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Explorador de la noche - Capítulo 456

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456: Capítulo 456: El Servidor Divino del Sueño 456: Capítulo 456: El Servidor Divino del Sueño Editor: Nyoi-Bo Studio Todos en el Santuario estaban sorprendidos ya que esta voz era desconocida.

Algunos soldados tomaron posiciones.

Voltearon, sólo para ver a un delgado hombre con un sombrero caído de pie en la esquina.

Era él quien acababa de hablar.

—Capitán Alexis, sigo aquí—dijo acercándose.

Todos tuvieron una extraña sensación.

—Resulta que es él.

—¿Fue ese el hombre misterioso que se unió a nuestro grupo de la nada?

—Hacía tanto que estaba ahí… Realmente es imperceptible.

Estos eran algunos de los pensamientos de los soldados.

Un recuerdo había sido agregado a sus mentes, haciéndoles abandonar un poco la sorpresa que este extraño les había causado.

… Marvin salió de las sombras con una sonrisa mientras usaba su hechizo de encanto.

Este era uno de los encantamientos innatos de los Hechiceros.

Los Hechiceros eran personas carismáticas y podían encantar a otros de forma temporal.

En especial a personas ordinarias.

Pero algunos tenían expresiones sorprendidas.

Incluyendo al Capitán.

Permaneció confuso por un momento antes de lograr resistir el efecto del encanto.

Frunció el ceño, indicando discretamente a los otros que habían resistido que no actuaran de forma descuidada.

Seguía alerta.

Si esa persona era un enemigo, habría usado la oportunidad creada por el hechizo para herir a sus soldados.

Pero no lo hizo y, en cambio, expresó su deseo de luchar en su equipo.

¿De dónde había salido este sujeto?

Alexis estaba nervioso.

—Nunca te he visto luchar —respondió Alexis con calma, evitando alertar a los bandidos.

—Tranquilo, no perderé—dijo Marvin guiñando el ojo.

Sabía que su hechizo de encanto promedio sólo podía engañar a personas ordinarias.

Alexis era un experto de Rango 4 y su voluntad no era mala.

No era sorpresivo que fuera capaz de resistir el encanto.

Después de decir estas palabras, Marvin sacó dos dagas y caminó junto a Alexis.

Alexis, instintivamente, quería detenerlo.

La batalla era un duelo decisivo por la mercancía del Corazón de Morrigan.

Incluso si sentía que este hombre no sentía enemistad hacia el grupo, dejarlo entrar en batalla no era algo que un líder sensato debería hacer.

Pero cuando Marvin le pasó cerca, una poderosa aura lo cubrió al instante.

¡[Dominio – Masacre]!

Incluso si sólo fue un segundo, el instinto asesino aplastó a Alexis.

Su cuerpo se paralizó, incapaz de moverse.

Sólo podía mirar fijamente a Marvin.

—¡Capitán!

—dijo Amo, acercándose confundido.

Los otros escasos individuos también estaban sorprendidos.

¿Por qué Alexis no bloqueó a este extraño?

Pero cuando llegaron al lado de Alexis, descubrieron con sorpresa que este soldado que había enfrentado numerosos campos de batalla sangrientos temblaba de pies a cabeza.

—Capitán, ¿qué sucede?

—preguntó uno de los soldados, que percibió que algo andaba mal y estaba a punto de detener a Marvin cuando Alexis lo detuvo.

—No importa —dijo con el rostro pálido mientras observaba a Marvin con respeto.

Murmuró: —Prepárense para luchar.

Los hombres temblaron.

Alexis no era un tonto.

Sin importar el resultado del duelo, el grupo de bandidos no se quedaría tranquilo.

Pero Alexis tenía algunos métodos.

Si luchaban, se sentía capaz de alejarlos.

Había tomado al grupo de Senma en consideración.

Le temía más al misterioso hombre desconocido.

—Esa sensación… La fuerza de este hombre debería ser muy superior a la mía.

¿Podría ser una potencia Leyenda?

—se preguntó Alexis frustrado.

No conocía la meta de esta Leyenda, pero entendía que si Marvin quería actuar en su contra, no sobrevivirían.

Por ende, sólo podía esperar que este hombre misterioso tuviera un buen corazón.

… En cuanto al grupo de bandidos, no habían descubierto el cambio en el grupo de soldados.

Senma fue personalmente, con la intención de obtener otra victoria inmediata.

Su plan era muy bueno.

Primero estudió el ejército del soldado inválido y después usó el tesoro en un momento crítico para obtener la victoria.

