Explorador de la noche - Capítulo 621
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- Capítulo 621 - 621 Capítulo 621 Fuego de la Auto-inmolación
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621: Capítulo 621: Fuego de la Auto-inmolación 621: Capítulo 621: Fuego de la Auto-inmolación Editor: Nyoi-Bo Studio Con el rugido, las llamas y la oscuridad se mezclaron, creando un espectáculo deslumbrante.
La criatura antigua se animó ante los estímulos, y el frío de las Aguas Termales de la Primavera Eternamente Congelada no pudo seguir conteniéndola.
El río congelado se derretía rápidamente debido a las llamas ardientes.
Una enorme sombra se veía débilmente en la oscuridad.
Y lo más preocupante era que la explosión del Mártir hizo que el espacio circundante se tornara inestable.
Si Marvin no se equivocaba, el Río Profundo, por su ubicación al fondo del plano, era la parte más estable de Feinan.
Pero la explosión del Mártir causó daños extremos al área.
¡Rocas aplastadas, hielo roto, aire frío, fuego caliente!
El espacio comenzó a distorsionarse.
El hilo dorado sujetó con más fuerza el cuerpo de Marvin.
Estaba cubierto de sangre, pero la poderosa constitución que le otorgaba su clase de Amo de la Noche y su linaje Diablo le ayudó a recuperarse un poco.
Sin embargo, Marvin sabía claramente que si dejaba que el Fuego Divino aterrizara en su cuerpo, sólo habría un resultado: ¡muerte!
Este no era un Fuego Divino normal.
Era el Fuego de la Auto-inmolación que venía del piadoso Mártir.
Las llamas incluso podía asesinar a un Dios Bajo con contacto directo, mucho más a un Amo de la Noche como Marvin.
Tan pronto como pensó en esto, comenzó a ingeniárselas.
—¡No vengas!
—advirtió enfáticamente.
Una barrera protegía sus alrededores y repelía las incontables rocas que caían en el lugar.
De otra forma, ya habría sido enterrado con vida.
¡Naturalmente sabía que esto era gracias a Jésica!
En un instante, la Hechicera del Destino se acercó como pudo, con el menor riesgo posible y una desagradable expresión.
Las llamas consumían lentamente el hilo dorado del otro extremo.
Mirando con cuidado, era posible ver la cálida sonrisa del Mártir en las llamas.
—¡Te tiene como objetivo!
—gritó Jésica preocupada—.
¡Córtalo, rápido!
Marvin sonrió con amargura y negó con su cabeza.
Simplemente no había forma de cortar este hilo dorado.
Estaba seguro.
El Dios del Dragón Negro había enviado al Mártir para deshacerse de Marvin mediante la destrucción mutua, ¡forzado a entregar su vida para hacer que Marvin finalmente desapareciera de este mundo!
Todo esto a pesar de lo valioso que era el Mártir.
—Ese debería ser el único Mártir del Dios del Dragón Negro, ¿cierto?
Mientras las llamas se acercaban, la mente de Marvin trabajaba cada vez más rápido.
Su habilidad de Sabiduría operaba a toda máquina.
Su cerebro era como una compleja computadora mientras los planes aparecían en su mente uno tras el otro antes de ser desechados.
¡En apenas tres segundos había descartado ciento sesenta y siete planes!
—¿No hay esperanza?
A pesar de siempre ser capaz de mantener la calma, incluso en las situaciones más duras, Marvin respiraba con pesadez.
¡No le temía a la muerte, pero no quería morir!
Había muchas personas a las cuales debía proteger.
Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, no lograba escapar de ese Fuego Divino.
El Poder del Destino de Jésica evitaba que el área colapsara, pero en algún tiempo Jésica también podría caer.
Por ende, le dijo firmemente: —¡Vete!
Jessica, con expresión sorprendida, le preguntó: —¡¿De qué hablas?!
—Necesito que me salves —explicó Marvin rápidamente —, porque no hay forma de extinguir el Fuego de Auto-inmolación del Mártir.
¡Sólo podemos esperar hasta que deje de arder!
Cuando eso suceda, necesito que vengas a salvarme.
¡Vete, anda a buscar a Ding!
El tiempo apremiaba, así que Marvin no podía entrar en detalles.
El Fuego de Auto-inmolación ya se acercaba a su cuerpo.
—¡No me iré!
—insistió Jésica—.
Lo intentaré.
No hay nada en este mundo que mi [Poder] no pueda vencer.
Marvin sacudió la cabeza y de pronto se alejó de ella.
Jésica quedó paralizada por la sorpresa cuando Marvin atravesó la espesa capa de hielo del río congelado a la velocidad de una bala.
El Fuego Divino siguió a Marvin, derritiendo al instante el hielo a su paso.
¡Grrrr!
¡Bajo la capa de hielo, estalló el rugido de la antigua criatura, llenando todo el Bajoscuro!
Todos se detuvieron, con expresiones de temor, confusión o sorpresa.
La silueta de Marvin desapareció en el helado río.
Jésica vio un brillo rojo en la oscuridad y Marvin desapareció en la luz.
—Lori consumió su poder para salvarte.
¿Cómo puedo dejar que mueras?
—gritó Jésica, pateando el suelo en un ataque de ira.
Siendo una mujer muy obstinada, Jésica siempre quería controlar las situaciones.
Normalmente sería la persona que dictaba las órdenes, pero ahora Marvin le decía qué hacer.
¡Y ni siquiera tenía derecho a opinar!
Esto enfurecía a Jésica.
Lo único reconfortante era que, aunque sabía que Marvin estaba en una mala situación mediante la conexión del Poder del Destino, también sabía que no estaba muerto.
—¿Se le ocurrió algo?
¿Esperar hasta que el Fuego Divino se extinga?
¿No se habría quemado a muerte para ese entonces?
Jésica dudó.
¡Brum!
Un gran pedazo del techo se cayó, causando enormes olas en el Río Profundo.
¡Su Poder del Destino luchaba por retenerlo!
Jésica apretó los dientes antes de observar el río congelado y aceptar las palabras de Marvin.
Su silueta se retiró rápidamente y dejó el área que colapsaba.
Al mismo tiempo, su Poder del Destino comenzó a vacilar.
—¡Necesito la ayuda de Ding!
¡Marvin va a morir!
… Ciudad Esperanza.
La luz de Orden calentaba el área bajo la protección de las Tres Hermanas.
Pero más allá de la luz, la tierra estaba inundada de monstruos que atacaban ferozmente la luz intentando deshacerse de las defensas.
Esa delgada niña junto a la Orden de la Fuente de Fuego tenía una expresión demacrada.
De pronto, palideció aún más: ¡Había escuchado el llamado de su hermana mayor!
—¿Qué han encontrado?
¿Marvin va a morir?
Cuando Kate respiraba profundo para calmarse, el Hada de la Fortuna junto a ella, que había notado su agitación, preguntó: —¿Qué sucede?
¿Estás llegando a tu límite?
Kate negó con la cabeza y explicó: —Hermana Mayor y Marvin están en problemas.
Te necesitan.
Ding, frunciendo el ceño, preguntó: —¿Qué clase de problema pueden encontrar un Amo de la Noche y una Hechicera del Destino?
Seguramente un Dios no ha descendido aún.
Y realmente me necesitas.
Sin mi ayuda, ¿cómo puedes continuar?
—claramente estaba preocupada, y no sólo siendo sarcástica o molesta.
—Puedo encargarme sola por un tiempo —aseguró Kate—.
Ve a buscar a Margarita.
Hermana Mayor nunca pediría ayuda a menos que la situación sea realmente crítica.
El Hada de la Fortuna dudó por un momento, pero accedió finalmente.
Su sombra desapareció del muro de la ciudad.
La espalda de la niña junto a la Fuente de Fuego parecía incluso más solitaria.
… Los rugidos de la bestia salvaje resonaban en la oscuridad.
El Fuego Divino era como una sanguijuela, aferrándose al aura de Marvin y dejándolo escapar.
Se le habían agotado las opciones.
Las cosas habían alcanzado el punto en el que sólo podía luchar desesperadamente.
Su cuerpo atravesó incontables obstáculos hasta que finalmente alcanzó su meta.
Un par de ojos se abrió lentamente, rojos como unas enormes lunas de sangre, inspeccionando con atención al insignificante Humano que acababa de acercarse.
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