Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Explorador de la noche - Capítulo 432

  1. Inicio
  2. Explorador de la noche
  3. Capítulo 432 - 432 Capítulo 432 Refuerzos
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

432: Capítulo 432: Refuerzos 432: Capítulo 432: Refuerzos Editor: Nyoi-Bo Studio Tan pronto como Jésica hubo pronunciado esas cuatro palabras, las Leyendas sintieron un pinchazo de angustia.

Habían visto claramente cómo Fénix Oscuro había sellado a Marvin en el Plano Astral.

Aunque eso no significaba necesariamente que Marvin estuviera muerto, si no lo ayudaban a tiempo, éste podría acabar atrapado sin rumbo para siempre en el Plano Astral.

Al fin y al cabo, no era un Mago Leyenda, así que no conocía los hechizos necesarios para moverse libremente entre los Planos.

También era una de las razones por la cual la clase de los Magos había sido una de las mejores.

En cuanto a la extremadamente rara Clase Legendaria, [Viajero del Plano], se necesitaba mucha suerte para llegar a ella.

En general, habría a lo sumo un Viajero del Plano en una época determinada.

Además, estas personas tenían un patrimonio especial y eran mucho más misteriosas que los Magos Leyenda.

Constantine explicó concisamente lo que había sucedido.

La cara de Jésica se hundió al saber que Marvin había sido sellado en el Plano Astral por Fénix Oscuro.

Si un Mago Leyenda hubiera hecho sello, todavía podría salvar a Marvin del Plano Astral.

Sin embargo, si el sello era de Fénix Oscuro… Eso era un poco más complicado.

Con eso en mente, sacó a la regordeta Ding.

—Bueno, es hora de que demuestres tus habilidades.

Ding, el Hada de la Fortuna, era muy orgullosa.

Debido a sus habilidades únicas, pocas personas podían pedirle algo, sin embargo, Jésica era una excepción.

Esta chica extremadamente poderosa siempre cumplía con lo que decía y era aún más autoritaria que Kate a los ojos de Ding.

No podía hacer más que obedecer sus instrucciones.

Ding agitó las alas, lanzando aparentemente algún tipo de hechizo de rastreo.

—¿Eh?

¿Por qué no puedo sentir su existencia?

¡Tendría que quedar algo de mi Suerte en su cuerpo!

—exclamó con incredulidad.

Todos los presentes se preocuparon aún más.

¡Ni siquiera el Hada de la Fortuna había logrado encontrarlo!

¿Lo habría matado Fénix Oscuro?

Un intento de asesinato apareció en los ojos de todos.

Marvin había hecho grandes esfuerzos para luchar contra los dioses y proteger a Feinan.

No había dudado en atacar a Fénix Oscuro a pesar del riesgo que corría.

Aunque todos sabían que sellarse no era un buen presagio, escuchar las palabras de Ding era como enterarse que lo habían matado.

Todavía no podían aceptarlo.

Jésica parecía extrañamente tranquila.

—Este chico no va a morir tan fácilmente.

Ding, inténtalo de nuevo.

Mientras decía eso, su mirada se posó sobre los cuatro pilares totémicos.

—¿Son estos los cuatro tótems del Sello de Frontera Antidioses?

¡Hiciste buenos preparativos!

—Es mi culpa, no pude sellar el Divino Poder del Fénix Oscuro —repuso Océano Sin Fin con un rictus de amargura.

—No puedes hacerlo tú sola —dijo Jésica.

—Necesitas al menos cuatro Lanzadores Leyenda para usarlo con seguridad.

Parece que el plan de Marvin tenía un defecto.

—Es verdad.

Originalmente habíamos llegado a un acuerdo.

Se suponía que el Concejo de Aves Migratorias enviaría a cuatro Grandes Druidas para sellar a Fénix Oscuro…

Pero desafortunadamente…—suspiró Océano Sin Fin.

Lucía una expresión sombría.

No había estado dispuesta a separarse del Concejo de Aves Migratorias, pero en comparación con los otros Grandes Druidas, ella pudo ver qué era más importante.

Los Grandes Druidas querían proteger a su propia gente, al igual que Iván, que tenía que proteger el Bosque de las Mil Hojas.

