Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Fuego cruzado - Capítulo 39

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Fuego cruzado
  4. Capítulo 39 - 39 Capítulo 39 El Cebo del Faro y la Devoción Logística
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

39: Capítulo 39: El Cebo del Faro y la Devoción Logística 39: Capítulo 39: El Cebo del Faro y la Devoción Logística El placer del clímax se disolvió en la necesidad urgente de la estrategia.

Liz no tardó en vestirse, sus movimientos rápidos y precisos.

Se puso un pantalón de seda negro y una blusa de trabajo, volviendo a ensamblar la armadura de la estratega.

Dejó a Clara recuperándose en el suelo, la humillación aún fresca, pero la lealtad más firme que nunca.

“Vístete, Clara.

Rápido,” ordenó Liz, su voz ya despojada del tono sedoso de la dominación, ahora fría y urgente.

“Tenemos trabajo.

La prensa y la opinión pública no dejan de buscar la forma de encontrar un defecto en Kael.” Clara se levantó y se vistió con una eficiencia militar.

Cuando estuvo lista, se paró frente a Liz, su rostro todavía enrojecido por el placer forzado, pero su postura era la de una devota.

Liz se acercó, su rostro reflejando una seriedad implacable que no dejaba lugar a dudas.

“El ataque externo a Massimo fue exitoso, pero no fue solo una filtración, intentaron una purga total.

Kael lo sabe, y yo sé que Massimo intentará un último golpe, tal vez usando un activo que Kael ama y que es vulnerable al sentimentalismo: el Faro del Cuervo.

Si no hacemos algo, Massimo no caerá solo” Aria usaba la verdad envuelta en mentiras.

La corrupción del cuerpo de Clara había cimentado su fe; ahora era el momento de explotarla.

“Si Massimo logró inyectar algún tipo de cláusula de contingencia en el Faro, Kael podría perderlo todo en esta crisis, y la prensa lo destrozará, su imagen pulcra es lo único que tenemos, el único activo de valor para la compañia” continuó Liz, su voz baja y cargada de falsa preocupación.

“Para protegerlo, debo asegurarme de que el Faro esté limpio.

Tú me dijiste que es lo más importante para él.

Ahora, tu lealtad a mí se traduce en salvar ese símbolo.

Tu sumisión es la única cosa que puede protegerlo de la estupidez de su padre.” Clara asintió, sus ojos llenos de una convicción absoluta.

La lealtad a Kael se manifestaba ahora a través de la obediencia a Liz.

“Necesito tu ayuda logística.

Esto debe ser impecable,” continuó Aria, asumiendo el tono del mando.

“Toma el teléfono.

Llama a Industrias Delacroix, los arquitectos históricos.

Agenda una reunión conmigo para mañana por la tarde.

También necesito una lista de tres empresas de construcción civil de élite.

Consigue sus contactos y diles que Kael Valerius está solicitando cotizaciones confidenciales para la ‘modernización urgente’ del Faro.” Aria le entregó a Clara el teléfono y una hoja de papel con los nombres.

“Toda esta actividad debe parecer una orden directa de Kael,” instruyó Aria.

“Diles que estoy coordinando en su nombre mientras él ‘coopera’ con las autoridades.

Usa tu posición como su asistente, pero notifícales que yo tomo las decisiones.

Nadie debe cuestionar por qué el Faro es ahora la prioridad.

Su reconstrucción será el icono de la reconstrucción de Valerius Corp.

Será nuestra nueva imagen y un símbolo que nos represente” Clara tomó la hoja, sus dedos finos sosteniendo la pluma.

“Entendido, Liz.

Me encargaré de que parezca una orden prioritaria del Señor Valerius.

Haré que el Faro brille…

para ti.” “Bien.

Y Clara…” Aria se inclinó sobre el escritorio.

Su voz se volvió un susurro de posesión, una recompensa sutil por la obediencia.

“Mañana, cuando termine el día y Kael esté durmiendo, volveremos a nuestra otra agenda.

Eres una fuente valiosa de información, pero también un recordatorio constante del poder que tengo sobre este lugar.

No te quiero fuera del edificio.

Eres mi juguete, pero un juguete que obedece solo las reglas de la Reina.” Clara bajó la mirada, la sumisión y la excitación llenando sus ojos.

“Soy tuya, Liz.

Tu voluntad es mi único trabajo.” Aria se reclinó en su silla, observando a Clara marcar el primer número con la eficiencia que solo una asistente personal bien entrenada puede tener.

La ejecución había comenzado.

El Faro, ese símbolo de la inocencia de Liam, sería la bomba que reventaría la vida de Kael.

La estratega tenía las armas y el plan; era hora de la ejecución lenta del depredador.

Así paso el resto del día, entre planeaciones y llamadas agendando citas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo