Forzado a salvar a las princesas de Disney - Capítulo 4
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4: Capitulo 4 4: Capitulo 4 En lo mas profundo del bosque.
Los animalitos seguían arrastrando a Blanca Nieves paso unos minutos hasta que encontraron una vieja cabaña —Oh…
¡Qué lindo lugar!
hable algo emocionada no me esperaba encontrar una hermosa casita en el medio del bosque me pregunto si ¿los dueños me permitan quedarme algunos días?
mmmm…
no, no debo de pensar en eso con solo pasar la noche esta bien después de todo, esta mal aprovecharse de la amabilidad de otra persona bien, sera mejor que me acerque a preguntar Me dije a mi misma para después caminar hacia la casita pero, cada vez que lo hacia, esta cabaña poco a poco parecía ser mas ¿pequeña?
al acercarme por completo, pude notar que la cabaña era en realidad una pequeña casita oh…
valla, que linda casita hable mientras admiraba la hermosa casita bien, creo que es hora de conocer a los dueños de lugar Toc…
toc…
Silencio Toque nuevamente, pero nadie respondió Tanto los animales como yo estábamos confundidos —¿Será porque no hay nadie?
Nuevamente, empece a tocar, esta vez con algo mas de fuerza, y…
sin querer, abrí la puerta —¿He?
¿que?
hable nerviosamente no me esperaba que la puerta se abriría asi de fácil —Este…
disculpe Señor por abrir su puerta sin permiso dije haciendo una reverencia pero, inexplicablemente hubo silencio…
por curiosidad, abrí los ojos y…
al mirar mejor el lugar, hay no había nadie —Este…
¿hay alguien?
pregunte, pero no recibí ninguna respuesta al parecer, los dueños del lugar no se encontraban en casa mmmm….
y ahora ¿que hago?
¿deberia de esperar a los dueños de la casa?
si, creo que debería de hacer eso, seria de muy mala educación entrar a la casa de otra persona solo por que si bien, solo debo de cerrar la puerta y…
pero, antes de que pudiera cerrar la puerta los animalitos empezaron a entrar —¿He?
Ah, no esperes amiguitos, no pueden ingresar sin permiso proteste, pero fui ignorada ellos empezaron a también jalarme y a señalarme todo el lugar de la casa lo primero que note fue que las sillas, las mesas, entre mas muebles eran de un tamaño pequeño Al parecer, en esta casa, Vivian muchos ¿niños?
fue lo que concluí ademas de que era niños muy desordenados lo puedo decir por todo el desorden y suciedad que había en la mesa, esta estaba llenos de platos sucios parecía que no fueron lavados desde hace mucho tiempo después fue La chimenea, esta estaba muy sucia tan sucia que, al pasar mi dedo, este se lleno de polvo luego, esta el techo esta estaba llenos de telarañas Y, para rematar, incluso la escoba estaba sucia —Oh, no puede ser la escoba parecía no ser usado en años, Como es eso posible por que estos niños son tan sucios, es como si ellos nunca hubieran tenido una Mama o tal vez, son huerfanitos Si es haci, entonces debería de ayudarlos no puedo dejar que sigan viviendo haci porque si lo hacen, en cualquier momento pueden enfermarse por toda la suciedad Y, sin perder mas tiempo empece a limpiar claro que no lo hice yo sola afortunadamente, tuve la ayuda de mis amiguitos los animales gracias a ellos, logramos limpiar todo en un tiempo récord sinceramente pensé que tomaría mas tiempo Bien, ahora solo falta limpiar afuera de la casa dije para después intentar salir pero, en ese momento…
antes de que pudiera abrir la puerta Esta misma se abrió por si sola el responsable quien lo abrió, era un señor bastante viejo y enano el venia sentado en una silla de ruedas improvisada, hecha de madera rústica.
Sus ropas estaban sucias, cubiertas de polvo y tierra.
El sudor le recorría la frente, señal clara del arduo trabajo que había realizado.
En sus manos sostenía una pala todavía llena de tierra.
—Oye, ¿quién eres tú?
—preguntó con voz áspera al notar la presencia de la joven Blanca Nieves, se sobresaltó ligeramente.
no se esperaba una visita asi —Ah…
disculpe, señor, es que yo…
yo…
—No, no te preocupes, niña —interrumpió él con brusquedad, aunque sin verdadera hostilidad.
—¿Eh?
Gruñón la observó con detenimiento, entrecerrando los ojos.
—Tu nombre es Blanca Nieves, ¿no?
La joven abrió los ojos sorprendida.
—Ah, sí…
mi nombre es Blanca Nieves.
Pero…
¿cómo lo sabe?
Gruñón resopló.
—Eso no importa.
Puedes quedarte.
Dicho eso, empujó las ruedas de su silla y entró a la casa como si nada.
Blanca Nieves se quedó paralizada.
—¿Eh?
¿Así nada más?
¿No va a preguntar quién soy o de dónde vengo?
—No.
No lo haré.
Y no me interesa —respondió él sin mirarla siquiera—.
Haz lo que quieras.
La muchacha quedó confundida por aquella actitud.
No era la reacción que esperaba.
Si un extraño entra a tu casa, lo normal es molestarse pero al parecer a el no le importaba suspiro menos mal que dejo que me quedara después de todo lo que había pasado…
Sera mejor quedarme en este lugar Aunque no podría quedarme para siempre Necesitaba regresar al castillo para informar a mi madrastra que casi había sido asesinada…
en ese momento, el cuerpo de blanca nieves tembló con tan solo recordarlo Un profundo terror me invadió No…
no debería de pensar en eso ahora me hable a mi misma mientras sacudía la cabeza debo de pensar en algo bueno, o algo que me guste Oh ya se…
En el día anterior, había conocido a un guapo príncipe con tan solo recordarlo El corazón de blanca nieves se tranquilizo y de la nada, obtuvo mucha fuerza Bien, terminare de barrer afuera de la casa dicho y hecho blanca nieves salio de la casa para barrer con mucho entusiasmo Mientras tanto, adentro de la casa Desde el sillón, Gruñón estaba pensando mientras observaba el techo.
hasta ahora, nunca pensó que todo esto pasaría tal vez, todo era su culpa después de todo, el se había burlado y menos preciado a su hermano tontín haciendo que el fuera una presa fácil para la magia oscura si tan solo no hubiera dicho esas palabras estaba seguro que esto jamas hubiera pasado suspiro pero ahora, no había nada que pudiera hacer en ese momento, una voz interrumpió sus pensamiento —Este…
señor…
hablo tímidamente —¿Sí?
¿Qué pasa?
—Bueno…
tengo curiosidad.
¿Usted vive solo?
—Sí.
Blanca Nieves parpadeó.
—¿Eh?
Entonces…
¿no tiene niños o hermanos pequeños?
Gruñón frunció el ceño.
—No.
Ya no los tengo, y no quiero hablar mas de eso….
—Ah, si….
disculpe las molestias —No, no te preocupes, mas bien, cuando termines de limpiar solo vete a dormir, ¿esta bien?
—Si, y muchas gracias Señor por dejarme quedar en tu casa Gruñon al verla, solo sonrió el tenia muchos arrepentimientos por su actitud de gruñón es por eso que si no quiero seguir arrepintiéndome, entonces debo de cambiar Al día siguiente…
A primera hora de la mañana.
antes de que el sol iluminara por completo el bosque.
Gruñón ya estaba listo para salir.
Tomó su pico.
Ajustó las ruedas de su silla.
Y se marchó sin decir una palabra.
Blanca Nieves lo observó desde la puerta mientras se alejaba por el sendero.
—Se fue sin siquiera desayunar…
pobrecito.
Debe ser duro vivir solo…
Bueno, prepararé el desayuno e iré a llevárselo.
No se puede trabajar con el estómago vacío ¿no?.
Con ánimo renovado, entre a la cocina y comence a organizar los ingredientes.
Pero justo cuando estaba a punto de empezar a concina En la ventana.
Una figura apareció.
por un momento me asuste, pensé que era aquel chico peli rojo pero grande fue mi alivio al ver que no era el.
En la ventana, habia una anciana encorvada, de ropas oscuras y expresión aparentemente amable.
En su mano sostenía una manzana roja brillante.
—¿Estás sola, preciosa?
—preguntó la anciana con una sonrisa suave…
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