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Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 129

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  4. Capítulo 129 - Capítulo 129: La Ira del Fénix
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Capítulo 129: La Ira del Fénix

El aire se tensó de repente. Justo cuando los héroes se preparaban para avanzar hacia el Castillo de Vearn, una presencia siniestra emergió de entre las sombras.

—¡Qué conmovedor! Todos tan confiados en su victoria… —Zaboera apareció con una sonrisa retorcida, sosteniendo en sus manos un objeto maldito.

Antes de que alguien pudiera reaccionar, el anciano hechicero lanzó el artefacto directamente hacia Wanda.

—¡Cuidado! —gritó Maam.

El objeto giró en el aire, emitiendo una energía oscura y maligna, destinado a infectarla con una maldición fatal.

Pero antes de que pudiera alcanzarla, una mano lo detuvo en seco.

Sholan.

Su expresión estaba completamente sombría. Sus ojos irradiaban una intensidad aterradora. El objeto maldito crujió bajo su agarre antes de reducirse a polvo.

—Te lo advertí —su voz era un rugido contenido, lleno de furia asesina—. Te lo advertí, Zaboera.

El hechicero sintió un escalofrío recorrer su espalda.

—N-no te atrevas…

Pero ya era demasiado tarde.

Sholan avanzó, y su cuerpo comenzó a emitir un aura abrasadora. Sus músculos se tensaron, su energía crepitaba con intensidad descomunal.

—No solo te eliminaré… Te haré sufrir.

Adoptó una postura que sorprendió a todos. Su brazo derecho se movió hacia atrás, con su puño rodeado por un aura dorada y carmesí.

—¡Pegasus…!

El poder del Fénix se fusionó con su ataque. Un aura sanadora impregnó sus puños, no para curar a Zaboera, sino para mantenerlo con vida mientras lo torturaba con cada golpe.

—¡Ryūsei Ken!

Miles de golpes impactaron contra Zaboera en cuestión de segundos.

Cada impacto se sentía como una estrella fugaz atravesando su cuerpo, desgarrando su carne y aplastando sus huesos, pero sin permitirle morir.

—¡AHHHHHHH! —el grito del hechicero resonó por todo el campo de batalla.

Los golpes continuaban, una y otra vez. Mil, dos mil, tres mil… No había piedad en el ataque.

Zaboera se retorcía de agonía, su cuerpo siendo destrozado y restaurado al mismo tiempo por la energía del Fénix.

Cuando Sholan finalmente detuvo el ataque, Zaboera apenas era reconocible.

—M-misericordia…

Sholan solo lo miró con frialdad.

—¿Misericordia? …Ni siquiera mereces una muerte rápida.

Sin más palabras, Sholan desató un último golpe, esta vez directo al pecho de Zaboera.

BOOM

El cuerpo del hechicero estalló en un resplandor de energía radiante, borrándolo de la existencia.

Silencio.

Todos los presentes quedaron impactados.

Desde lo alto, Vearn había observado la escena con interés.

—Interesante… —murmuró—. Así que ese es el punto débil de la bestia…

Sholan, aún con su aura ardiendo, giró hacia el resto del grupo.

—Sigamos.

El grupo no perdió tiempo y finalmente avanzaron hacia el castillo flotante. Cada paso los acercaba al enfrentamiento final.

Sin embargo, antes de alcanzar a Vearn, la Guardia de Hadlar les bloqueó el paso.

Las peleas estallaron con una intensidad feroz:

-Maam enfrentó a Albinass en un combate de velocidad y precisión.

-Popp se batió contra Sigma en una lucha de magia y estrategia.

-Hyunckel luchó contra Hym, midiendo fuerzas en un duelo de caballeros.

-Dai se enfrentó directamente a Hadlar en un duelo decisivo.

Los golpes sacudieron el castillo. Explosiones de poder iluminaban la sala. Cada guerrero dio lo mejor de sí en la batalla.

Justo cuando todo parecía perdido, un resplandor familiar apareció en el campo de batalla.

—¡Eso es suficiente! —una voz resonó con autoridad.

Avan había regresado.

Su presencia revitalizó al grupo. Con su liderazgo, la batalla dio un giro definitivo.

—¡Dai, sigue adelante! ¡Nosotros nos encargaremos de esto! —exclamó Avan.

Hyunckel asintió con determinación.

—Yo me quedaré aquí.

Dai abrió los ojos con sorpresa.

—¡Hyunckel…!

El caballero oscuro sonrió levemente.

—No te preocupes. Este es mi papel.

Sin más palabras, Hyunckel dio un paso adelante, decidido a contener a los esbirros restantes mientras el resto avanzaba.

Sholan miró a su camarada con respeto antes de volverse hacia Dai.

—Vamos. El verdadero enemigo nos espera.

Con el camino despejado, el grupo continuó su marcha… hacia el enfrentamiento final contra Vearn.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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