Explorador de la noche - Capítulo 554
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- Capítulo 554 - 554 Capítulo 554 Un Suceso Imprevisto
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554: Capítulo 554: Un Suceso Imprevisto 554: Capítulo 554: Un Suceso Imprevisto Editor: Nyoi-Bo Studio Cuando Marvin entró al salón y vio a Daniela sentada en el primer asiento, sus sospechas fueron confirmadas.
De hecho, en términos de tiempo de Feinan, los dos no se conocían desde hacía más de una semana, mientras que para Marvin había pasado un mes.
Daniela había cambiado mucho, y ahora tenía el aire natural de un gobernante.
Sus ojos eran profundos, y aunque tenía una expresión de cansancio, sonrió genuinamente ante la llegada de Marvin.
Marvin se sintió muy conmovido.
Los dos charlaron un rato, y Marvin se dio cuenta de que el Fairhala actual era diferente al anterior.
El ataque del ejército demoníaco a la capital se había llevado la vida de un sinnúmero de inocentes, además de la de muchas potencias importantes.
El Ángel Caído Turalyon, a quien el Concejo de Ancianos y muchos otros habían considerado el heredero más prometedor de la posición del Gran Duque…
¡había muerto en batalla!
Además, el mismo Gran Duque desapareció en las profundidades del Plano Astral con dos Demonios Mayores.
Hasta el momento, no había ninguna novedad sobre él.
Daniela solo podía ver en silencio estas escenas mientras protegía la Orden de la Fuente de Fuego.
Cuando finalmente repelieron al ejército de demonios, la gente de Lavis descubrió que el precio que habían pagado era inimaginable.
Pero los días seguían pasando.
Daniela confió en su propio poder y prestigio para heredar la posición del Gran Duque, sin embargo, apenas había pasado una noche antes de que ocurriera un imprevisto.
…
—A decir verdad, jamás se me había ocurrido que en unos momentos tan nefastos, alguien saldría a pelear contra mí.
Todavía había alguien que codiciaba el trono de Lavis.
Este es el peor momento para que haya peleas internas por el liderazgo del Ducado.
Solo quedaban ellos dos.
Se le había pedido a todo el mundo que abandonara la estancia, y Marvin había sugerido que Isabel se retirara a descansar mientras él se ponía al día con Daniela.
La futura Emperatriz de Hielo finalmente de mostró un lado indefenso y emocional.
Forzó una sonrisa y miró a Marvin, murmurando, —¿Puedes creerlo?
Si Turalyon aún quisiera el trono ahora, se lo entregaría con gusto.
Él ha sacado adelante a la capital por todos estos años, por lo tanto, sé muy bien que estaría perfectamente capacitado para heredar el derecho a gobernar el Ducado de Lavis… sin embargo, ¡hay alguien más!
Marvin estaba muy impresionado.
Parecía que habían pasado muchas cosas mientras él había estado ausente.
Turalyon había muerto en batalla, lo cual era una lástima.
Cualesquiera que fueran sus diferencias, Daniela y Turalyon habían sido las dos estrellas más brillantes del clan Cridland.
Después de que Marvin ayudó al Gran Duque a extraer la Fuente Divina, los dos se nivelaron simultáneamente al rango de Leyenda.
Con uno siendo un Ángel de Hielo y el otro un Ángel Caído, fueron dos genios nacidos al mismo tiempo.
Con ambas potencias protegiendo Lavis, este país de hechiceros podría haber terminado unificando el Norte algún día.
Pero según Daniela, Turalyon había utilizado un gran número de habilidades prohibidas para proteger a la capital y a la gente.
Había luchado contra innumerables demonios, y más de mil había muerto en sus manos.
¡Más de mil!
¡¿Qué clase de concepto era ese?!
Estos no eran enemigos ordinarios, ¡eran feroces demonios que habían venido del Portón del Abismo!
Turalyon había agotado sus fuerzas luchando contra ellos.
La última vez que estuvo allí, Marvin no tenía una impresión especialmente positiva de aquel hombre intrigante.
Tal vez era porque él tenía una opinión bastante fuerte de Daniela.
Pero ahora, no podía más que sentir respeto por aquel hombre que había dado todo de sí mismo al mismo tiempo que protegía su patria.
En contraste, fueron las acciones de otra persona las que habían provocado que Daniela se sintiera conmocionada y amargamente decepcionada.
—Hubble, mi hermano mayor.
No estaba aquí la última vez que viniste —confesó Daniela sonriendo amargamente —.
Siempre pensé que él era la persona más amable del mundo.
Es mi hermano mayor, y siempre estuvimos muy unidos.
Confié en él y conocía todos mis secretos.
Pero ese hombre reunió a todos los ancianos anoche y trató de arrebatarme mi derecho a heredar la posición del Gran Duque, y usó una razón ridícula, ¡diciendo que no soy capaz de hacerlo porque soy una mujer!
Después de decir eso, la expresión de Daniela se volvió bastante severa.
—No sé cómo convenció a esos ancianos, pero esta mañana ya enviaron a alguien para decirme que sólo soy un apoderado temporal.
¡Han dicho que el verdadero Gran Duque debe ser elegido por ellos!
¡Es la decisión del clan Cridland!…
…Además, ¡han tenido la osadía de exigirme que les entregara una gota de mi Fuente Divina para ayudar a mi hermano a avanzar al rango de Leyenda!
¡Todo esto en una sola noche!
Los Demonios acaban de retirarse y ellos ya están intentando hacerse con el poder.
Daniela prosiguió su relato en tono exhausto: —La mayoría de los habitantes de la ciudad era gente de confianza de Turalyon, y se inclinan más a confiar en Hubble, en alguien que no tiene la más mínima experiencia en liderazgo, antes que en mí.
¿Qué tienen en la cabeza?
Marvin se quedó callado.
Había escuchado en silencio, sin estar de acuerdo ni refutar, actuando como un buen oyente.
Daniela claramente había estado sufriendo bajo demasiada presión.
En este corto período de tiempo, había hecho lo mejor que pudo en la guerra contra los Demonios y había perdido a algunos de sus parientes en los combates.
Aquella persona que ella creía tan odiosa, sencillamente estaba compitiendo justamente con ella, y lo más increíble de todo era que en realidad la persona que sí quería arrebatarle su posición, ¡era la persona en la que ella más confiaba!
Aquello le había hecho dudar de todo lo que conocía.
¡Lo había ocultado tan bien durante tantos años!
Durante todo ese tiempo, lo único que ella había visto había sido el amor en sus ojos, pero no había notado la envidia y la malicia escondidas dentro de ellos.
—Poco antes de morir, Turalyon me aseguró una vez más que hace siete años, realmente no fue él quien me envenenó—murmuró Daniela.
Esto tenía algunas implicaciones aterradoras.
Marvin suspiró y agarró suavemente la mano de Daniela.
Su mano estaba extremadamente helada, como si estuviera gravemente enferma.
—Te apoyaré pase lo que pase —afirmó Marvin concienzudamente —.
Créeme, nadie se merece esa posición más que tú.
La gente de Lavis te necesita, no a un mortal hambriento de poder.
La expresión de Daniela denotaba un rastro de dolor y confusión.
—Lo sé…
Pero no sé qué hacer ahora.
Marvin palmeó suavemente el dorso de su mano.
—Tarde o temprano, todos tenemos que enfrentarnos al lado oscuro del mundo, y es mejor hacerlo más temprano que tarde.
A veces, nos vemos obligados a tomar una decisión, incluso si lo que decidimos es malo.
Pero en contraste, las otras opciones son aún peores.
Eres la chica más talentosa que he visto jamás, y la fama de los Cridland será llevada a mayores alturas en tus manos.
Lavis crecerá en poder, ¡incluso se convertirá en el hegemón del Norte!
Creo que esto es lo que tu padre, Turalyon, y esos guerreros muertos hubieran querido ver.
Comparado con esto, el resto no es tan importante —concluyó Marvin finalmente.
Daniela asintió con una expresión complicada.
—Me notificaron que esta noche, llevarán a cabo otra reunión.
Hubble y yo tenemos que asistir.
En ese momento, votarán para decidir sobre el nuevo Gran Duque.
Marvin sonrió.
—¿Esta noche?
Bien, aprovecharé la oportunidad para unirme a la diversión.
Después de todo, ¡yo también soy un Cridland!
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