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Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 206

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206: El Rescate del Capitán América 206: El Rescate del Capitán América La brisa helada del Ártico azotaba el paisaje blanco e infinito, un reino de nieve y hielo donde el tiempo parecía haberse detenido.

Pero en medio de la soledad y el frío extremo, una figura dorada surcaba los cielos como un cometa en llamas.

Sholan descendió con calma, su Ki envolviéndolo con un leve resplandor dorado, protegiéndolo del clima hostil.

Había sentido algo.

No, más bien… alguien.

—Ahí estás… —murmuró mientras sus ojos del Infinito escaneaban el terreno helado.

Bajo varias capas de hielo, una sombra se mantenía suspendida en el tiempo: Steve Rogers, el Capitán América, atrapado en una prisión de cristal ártico desde la Segunda Guerra Mundial.

—Hora de volver a casa, Capitán.

Sholan extendió la mano y canalizó una onda de energía que derritió el hielo con precisión quirúrgica.

Con cuidado, atrapó el cuerpo inerte del super soldado antes de que cayera y lo sostuvo en sus brazos.

—Fury va a deberme una grande por esto… —murmuró con una sonrisa mientras se elevaba con su preciada carga.

La base secreta de S.H.I.E.L.D.

estaba en alerta máxima.

En una sala de alta seguridad, Steve Rogers yacía en una cama médica, aún inconsciente, mientras múltiples monitores registraban su estado.

A su lado, Bucky Barnes observaba con una mezcla de emoción y ansiedad.

Su mejor amigo… el hombre que creyó muerto… estaba de vuelta.

Sholan, de brazos cruzados, miraba a Nick Fury, quien aún procesaba lo que había escuchado.

—¿Me estás diciendo que simplemente… lo encontraste mientras volabas por el Ártico?

—Así es —respondió Sholan con tranquilidad—.

Estaba atrapado en el hielo, así que lo saqué.

Fury masajeó el puente de su nariz.

—A veces olvido lo ridículamente casual que haces parecer lo imposible… En ese momento, un pequeño bip sonó en los monitores.

Steve abrió los ojos.

— Los ojos azules del Capitán América recorrieron la habitación con confusión.

Reconoció a Bucky, pero había algo diferente en él.

Y luego su mirada se posó en Sholan, a quien no conocía.

—¿Dónde estoy…?

Bucky se adelantó.

—Steve… has estado dormido por mucho tiempo.

Los recuerdos comenzaron a regresar, como fragmentos de un sueño roto.

La guerra.

El avión que se estrelló.

El frío… —¿Cuánto tiempo?

—preguntó con voz ronca.

—Décadas —respondió Sholan.

Steve parpadeó.

—Eso significa que… todos… Bucky puso una mano en su hombro.

—No estás solo, Steve.

Estoy aquí.

Steve lo miró, tratando de procesar lo que veía.

—¿Cómo…?

Bucky bajó la mirada.

—Es una historia larga… pero lo importante es que estoy bien, gracias a él —señaló a Sholan.

Fue entonces cuando Bucky contó su historia.

Cómo fue capturado y convertido en el Soldado del Invierno.

Cómo Wanda y Pietro lo detuvieron, y cómo Sholan lo restauró, liberándolo del control de Hydra.

Steve escuchó en silencio.

—Entonces… ¿tengo que agradecerte no solo por mi rescate, sino también por devolverme a mi mejor amigo?

Sholan simplemente sonrió.

—Digamos que solo hice lo que debía hacerse.

Antes de que Steve pudiera responder, la puerta se abrió y una mujer entró.

Steve giró la cabeza hacia ella y sintió que el aire abandonaba sus pulmones.

Era Peggy Carter.

Pero no la anciana que esperaba encontrar.

Era joven, radiante… tal como la recordaba de los años 40.

—– En una casa en Londres, una anciana Peggy Carter descansaba en un sillón rodeada de sus familiares.

Su cuerpo estaba débil, pero su mente aún brillaba con el espíritu indomable de antaño.

Fue entonces cuando Sholan apareció.

Con un leve resplandor, extendió su mano y un chispazo ínfimo de la Fuerza Fénix tocó su frente.

En un instante, la niebla de los años desapareció y su mente volvió a estar lúcida.

Peggy abrió los ojos con claridad.

—¿Quién eres?

—Sholan —respondió él—.

Vengo con noticias.

Peggy frunció el ceño.

—¿Noticias?

—Steve Rogers está vivo.

El silencio cayó como un martillo.

Peggy sintió su corazón detenerse por un segundo.

—Eso… no puede ser.

Sholan la miró fijamente.

—Si tuvieras la oportunidad de volver con él, ¿la tomarías?

Las lágrimas luchaban por salir de los ojos de Peggy.

—Soy demasiado vieja… incluso si él regresa, ya no soy la misma… Sholan sonrió levemente.

—Eso no es un problema.

Con un gesto, la Fuerza del Fénix envolvió a Peggy en un halo dorado.

Su cuerpo comenzó a rejuvenecer, los años desaparecieron como cenizas al viento.

Su piel recobró su firmeza, su cabello volvió a su tono castaño vibrante.

Pero Sholan no solo le devolvió la juventud.

—También modifiqué tu ADN.

Ahora posees la fuerza y habilidades de la Capitana Carter de otro universo.

Los familiares de Peggy quedaron atónitos.

Peggy miró sus propias manos, sintiendo la energía recorriendo su cuerpo.

—Esto es… increíble.

Sholan le explicó lo sucedido con Steve.

—Aún está en coma, pero pronto despertará.

Peggy cerró los ojos, procesando todo.

Luego, miró a Sholan con firmeza.

—Quiero verlo.

—– Steve y Bucky miraban a Peggy como si hubieran visto un fantasma.

Peggy, con lágrimas en los ojos, avanzó lentamente hasta detenerse frente a Steve.

—Hola, Steve.

Steve tardó unos segundos en reaccionar.

Luego, con un temblor en la voz, murmuró: —Peggy… ¿cómo es posible?

Peggy sonrió con dulzura.

—Sholan me dio una segunda oportunidad.

Steve se giró hacia Sholan, aún incrédulo.

—No sé cómo… agradecerte esto.

Peggy también lo miró.

—Nos has dado lo imposible… ¿Cómo podemos pagarte?

Sholan simplemente negó con la cabeza.

—No tienen que hacerlo.

Solo les pido algo… Los dos lo miraron con atención.

—Sigan siendo las buenas personas que siempre han sido… y ayúdenme a proteger este mundo.

Steve y Peggy intercambiaron una mirada.

Luego, ambos asintieron.

—Cuentas con nosotros.

Sholan sonrió.

—Entonces, bienvenidos de vuelta.

En ese momento, Steve supo que su vida no solo le había sido devuelta… sino que una nueva batalla estaba por comenzar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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