Fate of Magic - Capítulo 4
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- Capítulo 4 - 4 Hogwarts y el sombrero seleccionador
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4: Hogwarts y el sombrero seleccionador 4: Hogwarts y el sombrero seleccionador El castillo tenia una vibra medieval, donde un gran rey vivía, era enorme, pero por su misma presencia, se sentía majestuoso, mágico incluso, cosa que se convirtió en un común denominador una vez entro en este mundo nuevo de magia.
La vista era imponente, y atraía la atención de todos.
-Bueno, antes de empezar, debería de presentarme, mi nombre es Rubeus Hagrid, soy el guardián de llaves de Hogwarts, es hora de empezar a llevarlos al castillo, ¡Primeros años, a los botes!
– se presentó y grito para después guiar a todos los niños de primero a unos botes, los cuales, no tenían remos.
-¡De a cuatro personas por bote!
– grito y me puse en un bote vacío, donde me acompañaron otros 3 chicos uno tenía una rana en las manos, la otra chica tenía piel morena y cabello castaño, tenía pizca de ser también del mundo mágico de la nobleza y la última chica era una que ya había visto antes, era la misma rubia que se metió a su compartimento exigiendo varias cosas.
Gudao simplemente la ignoro y se centro en apreciar las vistas del castillo.
La rubia se dio cuenta que, a pesar de que el plebeyo la conocía, la ignoraba de manera deliberada, cosa que no podía hacer mención debido a su comportamiento anterior y dio por hecho que el trato que estaba recibiendo era lo justo, no es como que ella quisiera hablar con el plebeyo, pero se sentía incómoda con la actitud.
Era de noche, por lo que el lago que estaban cruzando se veía mucho más sombrío de lo que uno podría esperar, se veía como en una película de terror.
Una vez todos se subieron a los barcos, estos avanzaron sin que necesitas en una instrucción de Hagrid, por lo que el paseo se pasó de manera amena disfrutando el paisaje.
Los demás niños que vivieron con historias de Hogwarts eran los menos impresionados, mientras que niños con padres no magos tenían miradas de sorpresa, emoción e incredulidad, Gudao solamente estaba sin habla, observando lo que le esperaba en su ahora nuevo centro de estudios.
El lago se extendía por lo que parecían kilómetros, la luz de la luna se reflejaba por todo el lago, haciendo el paisaje aun mas hermoso y ominoso, las paredes del castillo cada vez se acercaban mas, hasta que se diviso una entrada en el lago, los botes se dirigieron hacia allí.
La costa se acercaba y el primero en bajar de los botes fue el hombre gigante.
-¡En orden bajen de los barcos y agrupense aquí en la costa!
– dijo el hombre.
A medida que llegaban los barcos, los ahora compañeros de Gudao, bajaban de los barcos y se agrupaban en la vasta costa frente al hombre, hablando emocionada mente de lo que les deparaba en este castillo.
El turno de Gudao y sus compañeros de barco llego para bajar y agruparse con sus compañeros, Gudao diviso bastantes caras desconocidas, pero entre todas esas caras había una conocida, la cara del niño escuálido que había visto en el callejón Diagon, en este momento, quería ir a saludarlo para así tener una excusa y salir de la mirada fría que le estaba dando la chica rubia que le hablo de manera altanera.
Pero en ese momento no era el tiempo para hacerlo.
-Bien, ¡Ahora, siganme, los llevare con la subdirectora a su selección de casa!
– grito el hombre gigante y avanzo por las escaleras cercanas, con los niños en frente siguiéndolo.
Gudao siguió de cerca a los demás y subió las escaleras, las cuales parecían bien cuidadas para ser parte de un castillo que lo mas probable halla existido desde hace mas de 1000 años.
Un detalle que Gudao noto y no pudo evitar sentirse incomodo es que las pinturas ¡Se movían!, ni si quiera en su mundo la magia ni la hechicería podía hacer algo similar a eso, las pinturas les daban la bienvenida al castillo y hablaban entre ellas como si las personas en quienes se basaban sus retratos, nunca se hubieran ido.
Ademas, habían ¡Fantasmas!
no de los fantasmas que el se había enfrentado junto con sus servants en varias singularidades, pero estos eran fantasmas amigables que al parecer tenían historia de una u otra forma en el colegio, ya sea que murieron en el colegio hace milenios o simple y sencillamente habían muerto cerca y Hogwarts los ato de manera que no podían hacer nada.
Los pasadizos siguieron y las escaleras parecían interminables, hasta que el hombre gigante los guio a una puerta gigantesca, donde los esperaba una mujer ya bastante grande en edad, pero tenia una mirada afilada y analizadora, se notaba la experiencia y su porte la hacia parecer una profesora estricta, cosa que si Gudao no se equivocaba, era lo que ella quería dar a entender.
La mujer les dio una vista rápida a todos, pero con Gudao se paro de manera arbitraria mas de lo debido, como no pudiendo analizarlo, cosa que Gudao noto, pero no le dio importancia, el hizo lo mismo pero el en cambio, logro obtener bastantes cosas de como seria esta señora en los pasillos, un acercamiento formal y profesional es la manera de ir con ella si no se quiere tener problemas.
Cuando la maestra volvió en si, paso su mirada al resto de alumnos y empezó a hablar.
-Bienvenidos a todos, mi nombre es Minerva McGonagall, soy la vicedirectora de la escuela y la jefa de casa de Gryffindor – cosa que muchos que ya conocían la magia respondieron con un gesto de sorpresa, mientras que a los que no conocían el lado mágico vieron de manera confundida – para aquellos que no lo sepan, Hogwarts tiene dentro un sistema de casas, las cuales serán su familia de ahora en adelante, estas casas tienen sus propias historias nobles y personajes importantes, muchos magos salieron de estas casas, por lo que se espera que sigan las reglas respectivas de sus casas, ya que, como habrán adivinado, cada casa tiene su propia cabeza o líder de casa, en el caso de Gryffindor, yo soy la maestra encargada de ellos – dijo y volteo a ver a los niños, quienes todos ahora, mas tranquilos, asintieron entendiendo – bien, entonces, podemos seguir con lo siguiente, pero esperen unos minutos aquí, se deben de preparar algunas cosas en el gran comedor antes de la ceremonia de selección, por lo tanto, en lo que se terminan los preparativos, socialicen y conozcance, uno nunca sabe quien sera su compañero de casa, cuando los preparativos se terminen, los haré llamar para el inicio de la ceremonia – dijo y se retiro para realizar dichos cambios.
Guado no se veía muy positivo a lo que había dicho la maestra, el ya había conocido a algunos niños y no son de los mas agradables para estar, entre ellos, la niña rubia, lo veía tratando de hacer un agujero con su vista en Gudao, el había sentido su mirada desde el momento en que desarmo a ese otro niño rubio, ella lo veía como queriéndolo diseccionar para ver sus mas oscuros secretos.
A este punto ella ya no estaba tratando de ocultarlo, así que Gudao sentía la mirada a kilómetros, pero en este caso, estaban bastante cerca, por lo que la mirada se sentía aun mas intensa de lo normal.
Iba a dirigir la palabra a la niña para que dejara de verlo cuando una voz conocida hizo aparición.
-Vaya es cierto lo que decían en el tren, Harry Potter vino a Hogwarts – decía la voz del niño rubio que había desarmado antes Gudao y todos empezaron con sus cuchicheos – ellos son Crabe y Goyle – dijo mientras se acercaba a un niño escuálido en el frente de todos – estoy seguro que lo sabrás, pero algunas amistades son mejores que otras, mi nombre es Draco Malfoy – dijo y un niño pelirrojo se rio, cosa que el volteo a ver con una mirada despectiva – ¿Crees que mi nombre es divertido?, no es necesario preguntar por tu nombre, esa cabellera roja, la ropa usada y vieja, eres un Weasley ¿No es así?
– dijo y el niño pelirrojo solo podía sonrojarse – como puedes ver, mi punto se ha probado, no te conviene estar con las amistades equivocadas – dijo y después extendió la mano en forma de lo que podría parecer un gesto “Amistoso”.
El niño escuálido solo se quedo viendo la mano y respondió – ya se quienes son los equivocados, muchas gracias – a lo que el rubio solo se le quedo viendo de manera estupefacta, pero antes de que pudiese responder, la puerta al gran comedor se abrió y en seguida la maestra salio.
-Es hora, vamos todos al comedor para la ceremonia – todos los niños la siguieron de inmediato.
——————————————————————————————————————————– Dumbledore POV…
Hasta ahora ya todos los niños de los grados superiores estaban ya en el comedor y estaban listos para la ceremonia, el banquito y el sombrero seleccionador también estaban cerca de la mesa directiva para fácil acceso, la maestra Minerva se había ido para traer a la nueva generación de jóvenes magos, quienes entre ellos, tenían al niño de la profecía Harry Potter.
El niño había crecido como el había predicho, un niño humilde, que sabe lo que esta bien y que esta mal, con una actitud férrea y testaruda, pero también empática y comprensible, lo único que no salio como el esperaba es que el no estuviera tan bien alimentado como esperaba, estaba escuálido, muy apenas podía ver al niño y sentir lastima, pero al ser su tía la única familiar viva que tiene, no podía mandarlo a otro lugar.
Hizo una nota mental donde se aseguraría de dejar la comida unos minutos mas de lo planeado para que el niño pueda comer a su antojo por una vez en su vida.
Mi vista paso por los niños, entre los que vi a varios niños de familias nobles pero también de familias muggles, lo cual le trajo una alegría indescriptible a mi corazón, ahora la convivencia podría dar paso a relaciona mas positivas en el futuro.
Usando mi habilidad innata de Legitimens mire a los ojos a todos los alumnos tratando de ver cual era su historia de origen, muchos de ellos tuvieron infancias felices, lejos del peligro, otros tuvieron un pasado algo turbulento y con conflictos familiares y los nobles tenían una vida monótona donde se les entrenaba para ser los siguientes cabecillas de sus familiar, lo cual no es algo por lo que debería de pasar un niño.
Ya casi terminaba con su paseo por los recuerdos de los niños y su vista ahora se topo con Harry, quien lo volteo a ver a los ojos y vio el pasado del pobre niño, quien fue abusado físicamente por su tío, era un esclavo para su tía y un objeto de burla y golpes de su propio primo, lo cual no hizo nada para mejorar su sentimiento de culpa.
Viendo que era suficiente, ahora su vista se poso en el ultimo niño que le quedaba, el cual era Gudao, el lo vio a los ojos al igual que Harry, pero una vez dentro no vio nada, negro, ni siquiera las paredes que suelen hacer los Occlumens para evitar el hechizo que el hacia, y lo sabe por que una vez trato de leer los recuerdos de Snape y se topo con la pared que protegía sus recuerdos, pero esta no era una pared, si no que literalmente no tenia recuerdos o los tenia bloqueados, lo poco que logro ver estaba relacionado con el orfanato, pero los recuerdos iban mucho mas atrás cosa que desconcertó a Albus, pero al ver que no podía avanzar mas, se detuvo y salio del hechizo para centrarse en la ceremonia, la cual ya llevaba una cantidad considerable de niños seleccionados para su casa.
——————————————————————————————————————————– Gudao POV…
No podía quitarme el sentimiento que alguien trato de entrar a mi memoria, pero solo logro ver lo que era necesario del orfanato, no se como reaccionaria la gente si se enterasen que yo era un mago en mi vida anterior y que estaba peleando por la salvación de la humanidad para evitar la incineración humana, prefería evitar esos escenarios.
-Grager, Hermione – el nombre sonó y una niña con cabello rojizo rizado y desordenado subió el banco y se sentó, el sombrero seleccionador pondero por unos segundos hasta que hablo.
-¡GRYFFINDOR!
– grito y la niña se sentó en la mesa que le correspondía.
-Greengrass, Daphne – la niña rubia con la que se había topado en el tren, subió al banco, el mismo procedimiento, pero en este, el sombrero pareció decidir de manera inmediata.
-¡SLYTHERIN!
-Grito y la niña sin expresión se sentó en la mesa de su casa no sin antes mandar una mirada enojada a Gudao, quien la ignoro.
Y así siguieron las selecciones, hasta que ya quedábamos muy pocos niños, y lo que parecía que todos estaban esperando hizo su acto de presencia.
-Potter, Harry – dijo la maestra y Harry, de manera dubitativa subió al banco, esto debido a que una vez su nombre se pronuncio, todos empezaron a susurrar, al parecer el pobre niño no estaba acostumbrado a la atención, una vez se sentó, la maestra puso el sombrero en su cabeza y la diferencia se noto enseguida, el sombrero se tardo mas de lo normal con Harry, es como si no supiera donde ponerlo, hasta que después de varios minutos, el sombrero hablo nuevamente.
-¡Mejor que sea…
GRYFFINDOR!
– grito y Harry, claramente aliviado, fue a la mesa a sentarse, donde todos de esa mesa, empezaron a gritar “¡Tenemos a Potter!”.
El bullicio duro varios minutos y una vez se acabo, la selección siguió, ahora solo era cuestión de tiempo para que…
-Roberts, Gudao – dijo la subdirectora, Gudao alcanzo a escuchar las risas de algunas personas al mencionarse su nombre, cosa que ignoro, el estaba orgullosos de su nombre y jamas se avergonzaría del nombre que le puso su madre, subió al banco con confianza y se sentó, al momento que lo hizo, el sombrero lo cubrió…
——————————————————————————————————————————– Centro de memorias de Gudao…
-Hoh…
conque alguien esta tratando de entrar en el banco de memorias de master – dijo una figura de un hombre con ropa negra, un sombrero negro estilo fedora y una bufanda negra cubría parte de su rostro, del cual solo se veía el ojo amarillo, las botas también eran negras, este era uno de los servants que aun cuidaban a Gudao de los males que amenacen sus sueños y memorias – mmm…
no se siente que sea malévola, pero aun así debo de asegurarme – dijo el servant y partió para hacer frente al intruso.
Sombrero seleccionador POV…
Una vez me pusieron en la cabeza del joven Roberts, sentí que algo estaba mal y ahora me encuentro en un lugar desconocido para mi, todo estaba oscuro a excepción del banco de memorias, el cual tenia una puerta algo rara que nunca había visto, trate de abrirla pero no se podía, cuando estaba a punto de retirarme, escucho unos pasos en la oscuridad “No…
es imposible…
nadie debería de estar en el banco de memorias e incluso si el niño fuese un gran mago, nadie ha hecho un avatar aparecer dentro de su banco de memorias” pensó el sombrero Al final la figura se acerco al sombrero y lo vio para después decir – ¿El intruso es un sombrero?
ahora lo he visto todo…
– dijo y el sombrero seleccionador lo vio y de inmediato sintió miedo.
-¡¿Quien eres?!
y ¡¿Que haces en el banco de memoria de este chico?!
– grito asustado de la presencia de este sujeto a lo que el sujeto contesto de manera tranquila.
-Se puede decir que soy…
su ángel guardián, he estado en su subconsciente desde hace mucho tiempo y lo he cuidado de intrusos, he llegado a protegerlo de sus propios sueños – dijo respondiendo al sombrero.
-No soy un intruso, solo quiero saber de que casa seria apta este niño, pero para eso debo de tener un vistazo a lo que ha vivido este niño, ya he visto su vida desde bebe hasta ahora, pero me encuentro frente a esta puerta debido a que debo de ver TODO para después volver y dar mi veredicto – dijo justificándose el sombrero, a lo que la figura vio de manera indiferente por un momento hasta que una sonrisa rara adorno su cara.
-¿Estas seguro de querer ver lo que hay detrás de la puerta?
– pregunto de manera burlona – puede que una vez entres, ya no vuelvas a ver a tu mundo y al niño que estas seleccionando de la misma manera – esto extraño al sombrero y no evito preguntar.
-¿A que te refieres?
– dijo curioso.
-Solo responde…
– dijo el hombre y el sombrero quedo mudo por un momento, ponderando se debería, después de lo que parecían minutos dentro del subconsciente, decidió lo siguiente.
-Bien, lo veré – cosa que el hombre, por alguna razón sonrió de manera macabra, se acerco a la puerta y en lo que parecía se un teclado, ingreso un comando y la puerta se abrió, una luz brillante lleno el cuarto donde se encontraban y el sombrero se vio inmerso en una amalgama de recuerdos, cosa que el personaje vio y dijo lo siguiente.
-Bienvenido al infierno…
– para después ser absorbido y la puerta cerrarse, instantes después, los recuerdos de la vida pasada, llenaron la mente artificial mágica del sombrero el cual solamente pudo absorber sin hacer nada hasta que todo acabara…
——————————————————————————————————————————– De regreso con Gudao…
Han pasado varios minutos desde que el sombrero seleccionador se puso sobre la cabeza del niño, todos estaban hambrientos y desesperados, pero no podían empezar a comer hasta que la ceremonia acabase.
Cuando estaban a punto de quejarse, se escucho el sonido de algo que no podían entender, el sombrero seleccionador estaba…
llorando y Gudao por alguna razón también.
-*Sorbido* S-S-S-SLYTHERIN *llanto* – grito entre sorbidos y lagrimas el sombrero y el niño Gudao se levanto mientras se limpiaba las lagrimas y se sentó en la mesa de su casa mientras todos los miembros lo veían con desprecio.
Todos estaban estupefactos, los profesores estaban estupefactos por la manera de actuar del sombrero y los niños por la situación del niño muggle.
La primera tiene la razón de que el sombrero nunca había mostrado este tipo de comportamiento nunca, lo que puso confundidos a los profesores y a Dumbledore principalmente.
Mientras que la segunda se explicaba por si misma, ese niño, Gudao Roberts, es el primer niño 100% muggle, que entra en la casa de las serpientes…
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Seath_Scale Apoyame en mi patreon para seguir escribiendo estas historias y mas a futuro.
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