Explorador de la noche - Capítulo 482
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482: Capítulo 482: Rencores 482: Capítulo 482: Rencores Editor: Nyoi-Bo Studio Las palabras del Hada aceleraron el corazón de Marvin.
Era cierto que su fuerza alcanzaba un límite.
Y en el futuro próximo, inevitablemente estaría atascado en ese punto.
Nivel 30.
El 30 era un número muy misterioso en Feinan.
Tener treinta puntos en un atributo era considerado el Reino de Dios, y más de treinta era equivalente a alcanzar el Dominio Divino.
Era muy difícil para un humano alcanzar este punto.
Naturalmente, aquellos en el nivel de los Guardianes de Planos habían excedido ese valor.
Y el nivel 30, o el nivel 10 de Leyenda, era un gran embudo.
En general, las clases Leyenda Humanas tendrían un máximo de nueve niveles.
En el nivel 29, había un gran muro que pocos lograban superar, incluso aquellos sabios y exitosos Magos Leyenda.
Incluso alguien tan poderoso como el Gran Rey Elfo era sólo un Mago nivel 28.
Sin embargo, había encontrado una forma de tener dos clases.
Su clase de Explorador había alcanzado nivel 21, por lo que atravesó a la fuerza la restricción del nivel 30.
Era casi imposible para los Poseedores de Clase Dual existir en la Raza Humana.
Era algo posible sólo para las razas longevas como los Elfos, pero también conllevaba un enorme esfuerzo.
Además, Marvin no sabía cómo obtener una clase dual.
Ahora era un Amo de la Noche nivel 21, y aunque estaba lejos de ese atasco, lo enfrentaría tarde o temprano.
La mayoría de las personas elegía ascender.
En esta era en la que ascender era imposible, sin importar cuán poderosas eran las potencias, eran incapaces de avanzar y permanecían siendo Leyendas el resto de sus vidas.
El reino más allá de las Leyendas era un enigma para ellos.
Igual que para Marvin.
Había avanzado a Divinidad en el juego, pero en esta vida, había elegido seguir otro camino.
Este camino resultaba complicado, y por eso necesitaba tomar cada oportunidad para aumentar su fuerza.
Incluso si esa oportunidad significaba que debía superar grandes dificultades.
—De cualquier forma, Tidomas… No, Hartson ya me odia con todas sus fuerzas, así que no importa si agrego más leña al fuego —pensó Marvin.
Aceptó la petición del Hada.
Su petición era muy simple: que Marvin se alejara con la Estatua de Cristal.
Además, tenía que jurar nunca abrir el sello de la estatua.
Una vez abierto, el poder escaparía y regresaría a Hartson.
Si eso sucedía, el ya poderoso Señor Supremo del Espíritu Maligno se haría incluso más aterrador, y era posible que nadie en el Universo pudiera igualarlo.
El Hada enfatizó que no podía confiar a nadie su posesión.
Esto significaba que debía llevar él mismo la Estatua de Cristal y que se convertiría en el archienemigo del Dios del Dragón.
Pero Marvin no tenía alternativa.
Las condiciones del Hada eran muy atractivas.
… —Me alegra que hayas tomado esta decisión —dijo el Hada entregando la Estatua de Cristal a Marvin—.
Espero que puedas protegerla.
Entonces, mi misión se podría considerar cumplida.
Marvin tomó la Estatua de Cristal con cuidado…¿pero por qué era tan extraño el tono del Hada?
Parecían ser las palabras de alguien al borde de la muerte.
Efectivamente, el pequeñín continuó: —Mi vida está conectada a este sello.
Nací debido a este sello, y moriré si el sello se desvanece.
Protegerlo es mi deber.
El Señor Lance me trajo a este mundo y siento mucho agradecimiento.
Poder hacer algo en retribución es un honor.
En cuanto a ti, si el juramento realizado usando el nombre del Dios Mago es violado, experimentarás el aterrador Fuego Castigador Divino, no podrás escapar incluso si te conviertes en un Espíritu Maligno.
Ah, sí.
¡Te daré ese Falso Recipiente Divino de alto nivel!
En un instante, un extraño objeto traslúcido de seis puntas con forma de estrella salió del cuerpo del Hada y se apresuró a la frente de Marvin.
Marvin, sorprendido, preguntó: —¿Este Recipiente Divino Avanzado es tuyo?
El Hada le respondió con una mirada extraña: —¡No me digas!
¿Cómo más podría proteger el sello?
Cultivé este Falso Recipiente Divino Avanzado por muchos años.
Pero tendrás que cultivarlo de nuevo.
—¿Cultivarlo?
¿Un Falso Recipiente Divino puede ser cultivado?
—preguntó Marvin, que no sabía mucho sobre Falsos Recipientes Divinos.
Algunas líneas aparecieron en su interfaz: [El Falso Recipiente Divino Avanzado tiene prioridad y reemplaza automáticamente al original Falso Recipiente Divino Primario] [Falso Recipiente Divino (Asciende): 5/30 (Divinidad)] … El beneficio del Falso Recipiente Divino Avanzado era evidente debido a su habilidad para contener más Divinidad.
Pero Marvin sabía poco sobre los efectos de Divinidad, así que aprovechó el tiempo que le quedaba para hacer al Hada algunas preguntas necesarias.
Después de cinco minutos, dejó el lugar.
Detrás de la puerta transparente, un gran ejército de Espíritus Malignos ya se había reunido y destrozaban con locura el sello de la entrada.
Eran dirigidos por la ya corrupta Dragón Verde Modana.
Ya ni siquiera se le podía describir como Dragón Verde.
Sus escamas habían caído y su cuerpo parecía una masa de huesos y basura verde.
Era asqueroso.
Su mente estaba bajo el control de Hartson y se había convertido por completo en un Dragón Maligno.
El Hada regresó felizmente a la pared.
Además de decirle a Marvin del Falso Recipiente Divino, también le hablo de la forma de atravesar la restricción de su cuerpo.
El método era muy exigente, y Marvin no pudo evitar fruncir el ceño al escucharlo.
Pero sabía que no era momento de pensar en eso.
Debido a que este asunto era una enorme conspiración, era probable que los otros Dragones Cromáticos también hubieran sufrido el cruel plan de Hartson.
Era probable que otros Dragones Malignos vinieran en camino, así que tenía que alejarse.
… En el pequeño valle.
La atmósfera se había tornado opresiva.
Dolorosos aullidos resonaban en los oídos de Ell.
Esta era la primera vez que este Antiguo Dragón Rojo acostumbrado a sembrar caos en Feinan sentía miedo.
El hombre de mediana edad frente a él lo presionó demasiado.
La fuerza de Ell era sobrecogedora, pero era inútil en comparación con la del Dios del Dragón.
Además, aunque Hartson carecía de parte de su Fuente Divina, tenía la fuerza suficiente para obtener el Segundo Puesto entre los Señores Supremos del Espíritu Maligno.
Incluso entre los Grandes Dioses en el Mar Astral, pocos le igualaban.
Mucho menos el Antiguo Dragón Rojo que ni siquiera alcanzaba el nivel de los Guardianes de Planos.
Intentó escapar.
Pero terminó en el suelo de un zarpazo.
Ell estaba desesperado.
Este lugar en el que estaban era claramente un plano externo.
Por ende, seguramente era el cuerpo principal de Hartson.
Podría haber tenido algo de esperanza de escapar de un Doppelgänger, pero contra el cuerpo principal, era seguro que tendría un destino miserable.
Sólo que los Dragones Rojos eran muy violentos.
Como potencia, tenía su orgullo.
Ell rugió con locura: —¿Así tratas a tus descendientes?
¿Mentiras y engaños?
¿Corrompiéndolos?
Para sobrevivir, ya rompiste tu propio código Divino.
¡No mereces el título de Dios del Dragón!
Hartson permaneció calmado, riéndose al responder: —En efecto, no soy el Dios del Dragón Hartson.
Soy el Señor Supremo del Espíritu Maligno Tidomas.
Ell rugió mostrando su enorme cuerpo, que destrozó los alrededores del valle.
Hartson extendió las manos e hizo un puño.
El cuerpo del Dragón Rojo se encogió de inmediato, haciéndose mucho más pequeño.
—¡Patético cobarde!
—gritó Ell furioso—.
Cambiaste tu propio nombre para escapar del castigo del Dios Mago.
No tienes valor.
¡No mereces tu fuerza siendo tan despiadado!
Los ojos de Hartson tomaron una expresión cada vez más fría al responder: —Eso se debe a que no experimentaste la fuerza del Dios Mago, ignorante Sierpe.
Mi paciencia es limitada.
La razón por la que fui indulgente contigo es que eres excepcional, no porque yo sea piadoso.
Si te atreves a desobedecerme de nuevo, ¡te haré ser como ellos!
Ell se retorció con una expresión de terror.
Las profundas voces Dracónicas retumbaron sobre el valle.
Eran los sonidos de los putrefactos Dragón Azul y Dragón Blanco.
No había emoción en sus ojos.
Mientras volaban, la carne podrida caía.
Sus cuerpos contenían gran fuerza, ¡pero la fuerza venía de las energías negativas que los corrompieron!
La Fuente Arcoíris estaba conectada con el Mar del Espíritu Maligno del Plano de Energía Negativa.
—Ustedes, vayan por lo mío —dijo Hartson sin emoción—.
Pueden percibir su ubicación.
Está en algún lugar de este mundo, pero yo no puedo acercarme.
Los dos Dragones rugieron y de inmediato volaron.
Hartson regresó su atención a Ell.
Parecía impaciente.
La amarga lucha de Ell no tuvo efecto.
