Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

Fragmentos De Otro Mundo - Capítulo 25

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Fragmentos De Otro Mundo
  4. Capítulo 25 - 25 Aliados En Las Sombras
Anterior
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

25: Aliados En Las Sombras 25: Aliados En Las Sombras DÍA 11 – LA REUNIÓN SECRETA Base Militar Oculta – 8:47 AM Natsumi siguió a Thorin a través de pasillos subterráneos que olían a piedra húmeda y aceite de lámpara.

Habían caminado durante veinte minutos desde la entrada secreta en el Distrito Este, descendiendo cada vez más profundo bajo la ciudad.

—¿Cuánto más?

—preguntó Natsumi, su mano descansando instintivamente sobre Frostfang.

—Casi llegamos —respondió Thorin—.

Marcus insistió en máxima seguridad.

Esta base fue construida hace doscientos años durante la Guerra de los Tres Reinos.

Nadie fuera de la Guardia Real conoce su existencia.

Llegaron a una puerta de acero reforzado.

Thorin tocó una secuencia específica.

La puerta se abrió con un siseo hidráulico.

La cámara del otro lado era masiva.

Cincuenta metros de largo, iluminada por cristales mágicos que brillaban con luz azul pálida.

Y esperando dentro había treinta y cinco personas.

Natsumi reconoció a los quince que había rescatado del laboratorio.

Daren Frost estaba al frente, su rostro iluminándose al verla.

Elena Brightwind sonrió calurosamente.

Viktor Ironbane asintió con respeto.

Los otros veinte eran soldados.

Vestían armadura ligera negra sin insignias, pero sus posturas eran de guerreros experimentados.

Todos Despertados—Natsumi podía sentir sus auras.

Y liderándolos estaba un hombre que irradiaba autoridad absoluta.

Alto, tal vez un metro noventa.

Cabello negro cortado militar.

Cicatriz atravesando su ojo izquierdo.

Armadura de placas plateadas con el símbolo de una espada cruzada con corona—el emblema de la Guardia Real.

Y en su espalda, una espada bastarda masiva que prácticamente vibraba con poder contenido.

—Capitán Marcus Steelhart —se presentó, extendiendo su mano—.

Comandante del Tercer Batallón de Élite de la Guardia Real.

Legendario, Espada del Juicio.

Natsumi estrechó su mano.

El apretón era firme, probando su fuerza.

Ella apretó de vuelta.

Marcus sonrió.

—Thorin tenía razón sobre ti.

Fuerte, directa, y según los informes, completamente loca.

—¿Loca?

—Atacaste un laboratorio fortificado sola.

Liberaste quince prisioneros.

Peleaste contra el Coronel Varek Thorne y sobreviviste.

Sí, definitivamente loca —hizo una pausa—.

Pero el tipo de locura que necesitamos.

Marcus se giró hacia el grupo reunido.

—Todos conocen la situación.

El culto de la Llama Eterna planea ejecutar un ritual masivo en siete días.

Ciento diecinueve Despertados serán sacrificados para despertar a algo llamado el Portador de la Llama Eterna.

Murmullos nerviosos recorrieron el grupo.

—La Guardia Real ha sabido del culto durante años —continuó Marcus—.

Pero infiltración política nos ha impedido actuar oficialmente.

Demasiados nobles tienen conexiones con la Hermandad.

Si atacamos abiertamente, causaríamos guerra civil.

—Entonces esto es no oficial —dijo Natsumi.

—Exactamente.

Veinte de mis mejores soldados, todos voluntarios.

Los quince rescatados que insistieron en ayudar.

Thorin.

Y tú.

Treinta y siete personas contra un templo fortificado.

Daren Frost habló desde el grupo: —Somos pocos.

Natsumi lo miró directamente.

—Pero somos los mejores que tenemos.

Y más importante, somos los únicos dispuestos a actuar.

Elena se adelantó.

—Hemos estado entrenando los últimos tres días.

Recuperamos aproximadamente el 70% de nuestra fuerza gracias a mi magia curativa.

No somos los mismos prisioneros débiles que rescataste.

—¿Y están listos para volver a enfrentar al culto?

—preguntó Natsumi—.

Algunos de ustedes estuvieron conectados a esas máquinas durante semanas.

Viktor dio un paso adelante, su voz profunda resonando en la cámara: —Precisamente por eso queremos luchar.

Conocemos el horror de esas prisiones.

No dejaremos que ciento diecinueve personas sufran lo que nosotros sufrimos.

Los otros catorce asintieron con determinación.

Marcus extendió un mapa sobre una mesa central.

Natsumi y los demás se reunieron alrededor.