Esa persona le dio dos tesoros: un colgante que crearía una Armadura Divina que incluso una potencia de Rango 4 no podría perforar, y un pergamino mágico que podría deshacerse rápidamente de cualquiera por debajo del Rango de Leyenda, que tenía en la mano.

Para capturar El Corazón de Morrigan, decidió usar los tesoros.

Como esperaba, su subordinado más fuerte se vio forzado a usar el colgante para evitar perder el primer duelo.

Senma no estaba complacido con el uso negligente del tesoro por parte del Luchador, pero sabía que no podría enfrentar una lucha interna en ese momento.

Primero tenía que encargarse de las personas del Santuario y capturar El Corazón de Morrigan.

De esa forma, el ayudante los seguiría apoyado.

Creía que, mientras asesinara a Alexis, El Corazón de Morrigan estaría en sus manos.

Aunque ese sujeto era inválido, tenía gran prestigio en ese grupo.

Si moría, sus ánimos caerían y los bandidos aprovecharían la oportunidad para atacar.

¿Quién habría imaginado que habría un imprevisto?

Alexis, a quien reconocían como el más fuerte, no actuó.

En cambio, un hombre con un antiguo y ridículo sombrero fue quien salió adelante.

Sostenía dos dagas y sus pasos eran muy elegantes.

Era similar a Amo.

—¿Otro Explorador?

—se preguntó Senma, que observó con curiosidad a Alexis y pensó: —¿No salió en una batalla tan importante?

Intentó leer el rostro de Alexis.

Desafortunadamente, el Capitán mantenía una expresión vacía y Senma no descubrió nada.

A juzgar por su Percepción, ese sujeto frente a él debía ser de Rango 3 o 4.

Parecía inestable y probablemente se debía a que algo bloqueaba su Percepción.

Senma era un Espadachín experto y había sido un famoso mercenario en el Norte.

Cuando ambos se conocieron, no hablaron y, en cambio, entraron en acción de inmediato.

Los bandidos y las personas que habitaban El Corazón de Morrigan quedaron paralizados y observaron con nervios la escena que definiría el destino de ambos bandos.

¡Pero no habrían imaginado que, tan pronto como había comenzado, llegó a su fin!

Marvin fue tan rápido como la luz al usar Límite Nocturno para llegar junto a Senma.

Su daga ya estaba frente a él cuando su voz retumbó en los oídos de Senma.

—Perdiste —dijo Marvin con calma.

¡Había revuelo!

Senma se sentía mareado al preguntar: —¿Cómo es posible?

Esto… Ni siquiera le alcanzó el tiempo para forcejear o resistirse antes de que su vida estuviera en manos de su oponente.

Estaba paralizado y tenía una expresión vacía en el rostro.

El bando del Santuario también estaba sorprendido.

¡¿Ese sujeto era tan poderoso?!

¿Entonces por qué se había escondido al fondo cuando enfrentaron Monstruos con tanto esfuerzo?

Incluso Alexis, que había sospechado, estaba sorprendido.

Consideraba que la velocidad de Amo era muy alta, ¡pero ni siquiera había visto los movimi!

¿Duelo?

¡Esto era unilateral!

La atmósfera se hizo extraña.

Los bandidos estaban muy sorprendidos, y algunos no lograban reaccionar.

La vida de su jefe estaba en manos de ese sujeto.

No alcanzaban a controlar sus pensamientos.

Si había alguien que había descubierto sus habilidades, era Senma, que estaba en manos de Marvin.

Su mano derecha se movió, pero antes de poder moverse, recibió un golpe en la cabeza.

¡Bam!

Un pergamino que emanaba una débil luz Divina cayó de su manga.

Senma palideció.

¡El tiempo de reacción y el juicio de esta persona ya excedían el límite de su entendimiento!

—¡Leyenda!

—pensó, después de permanecer un minuto con la mente en blanco.

El descubrimiento le había dejado cubierto de sudor frío.

Seguía confundido y no entendía qué le había dicho Marvin cuando movió la daga para recoger el pergamino del suelo.

—Oye —dijo Marvin, elevando la voz de nuevo mientras evaluaba el pergamino en su mano —.

¿Quién te dio esto?

Senma estaba perplejo.

Los bandidos detrás de él estaban inquietos.

Seguían confundidos, pero ya que su jefe estaba en desventaja, lo rodearon.

En cuanto a los soldados, estaban listos para luchar.

La atmósfera se endureció.

Pero Marvin mantenía la calma.

Esto era normal.

Pocas personas se preocuparían por esos detalles cuando tenían suficiente fuerza para destrozar todo.

—Te lo preguntaré una vez más.

¿Quién te dio esto?

—dijo Marvin, presionando de nuevo su daga curva contra el cuello de Senma, que tembló y reaccionó de inmediato, respondiendo: —No… No la conozco… —¿Ella?

—dijo Marvin prestando atención a sus palabras.

—¡Oye!

¡Ganaste el duelo!

¡Suelta a nuestro jefe!

—dijo el Luchador que había ganado el primer duelo usando la Armadura Divina, que claramente no entendía la situación actual y buscaba problemas.

Marvin lo observó con desdén y declaró: —La competencia está en pausa, y si no recibo una respuesta a mi pregunta, no perdonaré sus vidas.

Pero el tonto fortachón respondió: —Si te atreves… La oración quedó incompleta.

Había sido decapitado.

Un chorro de sangre saltó cuando su cabeza cayó al suelo.

Su cuerpo decapitado permanecía de pie.

Marvin seguía frente a Senma, y la sangre en su daga era la única indicación de su nexo con la muerte del Luchador.

Esta vez, los alrededores permanecieron en silencio.

Los bandidos se paralizaron de nuevo.

¡Este sujeto era un experto excepcional!

Las personas del Corazón de Morrigan eufóricas.

Los bandidos los habían llevado al borde de la desesperación.

¿Quién habría pensado que este sujeto misterioso haría algo para mitigar el desastre?

Sólo Alexis y algunos otros tenían expresiones incomprensibles.

No conocían la meta de ese experto.

Salió de la nada y no había forma de que simplemente quisiera ayudarlos, ¿cierto?

—Espero que no tenga solicitudes excesivas…—pensó Alexis preocupado.

A su lado, Amo analizaba cuidadosamente.

Este personaje le parecía vagamente conocido.

… La atmósfera era algo incómoda.

Los bandidos estaban aterrados, mientras Senma sudaba sin control, pensando en algo que decir.

Marvin observó el pergamino en su mano y reflexionó.

Si no se equivocaba, era un pergamino [Castigo Divino] de alto nivel.

El Castigo de los Dioses era una clase de hechizos muy grande.

En cuanto a qué tipo de Castigo Divino llevaba dentro, no era necesario saber.

Este tipo de pergamino casi estaba extinto antes de la Gran Calamidad.

Sólo podrían hacerlos los Sumos Sacerdotes de los Dioses y consumiría mucho Poder Divino.

Con la aparición de este pergamino, y la Armadura Divina, Marvin concluyó que ya había portavoces de los Dioses en Feinan.

No debería haber muchos porque la presencia del débil Pozo Mágico del Universo seguía siendo una gran restricción.

Por ende, si ella quería construir una fuerza, tendría que atraer a la gente con cuidado.

Los actuales Dioses debían tener un nuevo entendimiento de Feinan para este momento.

El Gran Rey Elfo y Eric, sin temor a la muerte, habían arrastrado a muchos Dioses con ellos, y la poderosa Fénix Oscura había muerto a manos de Marvin durante su ascensión.

Antes de que los cuerpos principales de los Dioses pudieran descender a Feinan, las potencias de este mundo seguirían siendo los más fuertes.

Un Servidor Divino que viniera a Feinan podría ser rodeado y aniquilado por varias Leyendas, ya que las Leyendas trabajaban unidas contra los Dioses.

Por ende, ella eligió ser precavida y apoyar al grupo de bandidos Escorpión Soñado de forma discreta.

Pero no había tenido buena suerte.

Se encontró con Marvin.

… —Puedo contarte todo —dijo Senma después de pensar por mucho tiempo —, pero debes acceder a una petición.

Marvin asintió.

—Deja ir a mis hermanos —dijo en voz alta.

Los bandidos estaban conmovidos.

Pero al mismo tiempo una voz sonó en la mente de Marvin: —Debes matarlos a todos, o ella sabrá que divulgué la información.

Además, tienes que garantizar mi seguridad.

Después de que te diga lo que sé, tendrás que dejarme ir, tomar un poco de comida y algunas armas básicas.

Marvin sonrió para sus adentros.

Este sujeto tenía una herramienta de comunicación mental.

Miró a estas personas.

Eran criminales y sus manos estaban manchadas con la sangre de incontables víctimas, así que no tenía problemas para asesinarlos.

Por ende, asintió.

Senma se relajó e hizo una seña con la mano.

El grupo se dividió de inmediato.

Esta era su señal secreta, y después de retirarse, se reunirían en la ubicación designada.

Cuando se alejaron los bandidos, Senma dirigió una mirada a Marvin y dijo en voz baja: —Se llama Ambella.

Afirmaba ser la Servidora del Dios del Sueño y tiene habilidades inimaginables…¡Puede controlar los sueños!

¡Incluso puede matarte mientras duermes!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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