Tenían sus propios problemas, pero las consecuencias de la ascensión del Fénix Oscuro serían demasiado horribles para contemplarlas.

La Diosa de la Magia.

Una divinidad tan intimidante… Todos los magos de Feinan estarían bajo su mando.

Si uno quisiera usar la magia, tendría que convertirse en un seguidor suyo.

Esto significaba que estaban a punto de entrar en la más oscura de las eras.

Por las recientes acciones de Fénix Oscuro, estaba claro que esta mujer que había soportado en silencio durante más de un milenio no sería una Diosa misericordiosa.

Si los habitantes de Feinan querían resistir la invasión de los dioses, primero tenían que lidiar con el ritual del Fénix Oscuro.

Marvin tomó la decisión de atacar cuando estaba más débil, pero desafortunadamente, había fallado.

Con el paso del tiempo, el Fénix Oscuro se hizo más fuerte.

Desde su fatídico ataque, aparentemente había conseguido dos Servidores Divinos más.

Una negra nube de magos transformados se reunía a su lado.

Las Leyendas se habían reunido bajo un tótem, pero no pudieron decidir cuál era el mejor curso de acción.

Además de Marvin, solo Búho el Ladrón de Sombras podía atacar instantáneamente a Fénix Oscuro.

Sin embargo, las habilidades asesinas de Búho eran relativamente comunes.

Era un experto en robar, infiltrarse, escapar, engañar y otras cosas por el estilo: los ataques frontales nunca habían sido su fuerte.

Las posibilidades de éxito serían muy bajas.

A menos que Glynos descendiese, nadie en el continente sería capaz de matar solo al Fénix Oscuro mientras ella ascendía.

Desafortunadamente, el Príncipe de las Sombras ya había sido enviado volando por Marvin…y sin nadie que se ocupara de los tótems, el límite era simplemente una broma ahora mismo.

Desde su posición en la torre, Fénix Oscuro miraba a todo el mundo con complacencia.

No estaba preocupada en absoluto.

Aunque inexplicablemente había perdido la pista de Marvin, esto no era importante en este momento.

Mientras pudiera pasar el período más peligroso, ¡sería imparable!

Bajo la luz del tótem, Jésica frunció el ceño.

—¿Todavía no has encontrado a Marvin?

—Siento que algo anda mal —contestó Ding, desconcertada —.Parece estar en un lugar muy extraño.

No puedo ponerme en contacto con él.

Ni siquiera el Sello del Plano Astral de Dios daría una reacción tan formidable.

—Entonces ignorémoslo por ahora —decidió Jésica con determinación.

Sabía que la prioridad era deshacerse de Fénix Oscuro —.Puedo ocuparme de un tótem.

También puedo atacar directamente a Fénix Oscuro.

¿Alguien más puede ayudar?

Su mirada barrió la escena.

En ese momento, una suave voz les hizo eco: —Yo me encargaré de este tótem de agua.

Todos estaban sorprendidos.

Había aparecido una chica muy elegante.

Empuñaba un cetro impresionante, y aunque no parecía tan vieja, tenía un aura imponente.

Era diferente del dominio tiránico de Jésica: la joven tenía un innegable aire de nobleza innato.

—¿La Reina de los Elfos del Mar?

—preguntó Jésica con toda seguridad.

—Como soy una rara Almirante de Elfos del Mar, este tótem acuático será manejado por mí.

No habrá ningún problema en absoluto —asintió.

Los demás suspiraron aliviados.

Marvin había mencionado alguna vez que tenía algún tipo de relación amistosa con la Reina de los Elfos del Mar, pero no esperaban que él le pidiera ayuda esta vez.

Había llegado tarde porque se había retrasado por algunos cambios que aparecieron en el mar.

Ningún plan puede ser absolutamente infalible.

La Gran Calamidad influía en demasiadas cosas, y todo el continente se había visto afectado.

—Bien, ahora hay dos personas —dijo Jésica respirando hondo— pero aún necesitamos dos Lanzadores más.

—No te decepcionarás.

A lo lejos, algunos rayos de luz parpadeaban, con Inheim a la cabeza.