◆ ◆ ◆ EL PLAN Base Militar – 9:15 AM —Monte Ignis —Marcus señaló la montaña en el centro del mapa—.

Doscientos kilómetros al norte.

El templo está aquí, en la cima, a 4,500 metros de altitud.

Colocó varias piezas pequeñas en el mapa.

—Estimamos quinientos guardias regulares.

Cincuenta Despertados de nivel Épico.

Diez Legendarios.

Tres Míticos además de Varek.

Y posiblemente Kharos mismo, aunque nadie ha confirmado su presencia.

—¿Cuál es la estructura interna?

—preguntó Natsumi.

Thorin sacó un segundo mapa, este mostrando cortes transversales del templo.

—Tres niveles.

Nivel Uno es entrada, barracas, almacenes.

Aquí es donde están la mayoría de los guardias regulares.

Nivel Dos son las prisiones.

Los ciento diecinueve cautivos están aquí, conectados a máquinas de drenaje.

Nivel Tres es la Cámara del Ritual en la cima de la montaña.

—Nuestro objetivo principal es liberar los prisioneros —dijo Marcus—.

Sabotear el ritual es secundario pero crítico.

—No —interrumpió Natsumi—.

Si solo liberamos a los prisioneros pero el culto completa el ritual de otra forma, habremos fallado.

Necesitamos hacer ambas cosas.

—¿Cómo?

—preguntó uno de los soldados—.

Somos treinta y siete contra un ejército.

Natsumi estudió el mapa, su mente procesando tácticas.

—Dividimos en cuatro equipos.

Equipo A, infiltración: yo, Daren y cinco soldados élite.

Entramos por aquí —señaló una entrada lateral—, evitamos detección, liberamos prisioneros en Nivel Dos.

—Equipo B, distracción —continuó—: Marcus, Thorin y diez soldados.

Atacan la entrada principal del Nivel Uno.

Crean el mayor caos posible.

Atraen a la mayoría de los guardias.

—Equipo C, evacuación: Elena, Viktor y cinco soldados.

Se posicionan en el valle sur.

Cuando liberemos a los prisioneros, ellos los guían a un lugar seguro.

—¿Y el Equipo D?

—preguntó Marcus.

—Cuatro rescatados, reserva móvil.

Apoyan donde sea más necesario.

Si el Equipo A es detectado, refuerzan.

Si el Equipo B es sobrepasado, ayudan.

Flexibilidad es clave.

Marcus asintió lentamente.

—Es un plan sólido.

Pero hay un problema: el tiempo.

¿Cuándo atacamos?

—El ritual es en siete días durante el Eclipse de Fuego —dijo Thorin—.

Necesitamos atacar antes.

—Pero no demasiado antes —añadió Natsumi—.

Si atacamos con cinco días de anticipación, tendrán tiempo de reorganizarse, reforzar defensas, o peor, mover los prisioneros.

—Sugiero la noche antes del eclipse —propuso Marcus—.

Día catorce.

Los atacamos a las tres de la mañana durante cambio de guardia.

Es cuando están más vulnerables.

—Eso nos da solo tres días para prepararnos —observó Elena.

—Entonces no perdemos tiempo —dijo Natsumi—.

Hoy planeamos.

Días doce y trece entrenamos juntos, coordinamos ataques.

Día catorce, descansamos durante el día y atacamos de noche.

Miró a todos los presentes.

—No prometo que todos sobrevivamos.

No prometo victoria fácil.

Pero prometo esto: lucharemos con todo lo que tenemos.

Porque ciento diecinueve personas cuentan con nosotros.

Marcus golpeó la mesa con su puño.

—Entonces está decidido.

Tres días de preparación.

Luego asaltamos Monte Ignis.

◆ ◆ ◆ ENTRENAMIENTO DE COORDINACIÓN Campo de Entrenamiento Subterráneo – DÍA 12, 6:00 AM Natsumi bloqueó el ataque de Daren—una daga de sombra sólida—con un muro de hielo.

Contraatacó con una ráfaga de fragmentos congelados.

Daren se disolvió en sombras, reapareciendo detrás de ella.

—Demasiado lento —dijo Daren.

—No estaba intentando golpearte —respondió Natsumi.

Chasqueó sus dedos.

El hielo que Daren había esquivado se reconfiguró en el aire, formando una jaula que lo rodeó instantáneamente.

—Estaba posicionando el campo de batalla.

Daren rió, impresionado, y se disolvió de nuevo para escapar de la jaula.

—Bien jugado.

Pero ¿qué tal esto?

Las sombras bajo los pies de Natsumi cobraron vida, intentando arrastrarla hacia abajo.

Ella saltó, creando una plataforma de hielo en el aire.

—Interesante.

¿Puedes solidificar sombras?

