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Explorador de la noche - Capítulo 436

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436: Capítulo 436: Variable 436: Capítulo 436: Variable Editor: Nyoi-Bo Studio La escena del ataque fallido de Marvin y Océano sin fin había pasado tan rápidamente, que mucha gente se había quedado sin comprender lo sucedido.

Sin embargo, todos en Feinan habían visto la escena de la gran Diosa de la Magia que había sido asesinada casi veinte veces en la frontera generada por los cuatro tótems.

Hasta los dioses que luchaban fuera del Pozo Mágico del Universo y que de vez en cuando contemplaban Feinan se habían quedado boquiabiertos.

Al ser Dioses elevados y poderosos, no creían que este mundo tuviera mucha gente que pudiera hacerles daño.

Aunque los Nuevos Dioses no estaban contentos con el intento de ascenso de Fénix Oscuro, estaban bloqueados fuera del Pozo Mágico del Universo y no podían hacer nada al respecto, así que se resignaron a ver surgir a un nuevo competidor.

No esperaban que alguien en Feinan apareciese y acabase con Fénix Oscuro, sin embargo, surgió el grupo de Marvin.

¡Límite de cuatro tótems!

Aquello era temido incluso por los dioses antiguos en tiempos muy lejanos.

La lamentable Fénix Oscuro ya había sido asesinada más de veinte veces por un simple humano.

Ya no se trataba de una cuestión de dignidad, sino de vida o muerte.

Normalmente, mientras los Dioses tuvieran suficiente Fuente Divina, no iban morir, no obstante, la escena que se estaba llevando a cabo en los suburbios del sur de la Ciudad Acero hizo que los dioses se sintieran aterrorizados.

¡Esta era Fénix Oscuro, que estaba ascendiendo a la todopoderosa Divinidad Mágica!

Si hubieran estado atacando a un Dios ordinario, Marvin ya lo habría matado para siempre.

Aun así, nadie sabía cuántas veces podía resucitar el Fénix Oscuro.

Teóricamente, todo lo que necesitaba era una oportunidad…

Pero a juzgar por el hábil despliegue de técnicas de matanza de Marvin, no parecía que fuera un luchador inexperto.

¿Acaso le daría a Fénix Oscuro una oportunidad así?

A pesar de su conmoción, los Dioses no podían permitirse el lujo de distraerse demasiado.

Después de todo, Eric seguía causando estragos entre ellos.

Aunque los tres Grandes Dioses ya lo estaban atacando, destruir el cuerpo físico de una Bestia Astral era un gran desafío, algo comparable a atacar la barrera del Pozo Mágico del Universo.

Se hallaban en un punto muerto.

Para los dioses con un Poder Divino débil, las consecuencias de bajar la guardia serían muy probablemente ser heridos por la Bestia Astral y perder parte de su Fuente Divina.

Las Bestias Astrales eran criaturas extraordinarias y algunas incluso tenían la habilidad de tragar la Fuente Divina.

Si Eric lograba hacerlo, ¡morirían al primer intento!

Aunque Eric aún no había demostrado tal habilidad, todos los dioses estaban en guardia por si ocurría.

…

En los suburbios del sur de Ciudad acero, se avecinaba un baño de sangre.

Marvin se movió veloz como una sombra y volvió a cortar en dos a Fénix Oscuro, ¡por vigésimo tercera vez!

El agarre de Marvin sobre sus dagas se estaba debilitando un poco.

Su expresión era todavía tranquila como el agua y se obligó a abandonar todos los pensamientos que le distraían.

No tenía más que una idea en mente: matar.

En ese momento, todas las emociones innecesarias eran perturbaciones.

Entró en un estado extraño y fantástico, como si fuera un cazador astuto frente a una bestia maligna en uno de esos antiguos coliseos.

Aunque la bestia estaba herida por todas partes, tenía una constitución sobresaliente y podía asestar un golpe fatal al cazador en cualquier momento.

Marvin era ese cazador.

Su cuerpo y mente estaban en su apogeo y toda su atención estaba puesta en el cuerpo de Fénix Oscuro.

Una capa de sangre dorada ya se había coagulado en las hojas de las dagas.

El olor era lo suficientemente intenso como para provocarle náuseas a cualquiera.

Veintitrés muertes y el Fénix Oscuro aún estaba reviviendo.

Marvin no sabía cuántas veces más tendría que atacarlo.

Lo único que sabía era que seguiría matándola cada vez que ella resucitara, hasta que su Fuente Divina se agotase.

…

El elevado estado de Marvin era maravilloso, pero Fénix Oscuro estaba en un estado deplorable.

Cada vez que resucitaba, ni siquiera tenía tiempo de recobrar la conciencia antes de que Marvin la acuchillara sin piedad.

Todo lo que podía sentir era un dolor agudo.

Si no fuera por la posibilidad de que el Fénix Oscuro pudiese contraatacar, ¡esto sería simplemente una tortura!

Era incluso peor que la muerte.

Fue un ciclo interminable de muerte y resurrección.

Un dolor tan feroz podría definitivamente causar el colapso de la mente.

Fénix Oscuro era alguien muy paciente y resistente.

De lo contrario, incluso si tuviera suficiente Fuente Divina para resucitar sin fin, aun así se convertiría en una lunática.

Los Servidores Divinos ya no tenían manera de ayudarla.

Bajo los esfuerzos combinados de los demás, los ayudantes de Fénix Oscuro tenían que lidiar con sus propios problemas.

Los cuatro tótems estaban consumiendo locamente el Poder Mágico de los cuatro Lanzadores Leyenda, no obstante, Marvin estaba cosechando los frutos de sus esfuerzos.

Había que reconocer a las cuatro Leyendas que le daban poder a los tótems por una causa tan noble como matar a Fénix Oscuro.

Si no los tuviera sellando el Divino Poder del Fénix Oscuro, Marvin no hubiese sido capaz de matarla ni una sola vez.

Pero después de tanto tiempo, aunque se encontraba en un estado deplorable, la vitalidad del Fénix Oscuro alarmó a todos los presentes.

El Poder Mágico de las Leyendas era obviamente limitado.

La Dríada Chloe y el Gigante del Volcán Woodhead parecían estar acercándose a sus límites.

No sabían cuánto tiempo más podrían aguantar.

Si terminaban agotando su Poder Mágico mientras que a Fénix Oscuro aún le quedaba la Fuente Divina, ¡los resultados podrían ser desastrosos!

Si ese momento llegara, Fénix Oscuro se aprovecharía de la situación.

Desafortunadamente, no tenían forma de retroceder.

En los próximos minutos, se decidiría si mataban o morían.

La batalla dependía de la vitalidad de Fénix Oscuro y de si los Lanzadores Leyenda podían lidiar con el enorme consumo de poder para seguir apoyando a Marvin.

…

El tiempo siguió avanzando.

Ya habían llegado a la vigésimo novena muerte de Fénix Oscuro.

Su doloroso aullido resonó en los suburbios de la Ciudad de Acero.

Un pequeño temblor apareció en la mano de Marvin.

Jésica frunció el ceño: no era una buena señal.

Al mismo tiempo, dos de los tótems parecían tener un problema.

La Dríada Chloe había llegado a sus límites y no podía mantener el tótem encendido.

Lo mismo ocurrió con el Gigante del Volcán.

La Reina de los Elfos Marinos y Jésica apenas podían mantener la barrera, pero no duraría mucho tiempo.

Los límites parecían debilitarse.

Jésica se mordió el labio y aumentó su potencia de salida de Poder del Destino, compensando por la fuerza a los otros dos lanzadores.

Sin embargo, acelerar su consumo de Poder del Destino de esta manera podía ser peligroso.

La preocupación apareció en los ojos de todos.

Los Servidores Divinos estaban casi todos muertos, y Constantine estaba cada vez más cerca de eliminar al ejército de Monstruos Mago.

Sin embargo, si Fénix Oscuro acababa sobreviviendo, nada de esto tendría sentido.

¡Fisss!

Una daga volvió a brillar.

¡Trigésima vez!

Una pizca de cansancio se dibujó en la cara de Marvin.

Ya le dolían los brazos.

—¡Maldición!

¿Cómo puede ser tan poderosa Fénix Oscuro?

Treinta veces…

¿Cuántas veces más quedan?

En ese momento, Marvin ya tenía que actuar por instinto.

Todos ellos confiaban en su fuerza de voluntad para seguir adelante, no obstante, había una gran pregunta que roía sus mentes: ¿Cuántas veces más podría resucitar el Fénix Oscuro?

En aquel preciso momento, un viento frío sopló sobre ellos.

Todos sintieron que un escalofrío les recorría la columna vertebral.

—Je, je…

Fénix Oscuro, pareces ser muy miserable —se burló una voz fría.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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