Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 112
- Inicio
- Todas las novelas
- Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC
- Capítulo 112 - Capítulo 112: Entrenamiento, Advertencias y el Ataque del Dragón
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 112: Entrenamiento, Advertencias y el Ataque del Dragón
Tras descubrir la verdad sobre Hadlar y el Rey Oscuro Vearn, el grupo decidió quedarse en Papnica un tiempo. Sin embargo, para algunos, el descanso no significaba inactividad.
En una colina alejada de la ciudad, Wanda, Dai, Popp y Matoriv estaban en pleno entrenamiento mágico.
—¡Vamos, Popp! ¡No pienses, solo hazlo! —gritó Wanda con una sonrisa, esquivando con facilidad las bolas de fuego que el joven lanzaba.
—¡Eso intento! —se quejó Popp, sudando mientras invocaba más conjuros.
A un lado, Dai practicaba con su espada, lanzando cortes de energía al aire, mientras Matoriv observaba todo con los brazos cruzados.
—Chico, si sigues titubeando, jamás llegarás al nivel de una gran maga como ella —comentó el anciano, dirigiéndose a Popp.
Popp frunció el ceño, pero antes de responder, Wanda le lanzó un hechizo de hielo que casi lo congela de pies a cabeza.
—¡¿Qué demonios fue eso?! —se quejó, temblando.
—Lección del día —respondió Wanda—: Nunca bajes la guardia en un combate real.
Dai se rio, mientras Popp gruñía, frotándose los brazos congelados.
Matoriv soltó una carcajada.
—¡Jajajaja! Me agrada tu estilo, muchacha. Oye, ¿qué dices si después del entrenamiento pasamos por mi cabaña? Podría mostrarte algunos truquillos…
Antes de que pudiera seguir con su propuesta, Sholan apareció detrás de él.
—Matoriv. —Su voz era fría, como una cuchilla al ras de la piel.
El viejo mago sintió un escalofrío recorriendo su espalda. Se giró lentamente y se encontró con los Ojos del Infinito de Sholan observándolo con absoluta seriedad.
—E-eh… ¿Sí?
Sholan se inclinó un poco, acercando su rostro al del anciano.
—Si intentas algo raro con Wanda… —dijo en un tono bajo pero letal— te romperé todos los huesos del cuerpo y luego usaré mis habilidades para curarte solo para volver a romperlos una… y otra… y otra vez.
El sudor comenzó a gotear por la frente de Matoriv.
—¡N-no, no, joven, todo era en tono de broma!
Sholan sonrió levemente.
—Me alegra que lo entiendas.
Popp tragó saliva.
—Me recordó a Wanda cuando amenazó a Maam…
—¡Oye, estoy aquí! —espetó Wanda, cruzándose de brazos.
Dai rió nerviosamente.
—Sholan, Wanda, ¿de verdad tienen que ser tan intensos?
Sholan se encogió de hombros.
—Vámonos. Leona nos espera para ir de compras.
Wanda asintió y dejó atrás el entrenamiento, mientras Popp suspiraba de alivio por haber sobrevivido a otro día con ellos.
—
En el mercado de Papnica, Sholan, Wanda, Dai y Leona caminaban con calma.
—¡Mira esto, Wanda! —Leona sostenía un vestido de seda color azul—. ¿No crees que me vería bien con él?
Wanda la observó y sonrió.
—Sí, pero creo que el rojo te quedaría mejor.
Leona asintió con entusiasmo y continuó examinando las prendas. Sholan, por su parte, simplemente caminaba detrás de ellas con los brazos cruzados.
—Esto es más agotador que luchar contra enemigos.
—Deja de quejarte —dijo Wanda—. Es un buen momento para relajarnos.
—A mí me parece divertido —comentó Dai, aunque estaba algo nervioso viendo los precios de algunas cosas.
Sin embargo, en ese instante, un estruendo sacudió la ciudad.
Los cuatro se giraron de inmediato. En el cielo, varias criaturas aladas se cernían sobre Papnica, lanzando ataques contra los edificios.
—¡Estamos bajo ataque! —gritó uno de los guardias.
Leona frunció el ceño.
—¡Es la Armada del Dragón Oscuro de Baran!
Sholan alzó la vista y notó las enormes siluetas de dragones y soldados descendiendo sobre la ciudad.
—Hmph… esto se pone interesante.
Wanda chasqueó los dedos y una esfera de energía empezó a formarse en su palma.
Dai se preparó con determinación.
—¡No dejaremos que destruyan Papnica!
La batalla había comenzado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com