—Solo temporalmente.

Pero es suficiente para atrapar enemigos.

—¿Y si combinamos nuestros poderes?

Daren se detuvo, considerando.

—¿Qué tienes en mente?

Natsumi creó una esfera de hielo flotante.

Daren infundió sombras dentro de ella.

El hielo se oscureció, pero en lugar de debilitarse, se volvió más denso.

—Sombra Congelada —murmuró Natsumi—.

Hielo que se mueve como sombra pero golpea como hielo sólido.

Lanzó la esfera hacia un objetivo de práctica.

La esfera viajó a través de la pared como sombra, luego solidificó al impactar el objetivo, destruyéndolo completamente.

—Devastador —comentó Daren—.

Pero consume mucho maná de ambos.

—Solo para emergencias entonces.

En otra sección del campo, Elena y Natsumi experimentaban con curación mejorada.

—Mi Luz Curativa cierra heridas y restaura tejido —explicó Elena—.

Pero no puede tratar envenenamiento o corrupción mágica efectivamente.

—¿Y si usamos hielo para estabilizar primero?

—sugirió Natsumi—.

Congelar la herida detiene el sangrado y previene expansión de toxinas.

Luego tu luz cura desde un estado estable.

Probaron con un soldado que tenía una herida de entrenamiento.

Natsumi aplicó hielo ultra-fino que selló la herida sin causar daño por frío.

Elena vertió luz curativa.

La combinación funcionó perfectamente—la herida cerró en segundos.

—Hielo Curativo —nombró Elena—.

Esto salvará vidas durante el asalto.

Viktor trabajó con Natsumi en una técnica diferente.

Su magnetismo podía manipular metales, pero tenía rango limitado.

—¿Puedes controlar fragmentos muy pequeños?

—preguntó Natsumi.

—Sí, pero pierden fuerza de impacto.

—No si los congelo primero.

Natsumi creó mil fragmentos diminutos de hielo mezclados con partículas metálicas.

Viktor los magnetizó.

El resultado fue una tormenta de proyectiles que podían ser dirigidos con precisión magnética y golpeaban con fuerza de hielo sólido.

—Tormenta Magnética de Hielo —dijo Viktor, sonriendo—.

Me gusta.

La técnica más peligrosa fue con Thorin.

—Fuego y hielo son opuestos —observó Thorin—.

Normalmente se anulan.

—Pero si los sincronizamos perfectamente…

—comenzó Natsumi.

—Creamos vapor explosivo —completó Thorin.

Practicaron durante horas.

Natsumi liberaba hielo.

Thorin liberaba fuego en el momento exacto.

La colisión creaba explosiones de vapor sobrecalentado que podían desorientar enemigos sin causar daño letal permanente.

—Perfecto para crear caos sin matar civiles atrapados —dijo Natsumi.

◆ ◆ ◆ REVELACIÓN PERSONAL Comedor Subterráneo – DÍA 12, 8:00 PM Después de catorce horas de entrenamiento intensivo, el grupo se reunió para cenar.

La comida era simple—estofado de carne, pan, agua—pero después del esfuerzo físico, sabía a banquete.

Elena se sentó junto a Natsumi.

—Puedo sentirlo, ¿sabes?

—dijo Elena suavemente—.

El Hielo Negro dentro de ti.

Es…

diferente.

Oscuro.

Pero también poderoso.

Natsumi se tensó ligeramente.

—¿Es tan obvio?

—Para alguien con sensibilidad a energías mágicas, sí.

Las marcas en tu piel no son solo cicatrices.

Son corrupción contenida.

—¿Debería preocuparme que todos lo sepan?

—No.

Todos aquí te deben sus vidas.

No te juzgaremos por el poder que usaste para salvarnos.

Daren se unió a la conversación.

—En el laboratorio, vi algo.

En la cámara central del ritual.

Un símbolo tallado en el altar.

—¿Qué símbolo?

—preguntó Natsumi.

—Un círculo con líneas onduladas emanando hacia afuera.

Como…

vacío consumiendo todo.

Natsumi sintió un escalofrío.

El símbolo del Vacío.

El mismo que había visto en la Isla de la Muerte.

—Es el símbolo del Dios Antiguo del Vacío —explicó—.

Hace diez mil años, durante el primer Ciclo, existieron entidades de poder inmenso.

Una de ellas fue sellada.

Si el culto está usando ese símbolo…

—Están intentando despertar algo similar —completó Daren.

Marcus, quien había estado escuchando desde otra mesa, se acercó.

—Según registros históricos de la Guardia Real, hace diez mil años hubo una guerra entre seres llamados Dioses.

Diez de ellos existieron.

Nueve sellaron al décimo porque amenazaba con destruir el mundo.