Al final, se abalanzó con furia hacia Hartson, que permaneció quieto.
En un instante, el agua de la Fuente Arcoíris se dirigió a Ell como una manguera.
Cuando el agua cubrió al Dragón Rojo y comenzó a convertirlo en un Dragón Maligno, un formidable poder descendió de pronto.
Con el estallido de este poder, el agua de la fuente se congeló en el aire.
Se sentía como si saliera el sol, iluminando la tierra.
Esta vez, incluso el Dios del Dragón Maligno Hartson no pudo evitar una reacción.
Ya no le importaba Ell.
El Antiguo Dragón Rojo aprovechó la oportunidad y, con el batir de su cola, escapó.
Logró escapar de esa situación mortal.
Controlado por el miedo, rápidamente comenzó a volar a través del plano, correteando como un patético perro.
Pero no sabía que ni Hartson ni las existencias recién llegadas le prestaban atención.
Ambos estaban enfocados en el otro.
—Anuba Grant —dijo Hartson con voz profunda—.
Debí haberte matado antes.
Poco después, su tono se convirtió en burla al decir: —¿Quién habría pensado que el pobre pastor que no podía evitar rogar a los Diablos asistencia por su pobreza, pero abrió una puerta al Plano de Energía Negativa, podría convertirse en uno de los más poderosos Dioses del Universo?
La persona que apareció en el valle era, sorpresivamente, un joven delicado y bonito.
Su corcel era una cabra de cuerno largo, y aquellos que lo conocían sabían que era una poderosa criatura que lo había seguido desde la Tercera Era.
Grant respondió suavemente: —Sin ti, podría haber muerto de hambre.
En la Tercera Era, debido a la retirada de los Altos Elfos de Feinan, las fuerzas principales se dividieron los territorios.
Antes de que Lance creara el Pozo Mágico del Universo, el Caos se imponía al Orden.
Todas las razas de Feinan estaban en guerra y, debido a los constantes desastres, los pobres morían de hambre.
Grant era un plebeyo en la Tercera Era.
Se ganaba la vida como pastor bajo un Señor, pero su madre enferma necesitaba tratamiento, y él terminó gastando todos sus ahorros al punto de casi morir de hambre.
Por coincidencia, obtuvo un libro sobre el cual había rumores acerca de su conexión con los Nueve Infiernos.
El patético joven pastor fue capaz de reconocer algunas de las letras ya que había aprendido con el hijo del Señor.
Intentó usar el libro para invocar a un Diablo.
No tenía grandes aspiraciones, sólo quería intercambiar su alma por comida, o la recuperación de su madre.
Después abrió el portón.
Tras el portón estaba el aterrador Cementerio del Dragón Maligno.
Hartson, que fingía su muerte para evitar la vigilancia de Lance, desarrollaba lentamente su poder.
Le dio algo de comida y habilidades al pastor, y curó a su madre.
Debido a estas extrañas habilidades, Grant pasó de ser un joven pastor a un experto en el cual el Señor podía confiar en una sola noche.
Más adelante, el territorio se sumió en el caos y el Señor murió en batalla.
Grant salió valientemente a luchar y derrotó a los enemigos mientras conquistaba los corazones de las personas.
Lo que sucedió a continuación fue una patética historia de héroes.
El joven pastor se convirtió en una estrella en ascenso en Feinan.
A la larga, Hartson lo notó y recuperó su interés en él.
En ese momento, no convirtió a Grant en un Enviado del Espíritu Maligno porque tenía otros designios para él.
Los Espíritus Malignos eran despreciados en Feinan, después de todo, y tener a un líder secreto en Feinan no sería malo.
Por ende, contactó de nuevo a Grant.
Pero no pensaba que Grant tendría el poder para rechazarlo.
Grant obtuvo una piedra que cayó del cielo, como si hubiera sido alcanzado por la suerte como el protagonista de una novela…¡Y esa piedra era conocida como un fragmento de la Tabla del Destino!
Con la ayuda del fragmento de la Tabla del Destino, Grant escapó de la pesadilla del Espíritu Maligno y se convirtió en el poderoso [Dios del Alba y la Protección].
La negativa de Grant enfureció a Hartson, pero debido a su aprehensión hacia el Dios Mago, sólo pudo resistir.
Más adelante, el poder de Grant casi le alarmaba y no se atrevió a intentar algo más.
Ahora, ambos estaban frente a frente.
Esta era la primera vez que interactuaban desde que el joven pastor abrió por error un portón al Plano de Energía Negativa.
… —Te debo un favor, y lo pagaré—dijo Grant con indiferencia—.
Si alguien quiere matarte, te protegeré una vez.
Pero no puedes usar este mundo para entrar a Feinan.
—¿Alguien quiere matarme?
—preguntó Hartson en tono de burla—.
¿Quién?
¿Quién se atreve?
Grant le respondió con calma: —Dios Lance.
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