Detrás de él, varias figuras se apresuraban, ¡sumando un total de cuatro Leyendas!

Los refuerzos finalmente llegaron, y el tercer plan de Marvin se puso en marcha.

…

Dentro de la extraña bola de luz en las profundidades del Plano Astral, Marvin conversaba con Tiramisú.

Este Dragón del Tiempo Eterno había estado atrapado aquí durante muchos años y era simplemente un parlanchín.

Era bueno y honesto, pero cada vez que Marvin preguntaba algo, seguía adelante sin esconder nada hasta que terminaba de decir todo lo que sabía.

El problema era que de cada diez frases que decía, nueve carecían de sentido, y la décima no tenía importancia.

Esto le dio a Marvin un dolor de cabeza, pero después de un tiempo, comprendió que el conocimiento de Tiramisú del plan de Lanza era muy superficial.

Solo había oído algunas cosas vagas en su huevo de Dragón, nada más, y estas cosas eran meros fragmentos.

Por ejemplo, Marvin había llegado a la conclusión de que lo más probable es que Lanza también fuera de la Tierra.

Pero en ese caso, el juego llamado continente de Feinan probablemente había sido creado por Lance entre bastidores.

¿Por qué lo había escogido?

¿Por qué elegiría a Marvin entre los miles de jugadores?

Marvin estaba bastante perplejo, pero ahora no era el momento de sumergirse en sus dudas.

Tenía que pensar en una manera de regresar.

—¿Conoces alguna forma en la que pueda volver a Feinan?

—preguntó.

—¿Pretendes dejarme aquí solo?

—chilló el Dragón con un semblante cada vez más sombrío.

—¿No puedes romper esta jaula con tus habilidades de Dragón del Tiempo Eterno?

—inquirió Marvin, rascándose la cabeza, un poco avergonzado.

—Casi ninguna otra jaula podría retenerme….

Pero un límite establecido por otro Dragón del Tiempo Eterno es otra cosa —explicó el Dragón amargamente.

—¿Crees que tu padre pretendía encerrarte para siempre?

—insistió Marvin.

—Hasta que mi fuerza sea suficiente para atravesar la jaula —respondió Tiramisú.

Marvin levantó los brazos y se encogió de hombros.

Ni siquiera el Dragón del Tiempo Eterno tenía forma de salir de este límite, así que ¿qué podía hacer al respecto?

En realidad, Marvin no estaba atrapado dentro.

Este límite no lo influenciaba, y pudo darse cuenta de que el Señor Bacon tenía como objetivo específico a Tiramisú, no a él.

Sin embargo, si lograba salir, lo único que le esperaría afuera sería el Plano Astral.

Sin nadie que lo ayudara, no tendría forma de volver a Feinan.

Tenía que pedirle ayuda al Dragón.

El poder de un Dragón del Tiempo Eterno no era algo que un humano común pudiera comprender.

Se decía que tenían una vida lo suficientemente larga como para ver el nacimiento y la destrucción de varios universos.

Tiramisú pensó durante un rato antes de dedicarle una astuta sonrisa.

—Si me ayudas, yo te ayudaré.

—¿Acaso puedo ayudarte?

—replicó Marvin, dudoso Tiramisú asintió.

—Por lo que recuerdo, debería haber una Torre de la Perla en la parte sur de Feinan.

Allí hay un androide medio estropeado que tenía una Perla de Agujero de Gusano.

Ayúdame a pensar en una forma de engañarlo y eso es todo.

Marvin empezó a sudar frío.

Este tipo era muy atrevido.

En realidad, quería que Marvin estafara a Marco 47.

Después de pensarlo detenidamente, Marvin pensó que no tenía más remedio que aceptar las condiciones del Dragón.

Asintió con la cabeza.

—No puedo confiar ciegamente en tu palabra.

Por lo tanto, tenemos que firmar un contrato —señaló el Dragón astutamente.

—¿Un contrato?

—repitió Marvin, poniéndose en guardia inmediatamente.

Este tipo no tendría malas intenciones, ¿verdad?

Al ver su semblante aparentemente inocente, no pudo más que apretar los dientes y gruñir: —Déjame ver ese contrato.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo