecho que ha matado en secreto al Gobernante Supremo y modificó los antiguos decretos de manera informal para intentar apoderarse de nuestro territorio!

—¿No ven ese fuego?

Ese era el granero que construimos con tanto esfuerzo.

La comida que estaba adentro iba a ser usada para pasar el invierno.

¡Ahora que nuestra comida se quemó ya no hay nada!

—Esa traidora quiere matarnos de hambre ¡Podemos sentarnos y esperar la muerte!

—¡Debemos ir al castillo para protestar!

Muchas personas estaban motivadas por los argumentos extremadamente provocativos del joven.

¡Se dirigieron a ciegas al castillo, instados por unas pocas personas!

…

—Señorita Ana, ¿y ahora qué?

André miró hacia abajo del castillo, extremadamente nervioso.

¡Había una gran cantidad de los habitantes del territorio!

La tropa ya había cerrado la puerta del castillo hacía mucho tiempo, pero eso no los hacía sentir más seguros.

Porque ellos también estaban aterrorizados y en sus corazones reinaba el caos.

En esos días, habían aumentado los rumores en el territorio, rumores acerca de que Ana complotaba contra Marvin, e intentaba convertirse en Gobernante Supremo.

La gente común no tenía demasiada información acerca de eso.

El sorprendente desempeño de Marvin en las Torres de los Tres Anillos aún no se sabía en Ciudad Costa del Río, mucho menos en Valle Río Blanco, esa zona rural.

Cuando se marchó, eligió escabullirse para evitar recibir atención que no deseaba.

Pero ahora, había un gran problema con el hecho de que Ana tomara las decisiones, ya que ella no era Gobernante Supremo en realidad.

No tenía la lealtad de aquellos ignorantes ciudadanos.

Solo era la sirvienta de Marvin, la representante del Gobernante Supremo de Valle Río Blanco.

—¿Cómo está el granero?

—preguntó Ana con amabilidad.

André dijo con pesar: —Todo está arruinado.

La comida que queda durará para una semana como mucho.

¡Al escuchar eso, Ana casi se ahoga!

Ya tenía la sospecha de que un topo se había infiltrado en el castillo, pero no creyó que fuera a tener éxito.

Que alguien tuviera éxito con el granero tan custodiado la hacía sentir impotencia.

Si él estuviera aquí, todo estaría bien.

Ana no podía evitar pensar en Marvin.

Pero en ese momento, se escuchó una risa arrogante decir: —¿Hay algo que te preocupe mi querida Ana?

—Te ves más hermosa que la luna esta noche.

Era un hombre con ropas elegantes.

Se acercó y dijo eso a pesar de que esa noche no había luna.

Intentó abrazar a Ana.

¡Pero fue retirado por André!

—¡Aléjate de la Señorita Ana!

—dijo André con desprecio.

Qué tipo rudo.

¡Atreverse a hablarle así al Mayor Alquimista de la Historia!

Aquel hombre clavó la mirada con enojo en André, y dijo: —¿No sabes la clase de problemas que tu territorio enfrenta actualmente?

—Si la Señorita Ana lo desea, me marcharé y resolveré el problema por ustedes.

—¡No hay necesidad, Señor Eduardo!

—dijo Ana con frialdad—.

Lo solucionaremos nosotros mismos.

Sin embargo, en ese momento los ciudadanos parecían no poder soportar más Enviaron un representante, aquel joven que había estado incentivando a la gente.

Se acercó al castillo con orgullo y gritó a viva voz: —¡Queremos ver al Señor Gobernante Supremo!

—Queremos conocer la situación actual del territorio.

Devuélvanos nuestra comida.

Avara y traicionera mujer, si no acepta nuestros pedidos… No había terminado de hablar cuando una ráfaga de viento bajó del cielo.

Una sombra cayó del cielo de repente y aterrizó al lado del joven.

Hubo un destello de luz fría.

Marvin se dio vuelta con dos dagas en las manos, sin importarle el cuerpo que caía tras él.

Miró con frialdad a la población instigada y dijo: —¿Se están rebelando?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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