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Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 251

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  4. Capítulo 251 - 251 Risas Sudor y Sombras
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251: Risas, Sudor y Sombras 251: Risas, Sudor y Sombras Los días siguientes en el dojo de Ryu se transformaron en algo completamente distinto.

Ya no eran solo combates esporádicos o caminatas solitarias bajo el sol japonés.

Bajo la tutela de Sholan, el lugar se convirtió en un campo de entrenamiento intenso… y lleno de vida.

Desde la mañana, el bosque vibraba con energía.

Sholan, de pie sobre una roca, observaba a sus tres nuevos alumnos: Chun-Li, Ryu y Ken.

Los tres estaban bajo una técnica de Sholan que alteraban su gravedad personal, aumentándola cinco veces.

El solo caminar ya era un esfuerzo.

—¿Por qué se siente como si me aplastaran con una montaña?

—Ken bufó, temblando mientras hacía sentadillas.

—Es tu cuerpo resistiéndose al cambio —respondió Sholan con calma, mientras Stitch dormía profundamente en su hombro como siempre, sin inmutarse—.

Solo el cuerpo que se adapta a la presión puede soportar el poder real.

Ryu cerró los ojos, su frente empapada en sudor.

Chun-Li jadeaba, los músculos tensos, pero sus ojos brillaban con determinación.

La rutina era constante: Por la mañana: correr por el bosque con peso, cortar árboles caídos y recolectar frutas con los ojos vendados.

Al mediodía: ejercicios de meditación bajo una cascada, con Sholan guiándolos para “sentir” el Ki y moldearlo, no solo expulsarlo como un arma.

Almuerzo: una comida simple cocinada por todos, donde se reían, compartían historias y se burlaban afectuosamente entre ellos.

Después de comer: un descanso obligado… seguido por momentos de juego.

Sholan los hacía competir lanzando cocos al aire y tratando de golpearlos sin destruirlos, carreras con Stitch como árbitro, o incluso guerras de agua improvisadas en el río.

Chun-Li no recordaba la última vez que había reído tanto.

Ryu tampoco.

Ken solo decía que eran sus “vacaciones entrenando con un ser Elemental”.

Pero todo cambiaba por la tarde.

Cada noche, el entrenamiento más difícil comenzaba: —Ahora —decía Sholan con tono serio—.

Puño Fantasma del Fénix.

Sus puños no golpeaban el cuerpo, sino el alma.

Chun-Li caía de rodillas ante la imagen de sí misma, frustrada, sola, aún buscando a su padre sin respuestas.

Ryu enfrentaba su versión más cruel, consumida por el Satsui no Hado, destrozando todo a su paso sin remordimientos.

Ken veía su arrogancia convertirse en abandono, en un futuro donde perdía a sus seres queridos por priorizar la fama y el ego.

Y cada noche terminaban igual: exhaustos, frustrados, sin poder vencer sus propias sombras.

Una tarde, después de que todos cayeran derrotados por sí mismos, Ken gritó: —¡¿De qué sirve esto si no podemos ganar nunca?!

¡Esto no es entrenamiento, es tortura!

Chun-Li apretó los dientes.

Ryu bajó la mirada, sus manos temblaban.

Sholan los miró sin enojo.

Caminó hacia ellos y se sentó, cruzando las piernas.

—Ustedes creen que el entrenamiento se trata solo de pelear.

Pero el entrenamiento real no solo se hace con puños.

Se hace con corazón.

Chun-Li alzó la vista.

—¿Qué…?

—Deben entrenar.

Deben reír.

Deben jugar.

Y deben descansar.

Solo así un espíritu se fortalece de forma equilibrada.

Si no viven… solo serán armas vacías.

Silencio.

Stitch, como si aprobara las palabras, se desperezó sobre el hombro de Sholan y dijo con su voz rasposa: —Ohana.

No solo pelear.

Ken soltó una carcajada incrédula.

Ryu bajó la cabeza, tocado por las palabras.

Chun-Li sonrió levemente, recordando la calidez de los días compartidos.

Sholan los miró con una suave sonrisa.

—Sin que se den cuenta… ya están cambiando.

Están más fuertes.

Más estables.

Este no es solo un entrenamiento del cuerpo.

Es uno del alma.

Y en ese momento, los tres lo entendieron.

No estaban solo preparándose para una batalla.

Estaban reconstruyendo lo que significaba ser verdaderos artistas marciales.

Equilibrio.

Luz y sombra.

Fortaleza y compasión.

Y así continuaron los días.

Entre risas.

Entre lágrimas.

Y un paso más cerca del verdadero poder.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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