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Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 103

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  4. Capítulo 103 - Capítulo 103: El Sacrificio de un Maestro y el Temor del General Oscuro
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Capítulo 103: El Sacrificio de un Maestro y el Temor del General Oscuro

El cielo seguía teñido de negro mientras Hadlar flotaba con arrogancia sobre el campo de batalla. Su presencia emanaba un aura opresiva que hacía temblar el suelo. Dai y Popp miraban aterrados mientras Avan, con la determinación grabada en su rostro, avanzaba sin vacilar.

—Hadlar… no permitiré que lastimes a mis discípulos.

Hadlar rio con desprecio.

—¿Aún con esa actitud heroica, Avan? ¡Eres un necio si crees que podrás detenerme!

Sin más palabras, Avan invocó su hechizo definitivo.

—Kaclang.

Un brillo metálico cubrió los cuerpos de Dai, Popp, Wanda y Sholan. Todos sintieron cómo su piel se volvía dura como el acero, protegidos por la magia del maestro.

—Esto les permitirá sobrevivir a lo que viene… —dijo Avan con voz solemne, antes de girarse hacia Hadlar—. Y ahora, terminemos con esto.

Hadlar chasqueó la lengua.

—¡Tch! ¿Crees que eso te hará invencible?

La batalla fue breve pero intensa. Con su nueva resistencia, Avan logró contener el asalto de Hadlar el tiempo suficiente para preparar su jugada final.

—Mis discípulos… vivan y sigan adelante.

Dicho esto, Avan recitó su última técnica con una voz solemne.

—Megante.

Un destello cegador envolvió el campo de batalla cuando la explosión estalló con un estruendo ensordecedor. La onda expansiva arrasó con todo a su paso, y por un momento, la isla entera quedó en silencio.

Sholan y Wanda, que habían permanecido como espectadores hasta ese punto, se comunicaron telepáticamente entre ellos.

—Bueno… eso fue estúpido. —dijo Sholan con sarcasmo—. No puedes lanzar una explosión suicida sin asegurarte de que el enemigo muera.

—Exactamente. —respondió Wanda con tranquilidad—. Y más cuando aún puedo sentir su Ki.

—Parece que la explosión solo lo lanzó lejos…

Mientras tanto, Hadlar emergió de entre los escombros, gravemente herido, pero aún vivo.

—Ese maldito Avan… —gruñó, furioso—. ¡Creí que estaba muerto! ¡¿Cómo se atreve a desafiarme así?!

Dai, lleno de rabia, desató su poder oculto. Su frente brilló con el emblema del dragón, y en un ataque de furia, golpeó a Hadlar con un corte devastador.

Hadlar, herido y debilitado, intentó huir. Elevándose en los cielos, sacó un objeto de teletransportación y comenzó a activarlo.

—Malditos mocosos… —susurró con frustración—. ¡Este no es el final!

Pero en ese instante, una presencia escalofriante apareció detrás de él.

Hadlar sintió un escalofrío recorrer su cuerpo cuando escuchó una voz susurrar justo detrás de él, firme y fría como el filo de una guillotina.

—No importa cuántas veces huyas… No importa cuánto poder acumules, ni cuantas veces revivas… Si vuelves a cruzarte en mi camino, borraré hasta la última fibra de tu existencia.

Dijo Sholan mientras restringía ligeramente a Hadlar usando unos fragmentos de Haoshoku haki

El instinto de Hadlar gritaba que escapara, que usara el objeto de teletransportación de inmediato, pero su cuerpo se negaba a moverse ni siquiera para voltearse y ver al dueño de esa voz. Era como si la misma muerte hubiera posado su mano sobre su hombro.

Entonces, vio de reojo un destello dorado reflejado en sus propios ojos aterrorizados.

—Excalibur.

En un parpadeo antes de que su cerebro pudiera registrar lo que acaba de suceder, su visión se tiñó de un azul verdoso intenso.

Con un solo Corte limpio, Excalibur atravesó su cuerpo diagonalmente, desde el hombro derecho hasta la cadera izquierda. Hadlar apenas pudo soltar un grito ahogado antes de ser partido en dos.

El objeto de teletransportación se activó justo a tiempo, llevándose sus restos antes de que su cuerpo terminara de separarse por completo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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