Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 260
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- Capítulo 260 - 260 Una Rosa Para Cada Luchador
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260: Una Rosa Para Cada Luchador 260: Una Rosa Para Cada Luchador Las ruinas en Meteora seguían siendo frías y silenciosas, pero ahora no había tensión.
Solo decisiones que tomar.
Decapre observaba su reflejo en el agua, viendo su nuevo rostro.
Humano.
Completo.
Sin rastros del pasado.
—Es hora —dijo finalmente, rompiendo el silencio—.
No puedo devolverles el tiempo a mis hermanas… pero puedo hacer algo bueno por ellas.
Por todas.
Cammy se acercó y se arrodilló a su lado.
—Nunca supe jugar bien en equipo —admitió con un suspiro—.
No como tú.
Siempre fui de actuar sola… de cargar con todo.
Decapre ladeó la cabeza, extrañada por sus palabras.
—Tú eras la mejor.
—No… tú lo eres.
—Cammy le tocó la mano—.
Solo necesitabas que alguien creyera en ti antes.
Antes de que pudieran hablar más, una alarma sonó.
Stitch alzó una oreja.
—¡Algo viene!
Un helicóptero militar se aproximó desde el sur.
El emblema en el costado no dejaba lugar a dudas: Delta Red.
Descendieron rápido, con agentes rodeando la zona.
El líder, el Capitán Keith Wolfman, bajó del helicóptero.
Sus ojos se clavaron en Decapre.
Por instinto, ella se puso en guardia.
Pero el Capitán alzó una mano.
—No vinimos a cazarte.
Vinimos… por ti.
Cammy y Sholan intercambiaron miradas.
El guerrero no dijo nada, solo observó.
—¿Por mí?
—Revisamos los archivos.
Tus operaciones encubiertas, tus logros.
Hicimos un perfil psicológico con datos que jamás se nos habrían ocurrido…
hasta hoy.
Tú no eres una sombra.
Eres un soldado.
Una líder.
Un arma que puede elegir a quién apuntar.
Decapre bajó la guardia lentamente.
Por primera vez, vio respeto en los ojos de alguien… no miedo.
—¿Y si acepto?
—Te daremos un nombre.
Una historia nueva.
Un lugar —respondió Keith—.
¿Tienes uno en mente?
Decapre miró a Cammy, quien asintió con los ojos brillosos.
—Cammy… White.
La Tierra misma pareció susurrar en aprobación.
Una anomalía se corrigió.
Una cicatriz encontró su lugar.
La “Cammy original” se apartó, caminando hacia el borde del acantilado.
No supo por qué… pero sintió un vacío enorme.
Como si algo dentro de ella ya no tuviera dirección.
Sholan apareció a su lado.
—¿Te sientes… desplazada?
—No lo sé —respondió ella—.
Toda mi vida fui una copia, una sombra.
Y cuando creí tener una identidad… ella la tomó sin forzarlo.
Como si… el mundo lo hubiera decidido así.
—Quizá lo hizo.
Pero tú aún respiras.
Eso significa que hay algo más para ti.
—¿Qué soy ahora?
—Alguien sin cadenas —le dijo él, mirándola a los ojos—.
Sígueme.
Te daré un propósito.
Un lugar al que pertenecer.
Y te entrenaré… para que nunca más estés a merced de nadie.
Cammy no respondió.
Solo asintió.
Porque en ese momento… creyó en él.
—– Mientras tanto… en el mundo entero… las ondas del cambio se esparcían.
Ryu, en Japón, abría los ojos en medio de su entrenamiento.
El Satsui no Hado lo había abandonado, pero algo nuevo nacía en su interior.
Un deseo de comprender… no de destruir.
Ken, observándolo, sintió la diferencia.
“Este no es el mismo Ryu… pero es el mejor hasta ahora.” — Chun-Li, en una comisaría de Hong Kong, recibía información nueva.
Delincuentes y criminales comenzaban a moverse… pero no por órdenes del hampa.
Un torneo se estaba formando.
Uno grande.
Ella apretó el puño, con el brazalete brillando levemente.
“Esto no es solo una pelea.
Es algo más profundo.” — Guile, en su base, analizaba imágenes satelitales de los movimientos de Shadaloo.
No destrucción… sino reconstrucción.
—¿Qué estás planeando ahora, Bison?
—murmuró.
— Zangief reía en una arena en Rusia, recibiendo un comunicado especial.
“Desafíos internacionales en camino.
Un nuevo campeonato está surgiendo.” —¡YA ERA HORA!
—rugió—.
¡EL MÚSCULO DEL AMOR ESTÁ LISTO!
— Dhalsim, en meditación, sintió la energía.
No caos… sino propósito.
“Alguien ha tocado el destino.
Y lo ha redirigido.” — Y en la oscuridad, desde los márgenes del mundo, otros comenzaban a moverse.
Algunas figuras alzaban la vista… otras preparaban sus armas… y unas pocas, sonreían.
Un nuevo ciclo de luchas había comenzado.
Y al centro de todo… estaba Sholan.
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