Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 106
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Capítulo 106: Una Advertencia para Zaboera
El ambiente era tenso. Tras la retirada de Crocodine, todos en la aldea aún estaban asimilando los eventos cuando Popp intentó justificarse por haber huido durante la batalla.
—¡Es que… era un monstruo enorme! ¡No tenía oportunidad!
—¡¿Y crees que Dai sí la tenía?! —le gritó Maam con indignación.
—Si querías huir, lo podías haber dicho antes —comentó Wanda con frialdad.
—Sí —añadió Sholan—. Hubiera sido más eficiente si hubieras avisado en vez de dejarlos en una posición vulnerable.
Popp miró hacia el suelo, avergonzado. Dai, aunque le dolía la traición de su amigo, no quería seguir discutiendo.
—¡Ya basta! Lo importante es que estamos bien.
Maam suspiró, cruzándose de brazos, pero aún miraba a Popp con desconfianza.
—Si vas a seguir con nosotros, más te vale demostrar que puedes confiar en tus aliados.
Popp asintió con la cabeza, sintiendo el peso de sus palabras.
Mientras tanto, lejos de la aldea, Zaboera, el estratega oscuro del ejército del Rey Oscuro, había estado observando todo.
—Ese chico de cabello plateado… su poder es demasiado peligroso —murmuró con preocupación.
Sin embargo, su plan no solo involucraba vigilancia. En ese momento, sus esbirros atacaban la isla en secreto. Su objetivo era secuestrar a los monstruos que aún eran leales a Dai.
Ya habían capturado a Blas, el guardián de la isla. Todo iba de acuerdo con su plan… hasta que los Black Ops entraron en escena.
Desde las sombras, una ráfaga de velocidad cortó el aire. Antes de que los monstruos de Zaboera pudieran reaccionar, Pietro Maximoff apareció en medio de ellos, una ráfaga plateada de pura velocidad.
—No me gusta este tipo de trabajo sucio… pero alguien tiene que hacerlo.
Los soldados del ejército oscuro apenas tuvieron tiempo de reaccionar cuando una espada demoníaca cortó a través de ellos. Illyana Rasputin, también conocida como Magik, emergió desde un portal oscuro, su Espada del Alma brillando con un resplandor ominoso.
—Hmp. Patéticos.
Desde el otro extremo, Psylocke apareció, su katana psíquica cortando el aire. Con un solo movimiento, decapitó a los últimos soldados restantes.
El grupo de Black Ops había eliminado en segundos la operación de Zaboera y los monstruos de la isla fueron protegidos antes de ser capturados con excepción de Blas.
Desde la distancia, Pietro activó su comunicador.
—Sholan, todo bajo control. Eliminamos a los secuestradores de Zaboera, pero capturaron al abuelo de Dai.
—Entendido —respondió Sholan con calma antes de cortar la transmisión.
Con la seguridad de la isla garantizada, Dai, Popp, Maam, Wanda y Sholan emprendieron su camino hacia el castillo Romos. Allí, fueron recibidos como héroes y se les ofreció hospitalidad.
Todo siguió el curso del canon original hasta que, en medio de la noche… Crocodine regresó.
El Comandante del Ejército Bestial apareció con una ferocidad renovada, liderando un nuevo ataque al castillo. Con su brutalidad desatada, logró vencer a los caballeros de Romos con facilidad.
Dai salió a enfrentarlo nuevamente.
El combate fue tan intenso como en la historia original. Dai intentó resistir los ataques devastadores de Crocodine mientras junto con Zaboera usaban a Blas como peon de ataque y secuestrado para que Dai no pudiera pelear adecuadamente.
Sin embargo, cuando Crocodine intentó atacar a Maam, Popp finalmente encontró su valentía.
—¡No lo permitiré! —gritó, conjurando su hechizo más fuerte hasta el momento.
Su magia impactó en Crocodine, dándole a Dai la oportunidad de contraatacar. Finalmente, con un golpe decisivo, el comandante bestial cayó derrotado.
En ese momento Sholan uso el fuego del Fenix para liberar a Blas del control de Zaboera y rescatarlo de sus garras y maquinaciones perversas.
El silencio se apoderó del campo de batalla. Crocodine, al borde de la inconsciencia, sonrió.
—Je… así que finalmente has encontrado tu verdadera fuerza, Dai.
Dicho esto, el comandante quedó inconsciente, y el grupo suspiró aliviado.
Pero mientras esto ocurría, Sholan se mantuvo en silencio. Había sentido algo extraño.
Desde las sombras, Zaboera había estado observando el combate, evaluando el potencial de Dai y sus aliados.
—Hmm… interesante…
Sin embargo, en ese momento, Sholan giró la cabeza y lo miró directamente a los ojos.
Zaboera sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
—¿Cómo…?
Sholan había detectado la fuente del rastreo. Sus Ojos del Infinito le permitieron ver a través de la distancia, encontrando exactamente dónde Zaboera estaba oculto.
Sin previo aviso, una presión abrumadora cayó sobre el cuerpo de Zaboera.
—¿Qué es esta sensación…?
Antes de que pudiera reaccionar, un rayo de Haoshoku Haki atravesó el aire, alcanzándolo en su escondite y perforando su ojo derecho con una fuerza descomunal.
—¡AAAAAAAAAAAAAAH!
Zaboera cayó de rodillas, sujetándose el rostro ensangrentado. El dolor era insoportable.
Y entonces, escuchó la voz de Sholan… dentro de su cabeza.
“Si vuelves a intentar un truco como este… la muerte será un acto de misericordia comparado con lo que te haré.”
El tono era frío, carente de emoción, pero con un peso tan abrumador que su cuerpo entero tembló de miedo.
Zaboera cortó la transmisión de inmediato y, en su desesperación y terror absoluto, se orinó del miedo.
—Ese chico… no es humano…
La batalla contra Crocodine había terminado, pero para Zaboera, una nueva pesadilla en su interior había comenzado.
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