Explorador de la noche - Capítulo 586
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586: Capítulo 586: Mitos 586: Capítulo 586: Mitos Editor: Nyoi-Bo Studio Marvin tembló al oír el reporte del Saqueador de Tumbas.
¡De pronto entendió lo que sucedía con su Percepción!
De verdad no era una tumba, ¡sino una ciudad especial!
¡Ciudad del Diablo, Ciudad del Diablo!
No había detalles de Ciudad del Diablo en el anuncio.
Pensándolo bien, esa podría ser una de las partes más importantes omitida deliberadamente del anuncio.
Sus palabras siempre fueron engañosas.
Hacía pensar a las personas que esta ciudad fue construida por el Emperador Sangriento para proteger su lugar de descanso.
De hecho, durante los años, Ciudad del Diablo sí evitó muchos problemas al Emperador Sangriento, pero eso no significaba que él había sido el encargado de su construcción.
—¡Es posible que Ciudad del Diablo existiera mucho antes que el Emperador Sangriento!
¡Y él sólo fue responsable de construir la entrada a su tumba!
Marvin analizaba en silencio las posibilidades.
Si este era el caso, todo tendría sentido.
Estaba a punto de decir algo cuando, de pronto, unas sombras aparecieron al final del camino.
¡Caballero Negro Sangore!
El rostro de Veloz se llenó de alarma.
Observó a Marvin y preguntó rápidamente: —¿Qué tal si corremos?
Nos llevan una gran ventaja en números.
… Era preocupante que el Caballero Negro hubiera podido perseguirlos dentro de Ciudad del Diablo.
Marvin había usado una herramienta de teletransportación para evitar la persecución del enemigo que también buscaba las Hojas de Sodoma.
¿Quién habría pensado que aparecería tan repentinamente?
Además, lo que llamó más la atención de Marvin fue la persona junto a Sangore.
Era una persona bonita, con rasgos femeninos a pesar de ser hombre.
¡Un Diablo Mayor!
Marvin sintió el aura que emanaba su cuerpo.
Ciudad del Diablo… Caballero Negro… Diablo Mayor.
Marvin tenía una ligera sensación en el fondo de su mente.
Cuando vio a Marvin, los ojos del Caballero Negro se llenaron de ira.
De no ser por esta tortuosa peste, ¿tendría que haber pagado tan terrible precio para entrar a Ciudad del Diablo?
Los ojos de la Mago Leyenda tras él ya carecían de expresión.
Sólo la enemistad y otros instintos permanecían.
Sangore había ofrecido su alma a Saydis.
Ese fue el único pago que Saydis estuvo dispuesto a aceptar a cambio de enviarlos a Ciudad del Diablo.
Por ende, ahora había otra persona atada al Libro de Nalu de Sangore.
Pero esta vez, la mayoría del alma se había ido con Saydis, causando que la fuerza de la Mago Leyenda descendiera sustancialmente, dejándola al fondo del reino de Leyenda.
Al mismo tiempo, la mujer capaz que siempre lo había seguido desapareció, siendo reemplazada por una marioneta de madera que obedecía sus órdenes.
Semejante decisión fue difícil para el Caballero Negro Sangore, pero para poder aumentar su fuerza, ya había decidido renunciar a todo.
Caminaba un camino sin regreso.
Familia, amigos, justicia, emociones… Incluso su propia alma.
Entregó todo por el poder.
Primero, darían algunos beneficios y sólo harían que el objetivo pagara un precio insignificante, atrayendo a la presa.
Si Sangore no tuviera el Libro de Nalu, ya podría haber sido devorado por Saydis.
Incluso entonces, cada vez que lo enfrentaba sentía preocupación.
Después de todo, era el segundo hijo del Señor Extremadamente Diabólico, el segundo heredero del Purgatorio Extremadamente Diabólico.
Pero Sangore siempre había estado guardando su fuerza en secreto.
Era diferente de los otros que se veían tentados por Diablos, porque tenía la ayuda de un Artefacto.
Creía que podía resistir la corrupción del Diablo y seguir ganando fuerza hasta que, un día, recuperaría todo lo que le quitaron.
¡Todo!
Con esto en mente, la expresión de Sangore ganó determinación.
Sujetó con fuerza la lanza en su mano, apuntándola de forma audaz a Marvin.
La expresión del Saqueador de Tumbas empeoró.
¡Sentía terror y quería huir, pero no se atrevía a correr!
Sangore era muy poderoso, pero Marvin era igual de aterrador.
Estaba paralizado y sólo pudo observar a Marvin con preocupación, pero no consiguió confusión en su mirada.
Incluso en estas circunstancias, el joven mantenía la calma.
Si no era actuación, Marvin realmente merecía el respeto de Veloz.
… Frente a la lanza del Caballero Negro, Marvin ni siquiera sacó sus dagas.
No debido a una actitud arrogante, sino porque quería aclarar algo.
—Ciudad del Diablo, Ciudad del Diablo… Esta fue una de las primeras ciudades establecidas en Feinan por los Diablos, ¿cierto?
—preguntó Marvin de pronto.
Sus ojos se enfocaron en Saydis, que sonrió a Marvin y dijo: —Eres bastante astuto.
Si quieres, puedo hacer un trato contigo.
A pesar de la expresión violenta de Sangore, Saydis continuó la animada conversación con Marvin: —Puedo decirte la ubicación exacta de las Hojas de Sodoma.
Marvin replicó con tono de burla: —Lo siento, no me interesa lidiar con Diablos por ahora.
—Hipócrita —dijo Saydis, aunque sin rabia, y continuó con una sonrisa amable: —De no ser por las relaciones con Diablos, ¿de dónde crees que los linajes de tu cuerpo vendrían?
Como heredero de los Nueve Infiernos, te daré un consejo.
Los mitos siempre serán mitos.
Ya es bastante bueno poder heredar el poder de la familia.
Lo que quieres hacer te ofrecerá infinita resistencia.
Restaurar a los Ángeles Antiguos es casi imposible.
El tono de Saydis llevaba una ligera mofa al concluir: —Muchos Diablos Mayores fallaron en ese camino cuando podrían haber llegado muy lejos… Algunos asuntos son imposibles.
Marvin estaba mudo.
Se aseguró de parecer totalmente tranquilo en la superficie, pero las palabras del Diablo le dejaron atónito.
—¿De qué tonterías habla?
¿Qué mito?
¿Qué herencia?
¿Cómo es que no entiendo lo que dice?
De no ser tan bueno para proyectar una imagen despreocupada, la expresión de Marvin habría sido digna de ver.
Pero Saydis parecía pensar que el silencio de Marvin era un rechazo a su consejo, por lo que dijo de forma indiferente: —Con tus habilidades, encontrar las Hojas de Sodoma no es más que una fantasía.
Sin una guía adecuada…¿es posible que planees usar a un Saqueador de Tumbas para encontrarlas?
Jaja, muy gracioso.
En ese caso, te veo luego, Señor Marvin.
Por cierto, mi nombre es Saydis.
El Diablo Mayor le guiñó el ojo y saludó con la mano, y de pronto el grupo desapareció.
Marvin respiró profundamente.
Ese sujeto conocía su nombre… Parecía saber mucho de Ciudad del Diablo… Y de su linaje… Todo este conocimiento no se explicaba simplemente con el hecho de que Saydis fuera un Diablo Mayor.
Ese Saydis definitivamente tenía un pasado tormentoso.
Pero en ese momento, el Saqueador de Tumbas rió amargamente y preguntó a Marvin: —Si tomamos literalmente el nombre de Ciudad del Diablo, ¿no significaría que muchos Diablos aparecerán?
Marvin se paralizó cuando una silueta alta apareció en la entrada de la calle.
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