FUERA DEL SISTEMA - Capítulo 3
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- Capítulo 3 - 3 La Mazmorra de la Bestia de Roca
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3: La Mazmorra de la Bestia de Roca 3: La Mazmorra de la Bestia de Roca Faltaban apenas unas horas para el inicio del tan esperado Evento de Clanes en Génesis Online, el VRMMO más popular del momento.Durante días, los foros y chats habían hervido de teorías, estrategias y apuestas.
Las recompensas en dinero real eran tan altas que los jugadores apenas dormían.
Rumores hablaban de batallas masivas, premios secretos y un nivel de dificultad nunca antes visto.
Nadie sabía exactamente qué esperar, y esa incertidumbre lo hacía más emocionante… y aterrador.
Entre esa marea de emoción se encontraban Axel, Kolt y Lira, miembros del joven clan Los Errantes.
No eran famosos ni formaban parte de los clanes élite, pero tenían un objetivo claro: fortalecerse antes de que el evento comenzara.
—Tenemos que subir al menos dos niveles antes del evento —dijo Kolt, ajustando la gran espada en su espalda.—Y conseguir mejores objetos —añadió Lira, revisando su inventario y activando algunos hechizos de refuerzo—.
Esta mazmorra de rango alto debería ayudarnos.—Entonces no perdamos tiempo —concluyó Axel, con esa mirada decidida que se volvía cada vez más intensa dentro del juego.
El grupo se adentró en una mazmorra de rango alto, un lugar donde los monstruos eran más feroces, pero las recompensas, mucho mayores.Las paredes parecían hechas de piedra viva, cubiertas de musgo fosforescente.
Una neblina azul recorría los pasillos, dándoles la sensación de estar dentro de algo que respiraba.
Apenas cruzaron el primer corredor, una jauría de lobos esqueléticos emergió de la oscuridad.
—¡Aquí vienen!
—gritó Kolt.
Con un giro de su espada, derribó a dos de ellos mientras Lira levantaba una esfera de luz que repelió a los demás.—¡Escudo de luz!
—gritó ella, extendiendo una barrera frente a Axel, que ya avanzaba con su espada larga.
—Son duros… pero nada que no podamos manejar —dijo Axel, esquivando con agilidad inhumana.
Después de varios minutos de combate, la jauría fue eliminada.
El grupo avanzó hasta la sala principal, donde los esperaba el verdadero desafío.
El guardián de lava En el centro de la sala se alzaba una criatura de casi tres metros de altura, de piel pétrea agrietada por líneas incandescentes de magma.
En sus manos sostenía una espada del tamaño de un árbol.
—Wow… eso no estaba en la guía —murmuró Kolt, tragando saliva.—Es enorme… —susurró Lira, retrocediendo un paso.
Sin darles tiempo para planear, la bestia rugió y arremetió con fuerza brutal.
—¡Cuidado!
—gritó Axel.
El impacto contra la barrera mágica hizo temblar el suelo.
El escudo resistió apenas un instante antes de quebrarse en mil fragmentos de luz.
—¡Kolt, flanquea por la izquierda!
—ordenó Axel.
El guerrero obedeció, lanzando un corte preciso al costado del monstruo.
Pero el golpe apenas dejó una marca superficial.
—¿Qué demonios?
¡Ni lo rasguñé!
—gritó Kolt.
El combate se tornó caótico.
Lira sanaba sin descanso, Axel esquivaba ataques imposibles, y la criatura respondía con una fuerza que desafiaba la lógica del juego.
La espada de Axel comenzó a resquebrajarse.
La barra de durabilidad titilaba en rojo.
—Esto no va a funcionar —pensó, apretando los dientes.
En ese momento, el jefe rugió con furia, golpeando a Kolt con tal potencia que su barra de vida cayó al 10%.
—¡Maldición, me va a matar!
—gritó Kolt.
La criatura levantó su espada para el golpe final… Y entonces, algo dentro de Axel despertó.
Una aura azul con destellos plateados envolvió su cuerpo.
Sus ojos se tornaron de un azul brillante casi metálico, y su respiración se calmó, serena, precisa.
—Axel… ¿qué… qué es eso?
—balbuceó Lira, paralizada.
El chico dio un paso al frente.
Con una sola patada, detuvo el ataque del jefe y lo envió volando varios metros hasta estrellarlo contra la pared.
—Tranquilos.
Yo me encargo.
La bestia rugió y volvió al ataque, pero Axel ya no era el mismo.
Movía su cuerpo como si el tiempo se hubiera ralentizado.
Anticipaba cada golpe, cada salto, cada respiración del enemigo.
—Está leyendo sus movimientos… —susurró Kolt, incrédulo.—Eso es imposible… —murmuró Lira.
Con un movimiento final, Axel se deslizó detrás del jefe y clavó su espada rota en la nuca de la criatura.El arma se quebró, pero el golpe fue devastador.
¡VICTORIA!
El cartel brillante apareció sobre ellos.
El silencio que siguió fue total.
—Eso… fue… increíble —susurró Kolt.—Axel… ¿cómo hiciste eso?
—preguntó Lira, aún con los ojos abiertos de par en par.—No lo sé… —dijo él, dejando caer el mango roto de su espada—.
Solo… reaccioné.
El nombre que hizo temblar el sistema Mientras el grupo recogía las recompensas, una notificación global resonó en todo Génesis Online: “¡Felicidades!
El clan Los Errantes ha derrotado a un jefe de rango mayor en la Mazmorra Rocaférrea.” La noticia explotó como una bomba.
En otra zona del juego, un jugador de cabello oscuro con mechones verdes observó el anuncio con interés.—Los Errantes… ¿un clan desconocido derrotando a un jefe de ese rango?
—murmuró Zenith, frunciendo el ceño.
Al revisar los detalles, notó el nombre que destacaba en los registros:Axel – nivel medio-bajo.
—¿Qué demonios…?
—susurró—.
No tiene sentido.
Pero no todos pensaban ignorarlo.
Los desarrolladores En las oficinas centrales de Génesis Online, la alarma ya se había encendido.
—¡Tenemos un problema!
—gritó uno de los programadores.—¿Qué pasó ahora?
—preguntó el jefe del proyecto.
—El jugador “Axel” derrotó a un jefe de rango mayor siendo nivel medio-bajo.
Sin trampas, sin hacks, sin fallos del sistema.—¿Qué?
—El jefe se levantó de golpe—.
Eso… no debería ser posible.
El ambiente se volvió tenso.Otro programador habló desde el fondo:—Las notificaciones globales ya se expandieron.
Los foros están explotando.
Todo el mundo quiere saber quién es Axel.
El jefe suspiró, presionando sus sienes.—Maldita sea… Si esto se filtra, los clanes grandes empezarán a investigar.
Necesitamos distraerlos.
—Podemos lanzar una misión temporal —propuso alguien—.
Algo legendario, imposible de ignorar.
—Hazlo —ordenó el jefe—.
Quiero que esté activa en cinco minutos.
Una nueva misión apareció en el sistema: Evento exclusivo: “El Despertar del Guardián Ancestral”Dificultad extrema.
Recompensa: oro, equipo legendario y título único.
Notificación global: “¡Nueva misión disponible!
Solo los jugadores más valientes podrán desafiar al Guardián Ancestral.” Los foros se encendieron al instante.
[Bloodfang]: ¡Recompensa legendaria, vamos![GaleonX]: ¡Es nuestra oportunidad![ShadowMist]: ¿Y el tal Axel ese?[GaleonX]: Bah, seguro un smurf.
¡A por el evento!
Pero no todos cayeron en la trampa.
Zenith, observando desde una terraza digital, sonrió.—Quieren distraernos.
Muy obvio.
Pero ese jugador… Axel… no es un cualquiera.
Y mientras los grandes clanes se lanzaban al nuevo evento, una sombra de sospecha comenzó a crecer.
En la oficina, el jefe del proyecto observaba los monitores con el ceño fruncido.—Esto solo nos compró tiempo… Si ese jugador vuelve a hacer algo fuera de lo normal, estaremos en serios problemas.
—Señor… —dijo el programador que vigilaba la cuenta de Axel, con voz temblorosa—.
Sus estadísticas… están cambiando de nuevo.
El jefe lo miró, incrédulo.—¿Cómo que cambiando?
—Su ritmo de crecimiento no es natural.
Es como si… el sistema lo potenciara por voluntad propia.
El silencio llenó la sala.
—Sigan monitoreándolo.
Nadie debe saberlo —ordenó el jefe.
Pero ya era tarde.En Génesis Online, las leyendas siempre comienzan con un error del sistema…Y el nombre Axel acababa de reescribir las reglas del juego.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES TaKeShI_eze Esto se está poniendo interesante
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