Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

FUKATSU - Capítulo 10

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. FUKATSU
  4. Capítulo 10 - 10 ESTOY VIVO
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

10: ESTOY VIVO?

10: ESTOY VIVO?

El grito de Akane resonó en la caverna mientras Ren caía hacia la oscuridad.

Las rocas se alejaban en un remolino caótico, su cuerpo sin control, la sangre en sus oídos ahogando todo sonido… hasta que, de pronto, lo vio.

No era el trono.No era un sueño.Era la entidad.

Una figura monstruosa, gigantesca, imposible; sentada sobre el mismo trono que Ren había tocado hacía un instante.

Su silueta era humanoide, pero retorcida, con miembros demasiado largos, como sombras que no seguían ninguna ley natural.

Sus ojos brillaban en un tono dorado apagado, antiguos y vacíos.

La presencia era tan intensa que la mente de Ren se quebró un segundo.Una voz que no era voz lo atravesó: ―Eishu.

Y entonces todo terminó.

Volvió a la realidad justo a tiempo para estrellarse contra el suelo de la cueva.

El impacto le cortó el aliento; su cuerpo se dobló, inmóvil, paralizado.

Intentó moverse, respirar, levantar un dedo… nada.Las marcas negras de su brazo se extendían lentamente por su piel, trepando hacia su hombro como raíces vivas.

El tiempo se detuvo.

Las lágrimas de Akane caían hacia él, descendiendo como gotas suspendidas en un lago congelado.Hikari apretaba a King con todas sus fuerzas.

Él veía todo, escuchaba todo, pero no podía responder.

Era como estar atrapado detrás de un cristal gigantesco, observando su propia muerte.

Y luego, oscuridad absoluta.

Ren despertó sobresaltado, jadeando.Estaba recostado sobre una cama improvisada de pieles y mantas.La pequeña choza que él y Akane habían construido apenas semanas atrás se sentía tibia, iluminada por una tenue fogata que ardía en el centro.

El olor a madera fresca impregnaba el aire.

A su lado, profundamente dormida, estaba Hikari…o al menos dormía hasta que él se movió.

La niña abrió un ojo, luego el otro, y en un salto se aferró a su brazo con una expresión indignada y temblorosa.

—¿P-por qué… estás encima de mí?

—murmuró Ren, aún confundido.

—¡No estoy encima tuyo!

—protestó ella, aunque claramente sí lo estaba—.

Es solo que… no podía dormir sola.

Había monstruos afuera, ¿vale?

Y tú… tú eres fuerte.

Muy fuerte… —susurró bajito, sin mirarlo a los ojos.

Ren sonrió con cansancio.

No sabía si realmente era fuerte, pero las palabras le calentaron el pecho.

La puerta de la choza se abrió suavemente.Akane entró con una bandeja de madera, sosteniendo tres tazas humeantes de té.

—Veo que ya despertaste —dijo con alivio en la voz.—¿Cuánto… cuánto tiempo estuve inconsciente?

—preguntó Ren, incorporándose con dificultad.

Hikari soltó un gruñidito de protesta al perder su “almohada”.

Akane lo miró, dudó un segundo… y respondió: —…Seis días.

Ren parpadeó.Seis días.Había perdido casi una semana sin darse cuenta.

Akane dejó el té sobre la mesa y continuó: —King y Fenrir salieron a buscar comida.

Odin y Loki siguen dormidos… ya sabes, después de comerse esas gallinas.

—Suspiró—.

Hemos logrado organizarnos bastante desde que caíste.

Pero estabas tan mal que no sabíamos si… Ren la miró directamente.Ella desvió la mirada, apretando los labios.

Entonces lo sintió: un ardor sutil recorriendo su brazo.Se levantó la manga y su corazón se aceleró.

Las marcas negras ya llegaban hasta su hombro.

—…¿Qué… es esto?

—murmuró.

Nadie tenía respuesta.

Pero estaba vivo.

Eso era suficiente por ahora.

Al salir de la choza, Ren notó un detalle que había olvidado por completo:el anillo seguía en su dedo.El mismo anillo que lo había llevado hasta el Trono de Eishu.

Intentó concentrarse.Golpeó un árbol.

El árbol respondió con absoluta indiferencia.Su mano, en cambio, estalló en dolor.

—Ok… —Ren gimió, sacudiéndose la mano—.

No es superfuerza.

Probó mover unas piedras con la mente.Nada.

—Tampoco es telequinesis.

Intentó varios gestos ridículos que había visto en historias de magia.Absolutamente nada pasaba.

—Entonces… ¿qué demonios haces?

—bufó, mirando el anillo con frustración.

No tuvo tiempo para seguir probando.

Un aullido desgarró el bosque.

Fenrir salió a toda velocidad entre los arbustos, seguido por King, ambos cubiertos de tierra y con expresión de alarma.Detrás de ellos, un grupo de duendes verdes, armados con lanzas y dardos, irrumpió en la zona.

Ren desenfundó su espada sin dudar.

El primer duende saltó hacia él.Ren lo cortó con un movimiento limpio, pero en ese mismo instante sintió tres dardos clavarse en su brazo y otro en el pecho.El dolor lo atravesó como fuego, pero la runa de Fortaleza le permitió mantenerse en pie.

—¡Tch…!

—Ren apretó los dientes, usó el cuerpo del primer duende como escudo y avanzó.

Cortó al segundo.Luego al tercero.Y finalmente al cuarto, cuyo grito fue silenciado por un golpe certero.

Respiró con dificultad.Miró su tabla de notificaciones… y algo lo dejó helado.

Duende eliminado.Peligro: mínimo.

—¿¡Mínimo!?

—Ren gritó, sangrando abundantemente—.

¡Casi me matan!

Un movimiento rápido a su izquierda lo alertó.Un duende escondido saltó hacia él, lanza en mano.

Ren no alcanzó a reaccionar.

Una flecha perforó la cabeza del duende antes de que lograra tocarlo.

El cuerpo cayó a sus pies.

Ren levantó la mirada.

Akane estaba allí, con el arco aún tensado, el viento moviendo su pelo, los ojos fijos en él como si fuera una cazadora legendaria.

El disparo había sido perfecto.Milimétrico.Increíble.

Ren tragó saliva.

Cuando ella corrió hacia él, Ren no sabía si sentirse aliviado… o un poco aterrado.

Akane, al parecer, se había vuelto mucho más fuerte.

Y él…él todavía no entendía ni qué era Eishu…ni qué estaba haciendo ese anillo dentro de él.

Pero algo era seguro: El verdadero cambio recién había comenzado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo