Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 242

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC
  4. Capítulo 242 - 242 Las Murallas del Corazón y del Hogar
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

242: Las Murallas del Corazón y del Hogar 242: Las Murallas del Corazón y del Hogar El sol de la mañana atravesaba los amplios ventanales de Villa Loriana, pintando de dorado los suelos de mármol y los muebles cuidadosamente dispuestos por Wanda.

En la cocina, el café recién hecho llenaba el aire con su aroma mientras una tetera silbaba suavemente.

Sholan, con una camiseta oscura ajustada y pantalones cómodos, se apoyaba en la isla central mientras Wanda, aún con su bata de seda color vino, hojeaba una libreta de tareas domésticas.

Ambos lucían tranquilos… hasta que Wanda habló sin levantar la vista.

—Tenemos que hablar —dijo con esa calma peligrosa que precedía a una tormenta.

Sholan alzó una ceja, bajó su taza con lentitud y sonrió.

—¿Sobre qué de todas las posibles catástrofes que gestionamos al día?

—Villa Loriana.

Eso bastó.

Él se enderezó.

Wanda cerró la libreta de golpe.

—No puede volver a pasar lo de Amora y Lorelei.

Ellas entraron con demasiada facilidad… Si no hubieras estado listo para activar la llave del dungeon, si no hubieras tenido a Cortana y a las cadenas… —se interrumpió, frustrada—.

Esta casa es nuestro hogar.

No solo para ti y para mí, sino para nuestras hijas.

Y para todos los que viven aquí.

Sholan asintió, el rostro serio.

—Estoy de acuerdo.

Y creo que tengo la solución solamente debemos encontrar a cierta bruja y “convencerla amablemente” que coopere con nosotros.

—Perfecto.

Quiero una niñera para las niñas —añadió Wanda, ya más relajada— Y quiero guardianes personalizado para las niñas.

—Hecho.

Hubo un pequeño silencio antes de que Wanda continuara con otro tema.

—Lo segundo… necesitamos más personal.

Bucky y yo no damos abasto, y eso que amo ser ama de casa.

Disfruto cada momento, desde preparar el desayuno hasta cuidar el jardín con las niñas, pero esto se está volviendo inmanejable.

Sholan se acercó y le acarició la mejilla con el dorso de los dedos.

—No tienes que hacerlo todo, Wanda.

—Lo sé.

Por eso lo estamos hablando.

Pietro se fue para fundar su empresa de mensajería y le va muy bien.

Dice que está a punto de abrir franquicias en otras ciudades.

¡Usa a metas para las entregas!

Y están empezando a verse como miembros útiles de la sociedad… No como amenazas.

—Me alegra por él —dijo Sholan, sinceramente—.

Se lo merece.

Y también significa que ya no podemos contar con él para algunas cosas en la casa.

—Exacto.

Y tú… tú desapareces de repente para ir a otro planeta y destruir el “martillito” de algún “monigote azul” —dijo Wanda con sorna, sin poder evitar reírse entre dientes.

Sholan fingió ofenderse.

—¡Era un martillo genocida!

Y el “monigote azul” tenía un plan de destrucción galáctica.

Por cierto, dejé con Gamora un soldado sombra y un fragmento de la piedra filosofal.

Por si las cosas se complican allá.

—Siempre tan precavido —murmuró Wanda con una sonrisa, aunque sus ojos reflejaban orgullo.

Ella caminó hacia la ventana y apoyó las manos sobre el marco.

—Y lo tercero… se acerca el cumpleaños de las niñas.

Están por cumplir cinco años, y desde hace semanas han estado… insistiendo.

Las cinco, unidas.

Lo cual ya de por sí es preocupante.

—¿Otra misión?

¿Quieren entrenamiento avanzado de Ki?

—No —Wanda suspiró, como si el peso del mundo cayera sobre sus hombros—.

Quieren una mascota.

Sholan parpadeó.

—¿Una mascota?

—Sí.

Al principio pensé que era una etapa, pero lo repiten todos los días.

Celeste lo menciona con lógica, Esme con gritos, Irma hace preguntas científicas sobre alimentación, Phoebe lo pide con susurros y ojos grandes, y Sophie… bueno, Sophie ya “adoptó” una ardilla del jardín.

La escondió en su cuarto y le puso un nombre.

—¿Qué nombre?

—“Explota”.

Sholan se quedó en silencio, procesando la situación con una mezcla de miedo y resignación.

—Vamos a tener que pensarlo bien —dijo, masajeándose el puente de la nariz—.

Algo que no destruya la casa ni acabe involucrado en una invasión demoníaca.

Tal vez un felino del espacio… o un ser domesticado del Reino de las Bestias… Wanda lo miró de reojo, divertida.

—Sholan, por favor, algo normal.

No quiero tener que invocar a Cortana para ponerle un escudo de contención a la mascota.

—Vale.

Haremos una lista.

Pero sólo si prometes ayudarme a convencer a Sophie que Explota no es una opción válida.

Ambos rieron, compartiendo esa complicidad tranquila que solo tienen los que enfrentan juntos lo imposible.

A lo lejos, se escuchaban las voces alegres de sus hijas jugando, un recordatorio constante de lo que estaba en juego, de por qué siempre valía la pena proteger Villa Loriana… y todo lo que representaba.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo