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Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 170

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170: El Destino en la Oscuridad 170: El Destino en la Oscuridad El interior del satélite imperial era un coliseo de metal y sombras.

Sholan y Kōtarō avanzaban cautelosamente, sus ojos recorriendo las estructuras mecánicas que latían como si fueran órganos vivos.

Frente a ellos, la verdad emergió.

Un ser colosal, suspendido en un tanque de líquido brillante, se reveló ante ellos.

No tenía cuerpo, solo un cerebro gigantesco conectado a incontables cables y conductos de energía.

Su voz resonó en la sala, vibrando a través de los circuitos.

—La carne es efímera.

La biología es una prisión.

Yo… evolucioné más allá de esos límites.

Los ojos de Sholan se estrecharon.

—Así que renunciaste a tu humanidad… El Emperador rió con un tono mecánico.

—La humanidad es débil.

Ahora, alcanzaré la perfección absoluta… fusionándome con Raphaello.

Detrás de ellos, una serie de brazos mecánicos descendieron con brutal rapidez.

Antes de que pudieran reaccionar, ambos fueron atrapados y encapsulados en cilindros translúcidos.

Kōtarō golpeó con furia las paredes de su prisión.

—¡Déjanos pelear, maldito monstruo!

Sholan intentó liberar su poder, pero el campo de contención lo drenaba constantemente.

El Emperador habló con frialdad.

—No interfieran.

Sus destinos ya están sellados.

Las cápsulas fueron lanzadas.

La gravedad artificial desapareció cuando ambos fueron arrojados al vacío del espacio, en direcciones opuestas.

Sholan sintió cómo la desesperación intentaba apoderarse de su mente.

La oscuridad infinita del cosmos lo envolvía, y sin la posibilidad de maniobrar, sabía que esta vez no habría un regreso fácil.

El cosmos los recibió con su fría indiferencia.

Kōtarō giraba sin control dentro de su prisión, atrapado en la ingravidez absoluta, mientras su cápsula se alejaba rápidamente.

Sholan, en su propia cápsula, sintió el peso del destino sobre él.

Sin aire, sin apoyo, sin forma de escapar.

Un vacío sin fin.

—No…

—murmuró entre dientes, intentando contener su frustración.

Pero el espacio no respondía.

Mientras tanto, la lucha contra Raphaello continuaba.

Falcon y Hokuto se cubrían entre sí mientras las ondas de energía del monstruo destruían todo a su paso.

Karen, jadeante, disparó una ráfaga de plasma, solo para que Raphaello la desviara con un simple movimiento de sus brazos.

A pesar de su resistencia, Falcon y Hokuto estaban cubiertos de heridas.

Karen miró a Tony, quien permanecía en su armadura, con los sistemas en rojo.

—Esto no pinta bien… —dijo Tony, su voz con un matiz de seriedad absoluta—.

Necesitamos un milagro.

En ese instante, Cortana habló con urgencia en su comunicador.

—Tony, es urgente una cápsula fue arrojada y está entrando a la atmósfera, pero su trayectoria es errática.

Tienes que ir por ella.

El rostro de Tony se tensó.

—Bien… lo haré.

Pero si alguien más puede manejar este desastre mientras tanto… Falcon respiró hondo, empuñando su arma.

—Lo cubriremos.

Haz lo tuyo.

Tony se impulsó con toda la potencia de su reactor, dirigiéndose a la reentrada de la cápsula.

Teppei, con su cuerpo cubierto de heridas, sujetó a su hermano Kōtarō tras su rescate gracias a Tony.

Pero la victoria sabía amarga.

Sholan no estaba entre ellos.

Falcon apretó los dientes.

—No puedo creerlo… Sholan es fuerte, pero ni siquiera él puede sobrevivir en el espacio sin ayuda… Lon solo sostenía su lanza con mucha fuerza.

Hokuto golpeó el suelo con rabia.

—No podemos hacer nada… La atmósfera se volvió aún más densa cuando Raphaello extendió su brazo metálico hacia un asteroide cercano.

Un chasquido de energía sacudió la zona cuando arrancó el colosal fragmento de roca y lo lanzó con una velocidad imposible.

El impacto los arrancaría de la órbita terrestre, enviándolos al abismo del espacio profundo.

Era el final.

Pero entonces, una voz resonó en la inmensidad.

—¡VOLT TEKKA!

Un rayo de energía cegadora cruzó el cosmos.

El asteroide fue reducido a polvo en un instante, disipando la amenaza.

Los guerreros miraron con asombro hacia la fuente del ataque.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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