Explorador de la noche - Capítulo 450
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- Capítulo 450 - 450 Capítulo 450 El Bosque Sangriento Parte 3
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450: Capítulo 450: El Bosque Sangriento (Parte 3) 450: Capítulo 450: El Bosque Sangriento (Parte 3) Editor: Nyoi-Bo Studio Marvin estaba aturdido, pero no demasiado sorprendido.
Era obvio que la persona a la que se refería Iván era el Gran Rey Elfo, que había luchado hasta su último aliento para ganar tiempo para Feinan.
No era difícil de adivinar.
Cuando el Gran Rey Elfo salió a luchar, todos sabían su destino.
Era sólo cuestión de tiempo.
—Lo siento mucho —expresó Marvin, desde el fondo de su corazón.
Si no fuera por su sugerencia de atacar el Plano de los Espíritus Malignos en aquel entonces, el Gran Rey de los Elfos tal vez no habría…
Iván meneó la cabeza, mientras sus ojos se aclaraban.
—Esto no es culpa tuya.
Aunque estaba deprimido, estaba mucho más tranquilo.
La muerte del Gran Rey Elfo hizo que Iván se diera cuenta de repente de la carga que su padre había estado llevando sobre sus hombros.
Había estado cargando solo con el destino de toda la raza de los Elfos del Bosque.
En el pasado, por más problemas que tuviera Iván, siempre había tenido a su disposición a un padre incomparable que le arreglaba las cosas, sin embargo, todo sería diferente después de hoy.
Después de que la segunda capa del Pozo Mágico del Universo se rompiera, se había infiltrado una cantidad aún mayor de Poder Mágico del Caos en el plano.
El Guardián del Norte y el Monje Nube se retiraron a la tercera capa, confiando en la defensa más fuerte de esa capa para luchar una larga batalla con los Dioses.
Durante este tiempo, los dioses no podrían entrar en Feinan, pero eso no significaba necesariamente que fuera a ser una temporada pacífica.
Marvin suspiró.
El futuro seguiría siendo un reto.
Aunque la duda que tenía no era nada apropiada, Marvin decidió que aún necesitaba saberlo.
Después de vacilar un rato, preguntó: —¿A cuántos se ha llevado consigo?
El Gran Rey Elfo había osado a dar un paso adelante, lo cual implicaba que realmente había creído que ese era el mejor momento para su última aparición.
Antes de morir, Eric había acabado con tres Dioses Bajos, dejando atrás a 25 de los Dioses Nuevos.
Marvin deseaba conocer la situación del grupo de Dioses ahora.
—A tres —respondió Iván.
—Un Dios Supremo y dos Dioses Intermedios.
Marvin ahogó un grito.
Realmente, Nicolás era una de las personas más aterradoras de este mundo.
Esas pocas batallas en el juego no debían de haber mostrado todo su poder.
Después de todo, esta vez había luchado contra el grupo de dioses él solo.
A pesar de ello, había logrado exterminar a un Dios Alto y a dos Semidioses.
Esta fuerza era algo que la mayoría de los Señores de los Demonios y los Archidemonios no podían alcanzar, sin embargo, el temible Fuego Divino había marchitado su alma y su fuerza, así que al final, no pudo hacer más que aceptar que le había llegado la muerte.
Esta era una pérdida muy triste para Feinan, no obstante, la muerte del Gran Rey Elfo no carecía de sentido.
Había conseguido más tiempo para Feinan.
La muerte de algunos de los suyos había minado la moral de los Dioses Nuevos.
En la siguiente pelea, estaban destinados a tener muchas menos habilidades.
Por lo tanto, el proceso de la destrucción del Pozo Mágico del Universo sería mucho más lento.
…
—Antes, no podía entender por qué siempre parecía infeliz —empezó Iván, de pie junto al lago, con semblante frustrado y desanimado.
No parecía feliz ni siquiera cuando era pequeño y estaba conmigo y con mi madre.
Sin embargo, ahora lo entiendo vagamente.
Era un hombre solitario que se valía por sí mismo, y una persona que cargaba con el deber de proteger a su Raza entera.
Son dos cosas completamente diferentes…
Marvin se sentía prácticamente de la misma manera.
Un solitario podía ser completamente libre y solo tenía que hacerse responsable de su propia vida.
Si además era lo suficientemente fuerte, podía encontrar un lugar para esconderse y esperar el desastre.
Sin embargo, era más difícil si tenía a alguien a las que querían proteger.
Marvin tenía al Valle del Río Blanco, Nicolás, el Bosque de las Mil Hojas de Nicolás.
Ahora se lo pasaba a Iván.
Al oír la tristeza en el tono de Iván, Marvin murmuró: —¿Hay algo que pueda hacer por ti?
Iván vaciló durante mucho tiempo antes de suspirar profundamente: —El Consejo de Ancianos no consiente que me convierta en el nuevo Rey Elfo.
—¿Y eso por qué?
—bufó Marvin.
—Por muchos motivos —repuso Iván, negando con la cabeza —.Ser un hereje, haber sido desterrado una vez, ser expulsado una vez, y no tener las calificaciones suficientes para convencer a la gente…
Además, el Gran Rey Elfos nunca dijo explícitamente que yo debería suceder al gobierno del Bosque de las Mil Hojas.
Pero, sabes Marvin…he visto su mirada antes de irse.
No había decepción, ni aliento…
solo alivio.
Ese maldito viejo me dejó todo a mí y me dejó así, completamente solo.
Cuando a Iván se le llenaron los ojos de lágrimas, le dio la espalda a Marvin, mientras parpadeaba rápidamente.
—¿Aún hay peleas internas en ese momento?
—preguntó Marvin—.
¿Y qué es el Concejo de Ancianos?
Dado a que el Gran Rey Elfo era tan increíblemente fuerte, jamás había tenido que lidiar con el Concejo de Ancianos mientras gobernaba a los Elfos del Bosque.
Sin embargo, a juzgar por el tono de Iván, parecía que este Concejo de Ancianos era bastante influyente y tenía cierto poder entre los elfos.
—Todo es una estructura creada por un rey elfo anterior para controlar y equilibrar el poder del rey —explicó Iván con calma—.
Una asamblea de ancianos que viven vidas sencillas a través de sus años, actuando como los elfos de los tiempos antiguos y sin saber cuánto han cambiado las cosas.
Se oponen a cualquier tipo de dictadura y proclaman que la democracia es el único camino.
Algo así.
—Algo que solo tiene sentido en tiempos de paz —se burló Marvin.
—Yo también lo creo.
Ahora son un obstáculo —afirmó Iván, asintiendo con la cabeza.
Después de escuchar la explicación de Iván, Marvin se quedó callado un momento antes de declarar: —Mañana, este obstáculo ya no existirá.
Los ojos de Iván temblaron, pero no dijo nada.
Tal vez, había estado esperando a Marvin y deseando que le ayudara a lidiar con este asunto.
Hacerlo todo él solo… no, al final no podía soportar aquello.
Eran compañeros elfos, después de todo.
—¿Necesitas que haga algo?
—preguntó Iván.
Marvin parpadeó.
—Dos cosas.
Primero, tienes que salir una vez con la Reina de los Elfos del Mar.
No, ¡no me mires así!
Una cena sencilla ya será suficiente, no intentes escaparte.
En segundo lugar, necesito una cabalgadura.
Tengo que ir a la Selva Suprema.
Iván le dedicó una amarga sonrisa.
—¿Acaso ya me has vendido?
—A decir verdad, me muero de ganas de ver lo poderosos que serán los hijos de la Almirante de los Elfos Marinos y del Santo de la Guerra Élfica —respondió Marvin con absoluta seriedad, mientras le daba palmaditas en la espalda.
…
Esa noche, el Bosque de las Mil Hojas estaba tranquilo.
La situación era bastante especial: el Guardia de Hierro de los Elfos había sido enviado al este del bosque para inspeccionar las pistas de un grupo de Demonios.
En las profundidades del bosque, junto a un precioso valle, apareció lentamente una gran sombra: un Sabueso del Infierno.
Ya se había devorado las almas de incontables monstruos y personas mientras patrullaba el desierto al sur del Valle del Río Blanco.
¡Podría atravesar el Nivel de las Leyendas en cualquier momento!
Parado sobre él, Marvin parecía insignificante.
Acarició suavemente el pelaje del sabueso y le dijo resueltamente: —Ve.
La gran sombra se abalanzó repentinamente hacia el tranquilo valle.
El baño de sangre del bosque comenzó.
Marvin se quedó parado a la salida del bosque, sin expresión alguna en el rostro.
Iba a capturar personalmente a cualquier pez que escapara de la red.
Sería una masacre.
No obstante, para que el Bosque de las Mil Hojas se estabilizara a largo plazo, era necesario extirpar este tumor, aunque hacerlo fuera doloroso.
Mañana, todo estaría un poco mejor.
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