Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 171
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- Capítulo 171 - 171 El Rayo que Atraviesa la Oscuridad
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171: El Rayo que Atraviesa la Oscuridad 171: El Rayo que Atraviesa la Oscuridad El VOLT TEKKA rasgó la negrura del espacio como un relámpago divino.
La energía luminosa impactó el asteroide que Raphaello había lanzado, desintegrándolo en una explosión cegadora.
Los guerreros se quedaron inmóviles, boquiabiertos, intentando comprender lo que acababa de ocurrir.
Una figura metálica flotaba en el vacío se erguía una figura majestuosa, un guerrero envuelto en una armadura blanca y roja que destellaba con un brillo metálico.
Sus hombros anchos y angulares le conferían una presencia dominante, mientras que su torso esbelto pero robusto reflejaba la perfección de una máquina diseñada para la batalla.
Su rostro, oculto tras una visera luminosa, dejaba entrever dos ojos resplandecientes, fríos e inquebrantables, enmarcados por afiladas antenas que se alzaban como la corona de un emperador mecánico.
Sus brazos, forjados con precisión letal, terminaban en manos de dedos afilados, mientras que sus largas piernas, reforzadas en las rodillas, parecían diseñadas para surcar los campos de batalla con agilidad sobrehumana.
Cada detalle de su cuerpo emanaba poder y determinación, una silueta forjada para la guerra.
—¿Quién…?
—Karen apenas pudo murmurar.
—¿Qué demonios fue eso?
—Falcon frunció el ceño.
—¿Ese ataque… nos salvó?
—Teppei intentó comprender.
Pero antes de que pudieran procesarlo, Raphaello rugió.
La batalla aún no había terminado.
Raphaello se agitó con furia, extendiendo sus tentáculos de energía y lanzando una lluvia de rayos de plasma.
La misteriosa figura se movió con velocidad inhumana, esquivando los ataques con movimientos fluidos y calculados.
Entonces, una voz resonó a través de los sistemas de Tony.
—Cortana, accede a los sensores y dame un estado del campo de batalla.
Todos se congelaron.
—Esa voz… —Teppei sintió un escalofrío.
—No puede ser… —Tony parpadeó.
Esa era la voz de Sholan.
—¡¿Sholan?!
—Karen gritó, incrédula.
La figura plateada giró la cabeza levemente, sin dejar de vigilar a Raphaello.
—Sí.
Soy yo.
El silencio se apoderó del grupo.
—¿Cómo…?
—Falcon estaba aturdido.
—No hay tiempo para explicaciones —dijo Sholan con frialdad.
—Vamos a terminar con esto.
FLASHBACK Antes de la batalla, Cortana y Sholan revisaban las posibles mejoras que podía obtener.
—Cortana, quiero el cristal de Tekkaman Blade.
—¿Estás seguro?
El sistema original tiene un límite de tiempo.
—Entonces… elimínalo.
Cortana procesó su petición.
—Si elimino la limitación de tiempo, el precio aumentará.
Además, el sistema del Tekkaman está diseñado para transformar a su usuario completamente en una máquina de guerra.
Te volverás un ser biotecnológico.
Sholan sonrió.
—Cambia eso también.
No quiero ser transformado.
Que solo sea una armadura pura.
—Entonces perderás las armas integradas del Tekkaman.
Sholan cruzó los brazos con confianza.
—No las necesito.
Mis propias manos son suficientes.
Cortana ejecutó la compra.
En cuestión de segundos, el cristal apareció en forma de carta en su inventario.
Avanzando un poco más en el flashback, cuando la cápsula de Sholan se precipitaba al vacío infinito, cerró los ojos y activó el cristal.
—¡TEK-SETTER!
En ese instante, el cristal de Tekkaman Blade en su inventario se activó.
Una explosión de luz verde envolvió su cuerpo, creando un impulso de energía con la forma del cristal.
El vacío del espacio pareció temblar en respuesta a su llamado.
Primero, una estructura metálica emergió desde el núcleo del cristal, envolviendo su torso y extremidades.
El material avanzó como un torrente vivo de placas blindadas que se ajustaban con precisión biomecánica.
Ya no era solo Sholan.
Ahora era Tekkaman Blade.
FIN DEL FLASHBACK Sholan cerró los puños.
—¡Vamos a terminar con esto!
Raphaello rugió, lanzando una onda de choque.
La batalla final había comenzado.
Sholan fue el primero en atacar.
Se impulsó con un estallido de energía y golpeó el torso de Raphaello, su puño resonando como un trueno.
El gigante mecánico retrocedió, pero inmediatamente contraatacó con un torrente de rayos de plasma.
Falcon y Hokuto intervinieron, desviando los ataques con sus armas.
Teppei y Karen siguieron con un asalto coordinado, desgarrando la armadura externa de Raphaello con cada impacto.
Tony llegó en ese instante, disparando desde la distancia con los Unibeams de su armadura.
—¿Ahora usas trajes como los míos?
—bromeó Tony, esquivando un tentáculo.
—Solo por esta vez —respondió Sholan.
Raphaello lanzó una onda de choque, separándolos a todos.
—¡Es demasiado resistente!
—Karen jadeó.
Teppei miró a Bt’ X, entendiendo lo que debían hacer.
—Necesitamos más luz.
Sholan comprendió su plan.
—¡Déjenmelo a mí!
Se elevó sobre Raphaello y comenzó a canalizar su ki radiante.
En un instante el Tenbu Hōrin estalló envolviendo todo en un resplandor cegador.
Raphaello rugió de agonía.
—¡AHHHH!
El titán mecánico intentó cubrirse, pero la energía sagrada quemaba su estructura interna.
—¡Ahora!
—gritó Sholan.
Teppei y Beta X se convirtieron en un relámpago dorado.
—¡SHINING KNUCKLE!
Beta X aceleró a una velocidad imposible, perforando el torso de Raphaello con un impacto devastador.
El coloso mecánico se estremeció… y explotó.
Raphaello había sido derrotado.
Sin embargo, la victoria tuvo un precio.
Los Beta habían gastado toda su energía en la batalla.
Ya no podían proteger a sus usuarios.
X miró a Teppei.
—No tengo suficiente energía para volver a la Tierra sin que nos desintegremos… Hotaro, Falcon, Hokuto y Karen estaban atrapados en el espacio.
Tony y Sholan los observaron desde la distancia.
Debían hacer algo.
Rápido.
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