—Déjame adivinar —dijo Natsumi—.

El décimo fue llamado el Portador de la Llama Eterna.

Marcus asintió gravemente.

—Si ese ser despierta, no será solo una amenaza regional.

Será apocalipsis continental.

Silencio cayó sobre el comedor.

El peso de su misión se volvió aún más opresivo.

—Entonces no tenemos opción —dijo Viktor finalmente—.

Tenemos que detenerlos.

Cueste lo que cueste.

◆ ◆ ◆ VÍSPERA DEL ASALTO DÍA 14, 6:00 PM El día del asalto, Marcus ordenó descanso completo.

Necesitaban estar en condición óptima.

Natsumi pasó la tarde revisando su equipo.

Su nueva Armadura de Escarcha era una obra maestra: placas de metal ligero entrelazadas con cristales de hielo mágicamente preservados.

Amplificaba su magia mientras proporcionaba protección excepcional.

Frostfang había sido mejorada por Viktor.

Ahora tenía encantamientos magnéticos que le permitían a Natsumi llamarla de vuelta a su mano si era desarmada.

Tres pociones de curación.

Dos pociones de maná.

Una poción de resistencia mágica.

Todo cortesía de la Guardia Real.

A las 8 PM, Marcus reunió a todos en la cámara central.

—En dos horas partimos hacia Monte Ignis.

Algunas palabras antes de irnos.

Miró a Natsumi.

—¿Quieres decir algo?

Natsumi no esperaba hablar, pero se puso de pie.

—Hace diez días desperté en este continente sin saber nada.

No conocía este mundo, sus reglas, sus peligros.

Pero encontré algo que no esperaba: personas dispuestas a luchar por lo correcto.

Miró a cada persona presente.

—Thorin, quien desertó de un culto porque se negó a seguir siendo cómplice.

Marcus y sus soldados, arriesgando sus carreras por hacer lo correcto.

Daren, Elena, Viktor y los demás rescatados, enfrentando sus traumas para salvar a otros del mismo destino.

—No prometo victoria fácil.

Algunos de nosotros podríamos no regresar.

Pero prometo esto: lucharé hasta mi último aliento.

Porque ciento diecinueve personas cuentan con nosotros.

Y no los defraudaremos.

Levantó su puño.

—¿Quién está conmigo?

Todos levantaron sus puños.

—¡No los defraudaremos!

El grito resonó en la cámara, lleno de determinación absoluta.

A las 10 PM, salieron de la base secreta.

Ocho carruajes rápidos tirados por caballos mágicamente mejorados.

Doscientos kilómetros en cuatro horas.

Natsumi viajó en el primer carruaje con Daren y tres soldados.

Durante el viaje, miró por la ventana hacia el cielo nocturno estrellado.

—¿En qué piensas?

—preguntó Daren.

—En los supervivientes del Ciclo 49 dispersos por el mundo.

Bran, Zerek, los demás.

Me pregunto si ellos también están enfrentando batallas imposibles.

—¿Crees que volverás a verlos?

—Si sobrevivo esto, sí.

Planeo buscarlos.

Uno por uno.

—Entonces será mejor que sobrevivas.

Natsumi sonrió débilmente.

—Esa es la idea.

A las 2 AM, los carruajes se detuvieron a tres kilómetros de Monte Ignis.

Desde aquí continuarían a pie.

La montaña se alzaba ante ellos, oscura y ominosa contra el cielo estrellado.

En su cima, luces rojas brillaban débilmente—el templo del culto.

Marcus reunió a todos.

—Equipos, a sus posiciones.

Recuerden: sincronización es clave.

Equipo A infiltra a las 3 AM exactamente.

Equipo B ataca treinta segundos después.

Equipo C permanece en zona de evacuación.

Equipo D, flexible según necesidad.

Todos asintieron.

—Que la suerte nos acompañe —dijo Marcus—.

Nos vemos del otro lado.

Los equipos se separaron, cada uno moviéndose hacia sus posiciones asignadas.

Natsumi lideró el Equipo A hacia el lado este de la montaña.

Daren y cinco soldados la seguían en completo silencio.

La niebla natural ayudaba a ocultarlos.

Natsumi añadió su propio Velo de Escarcha—una capa de magia que suprimía sus presencias.

A las 2:55 AM, estaban posicionados frente a la entrada lateral.

Dos guardias la vigilaban, ambos Despertados de nivel Épico.

Natsumi miró a Daren.

Él asintió.

A las 2:59 AM, Daren se disolvió en sombras.

A las 3:00 AM exactamente, ambos guardias colapsaron silenciosamente, gargantas cortadas por dagas de sombra.

El asalto a Monte Ignis había comenzado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo