Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Forzado a salvar a las princesas de Disney - Capítulo 18

  1. Inicio
  2. Forzado a salvar a las princesas de Disney
  3. Capítulo 18 - 18 Capitulo 18
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

18: Capitulo 18 18: Capitulo 18 El Cielo estaba fracturado y de color carmesí.

Columnas divinas hechas polvo.

Montañas flotando en el vacío como restos de un mundo que ya no existe.

En el centro…León.

Cubierto de heridas y Sangre dorada cayendo desde su mano.

Debajo de sus zapatos…

se encontraba el rostro de un dios.

Alrededor, otras deidades arrodilladas por las heridas, respirando con dificultad.

Y entonces.

-Mírenme bien…

-Soy un mortal pisando la cara de un dios.

Presiona más fuerte con el pie.

-Si no mal recuerdo…

ustedes pensaron que me derrotarían con un dedo, ¿no?

-¿Qué pasó?

-¿Dónde quedó su arrogancia?

-¿No eran divinidades todos poderosos?

Hablo mientras se reia algo aburrido.

¿Saben?

Por un momento pensé que seria mas difícil, pero…

Nunca espere que fueran tan…

mmmm, como decirlo…

TAN INSERVIBLES…

Jajajaja Enserio voy a ganarles sin siquiera haberme esforzado al cien porciento…

Vamos, póngale mas ganas a esta batalla Hablo Leon a todos los dioses quien solo lo miraban con molestia Maldito humano…

Muerete escoria…

Maldito mortal inferior…

¿Que?

acaso ¿solo saben insultar?

Valla, si que son perros…

Ladran pero no muerden Hablo con una sonrisa…

Todos los dioses al verlo, solo podían mirarlo mientras apretaban sus puños hasta sangrar.

Esta humillación, es definitivamente peor que la muerte.

Pero…

En ese momento…

El cielo se abre y.

Una luz blanca desciende como un sol cayendo.

El aire y la tierra vibro.

Las ruinas se iluminan.

Y, de hay apareció una hermosa mujer de cabello blanco.

-Insolente humano.

Hablo mientras descendía de manera majestuosa y, rodeada de energía brillante.

Su mirada era feroz.

León solo la observo con un ligero bostezo.

Y ¿quien se supone que eres tu?

La Diosa al escucharlo, simplemente se quedo en silencio.

Para después comenzar a hablar.

Yo soy…

Nah, tampoco es que me importe hablo León interrumpiendo a la Diosa Una ligera vena se formo en los puños de la Diosa Oye diosa, ¿también has venido a pelear o solo te quedaras hay sin hacer nada?

Pregunto León mientras caminaba lentamente hacia la Diosa.

Insolente humano, hoy conocerás la derrota.

hablo para después comenzar a caminar hacia Leon.

Unas esferas doradas empezaron a emerger de la palma de la diosa quien formo una espada.

Esas mismas esferas se dirigieron hacia los demás Dioses.

estas esferas empezaron a curar todas sus heridas.

Pero a León eso no le importaba, después de todo…

No importa si esos dioses estaban heridos o a su cien porciento, eso no es relevante cuando siguen siendo simples hormigas.

Enserio crees que me vencerás.

no lo creo, se que te derrotare.

la diosa blandió la gran espada dorada hacia el cielo.

Con un movimiento, estremeció toda la tierra.

La gran energía salio disparada hacia León.

Mmmmm…

Valla, eso se ve interesante, me pregunto si ¿ese débil ataque siquiera rasgaría mi ropa?

León solo se quedo viendo como el enorme poder venia a su dirección Esta logro conectar de lleno hacia el cuerpo de León Y…

En un momento a otro ___ Ah…

¿Que, en donde estoy?

preguntó Leon mientras veía a su alrededor.

Estaba atado en una silla por un cabello dorado.

Las luces estaban apagadas, solo un pequeño rayo de luz lo alumbraba.

Lucha…

luchar no te servirá.

habló una voz femenina en la oscuridad.

Ya sé qué quieres y…

no me das miedo…

¿oíste?

habló nerviosamente.

Ah, ya veo, ya sé en dónde estoy…

pensó Leon mientras se acomodaba en la silla.

Pero ¿qué fue eso?

¿Un sueño?

No, parecía tan real.

En ese momento, de las sombras, apareció una hermosa chica de cabello dorado.

Era Raspunzel, quien sostenía una sartén.

¿Quién eres y…

quién te ayudó a encontrarme?

preguntó mientras actuaba fuertemente, pero en su interior estaba muy nerviosa.

Leon solo la observó por unos momentos para después soltar un suspiro.

Estaba algo agotado.

Había estado corriendo por tres días para visitar a Cenicienta.

Luego de eso, resolvió a medias su problema al extorsionar a la hada madrina.

Después robó la corona, cosa que fue muy difícil, ya que todos los guardias poseían estadísticas monstruosas.

Con solo decir que un soldado normal me cuadruplica mi poder actual.

Además, ese multiplicador de estadísticas es una estafa.

Cuando la uso, mi cuerpo empieza a arder y a doler.

Calienta todo mi cuerpo y pone mi cara roja.

Y ahora…

recibí un fuerte golpe que me está dando un dolor de cabeza tremendo.

Creo que me descuidé un poco.

Quintuplicé mi defensa, pero eso no me salvó del fuerte dolor.

Responde, ¿quién eres?

¿Quién te ayudó a encontrarme?

habló Raspunzel.

Esta vez sonaba más decidida.

Leon dio un último suspiro para después hablar.

Oh no, por favor…

no soy alguien malvado, solo estoy aquí por casualidad.

habló Leon mientras temblaba.

Raspunzel, al ver eso, solo se quedó confundida.

¿Qué…?

preguntó confundida.

Este tipo no parecía como los hombres que su mamá le contaba.

No tenía colmillos, se veía extrañamente ¿bien?, y a simple vista se veía débil, tanto así que hasta le daba lástima.

¿Que…

qué soy yo?

habló Leon, quien forzaba que saliera una lágrima.

Yo solo…

soy un simple chico.

¿En serio?

Es en serio…

respondió Leon decidido.

Pero Raspunzel no bajó la guardia y siguió preguntando mientras apuntaba con su sartén.

¿Cómo llegaste aquí?

¿Alguien más sabe de este lugar?

NO…

yo…

yo solo me perdí…

Habló con una voz temblorosa y débil, parecía que estaba al borde de llorar.

Pero extrañamente ninguna lágrima salía.

¿Te perdiste?

Sí, me perdí en mi camino a mi casa, y mientras vagaba por el bosque, por casualidad vi esta torre y decidí escalarla.

Pero solo lo hice para no pasar la noche en el bosque, ya que…

hay muchos animales salvajes y eso me da mucho miedo.

Habló con una lágrima saliendo de sus ojos.

Raspunzel, al ver eso, dudó un poco.

No sabía qué hacer.

Por eso Pascal, su mejor amigo, intervino.

La lagartija llamó a Raspunzel para una conversación privada.

Mientras ambos conversaban, Leon simplemente se limitó a mirar con ojos fríos.

Observó toda la habitación hasta que su mirada se fijó en el cajón donde la villana guardaba su daga.

Según la historia original, la villana apuñalaba a Flin Raiden con esa daga casi al final de la historia.

Una sonrisa se dibujó en su rostro.

En ese momento…

Raspunzel dio media vuelta.

Por su expresión, se podía deducir que sentía lástima por mí, pero tenía que ser dura o no la podrían tomar en serio.

Bien, dime cómo te llamas.

preguntó mientras caminaba hacia mi dirección.

Yo me llamo Leon.

respondí con una voz temblorosa.

Ella pasó de mí mientras jalaba su cabello con delicadeza para después, de un tirón, hacer voltear la silla donde estaba.

Bien, Leon, ¿tú reconoces esto?

preguntó Raspunzel mientras apartaba las cortinas.

Ahí estaba su dibujo que había hecho de las linternas.

¿Hablas de las linternas flotantes del cielo?

habló Leon.

¿Linternas?

Sabía que no eran estrellas.

habló muy entusiasmada para después actuar seria.

Bien…

dentro de cinco días se lanzarán estas linternas, y TÚ vas a ser mi guía.

Iremos a ver las linternas, luego me vas a regresar aquí.

Y cuando todo eso suceda, te dejaré ir con todas tus pertenencias.

¿Entendiste?

preguntó esta vez algo delicada.

Al parecer se sentía mal por tratarme así.

¿En serio?

Sí, es en serio.

Es una promesa, y yo jamás, jamás rompo una promesa.

Leon, al escuchar eso, empezó a fingir que dudaba.

Estaba pensando y pensando.

Okey, acepto tus condiciones.

Raspunzel, al escuchar eso, no pudo evitar emocionarse.

León solo se quedó observando en silencio.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo