Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 283
- Inicio
- Todas las novelas
- Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC
- Capítulo 283 - 283 Corazón de Héroe
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
283: Corazón de Héroe 283: Corazón de Héroe El portal se cerró tras ellos con un zumbido sutil.
Sholan, Wanda y Peter descendieron a las calles de Musutafu sin llamar demasiado la atención.
Usaban ropa civil, aunque la postura de Sholan, su andar seguro y el aura que no podía ocultar, aún sin Ki Radiante visible, hacían que la gente lo mirara de reojo sin comprender por qué sentían la necesidad de respetar su paso.
Consiguieron un departamento amplio, limpio y moderno en un edificio de clase alta con vista al distrito central.
Tres habitaciones, cocina equipada y una sala perfecta para entrenamientos tácticos simulados.
La administradora del edificio había quedado boquiabierta cuando Sholan simplemente sacó una pequeña barra de oro puro y la puso sobre el escritorio.
—¿Eso será suficiente para pagar seis meses por adelantado?
—…Sí —dijo ella, sin parpadear.
Una hora después, el contrato estaba firmado, y Cortana ya había intervenido en los sistemas para asegurar privacidad total, sellado dimensional y comunicaciones seguras.
Una vez instalados, Sholan se apoyó en la baranda del balcón y habló en voz baja: —Cortana, compra un vial del Nanite Omega-1.
—Orden procesada —respondió la IA en su mente—.
Está disponible en tu inventario cuando lo necesites.
Ese mismo día por la tarde, mientras Peter y Wanda descansaban, Sholan decidió salir a caminar por los alrededores.
Fue así como lo sintió… una punzada de tristeza, como un eco en su percepción.
Se dejó guiar y terminó en un parque algo apartado, donde un niño de cabello verde, con los ojos hinchados de llorar, intentaba limpiarse la cara con las mangas de su camiseta escolar.
Sholan lo reconoció al instante: Izuku Midoriya.
El chico ni siquiera notó su presencia, estaba hundido en su angustia.
Sholan se sentó a su lado en silencio, sin forzar conversación.
El chico miró de reojo, sorprendido por la presencia del extraño.
—¿Te pasa algo?
—preguntó Sholan con voz suave.
Midoriya intentó contener las lágrimas, pero terminó soltándolo todo.
Habló de cómo lo trataban, de que no tenía un don, de que jamás podría ser un héroe, de cómo incluso sus profesores parecían haber renunciado a él.
Sholan escuchó todo con paciencia… hasta que el joven terminó.
—¿Y qué has hecho tú para ser un héroe?
—preguntó de golpe, con una firmeza que sacudió a Midoriya.
—¿Y tú qué has hecho para demostrar lo contrario?
La pregunta cayó como una piedra en un lago en calma.
Midoriya se encogió más.
Pero entonces, algo dentro de él estalló.
—¡Intento!
¡Lo intento de verdad!
¡Estudio cada héroe, cada habilidad, tengo cuadernos llenos, analizo todo!
¡Pero…
no tengo un don!
¡Y sin él… no puedo… no puedo…!
El llanto lo sacudió.
Durante un minuto entero, lloró como si su alma se rompiera.
Y cuando se vació por dentro, Sholan habló, su tono más duro ahora.
—Entonces déjame preguntarte algo: si un poder te hiciera héroe, ¿los villanos con poderes no lo serían también?
Midoriya lo miró confundido, aún con lágrimas en los ojos.
—El poder no hace a un héroe.
Es el corazón.
Y no estoy hablando de emociones bonitas, chico.
Hablo de la voluntad de seguir adelante.
De enfrentar el miedo, el dolor y la humillación.
De sacrificar tu comodidad por otros.
El verdadero corazón de un héroe se forja en la lucha.
No se hereda.
Se construye.
Sholan lo miró fijamente.
—¿Sabes quién fue Batman?
—¿Un… héroe?
—Exacto.
Un hombre sin poderes.
Solo con su inteligencia, voluntad y entrenamiento.
Se convirtió en uno de los más grandes héroes.
Al nivel de los más poderosos, los llamados “dioses”.
Midoriya tragó saliva.
—¿Y… yo…?
—Tú no has hecho nada más que llorar —dijo Sholan con frialdad—.
Quieres ser héroe… pero no entrenas tu cuerpo, no has endurecido tu espíritu.
Estudias, sí.
Pero eso no es lo mismo que actuar.
Hasta ahora, no eres más que un niño con miedo.
Midoriya apretó los puños.
Temblaba.
—¿Quieres ser un héroe de verdad?
Entonces deja de suplicar por un milagro.
Conviértete en alguien digno de uno.
En ese momento, un grito molesto se escuchó desde la entrada del parque.
—¡Oye, Deku!
¿Sigues llorando como una basura inútil?
Katsuki Bakugo se acercó con su típica arrogancia desbordante.
Llevaba las manos en los bolsillos, caminando con desprecio.
Notó a Sholan y frunció el ceño.
—¿Y este?
¿Un mendigo también?
Sholan giró lentamente, como si la voz le diera pereza.
Lo miró con un ojo entre aburrido y analítico.
—¿Tú eres el que se cree fuerte?
—¿Qué dijiste, viejo idiota?
Midoriya se puso de pie de inmediato.
—¡Kacchan, no…!
Demasiado tarde.
Bakugo se burló con desdén, se acercó a Sholan y escupió cerca de sus pies.
—Viejo raro.
¿Qué haces con esta escoria?
¿Lo adoptaste o qué?
Fue la última tontería que dijo en voz alta.
Sholan se movió en un parpadeo.
Ni Midoriya ni Bakugo vieron el primer golpe, solo escucharon el crujido del aire cuando el puño de Sholan impactó en el estómago de Bakugo con una precisión quirúrgica.
No hubo heridas externas, pero fue suficiente para dejarlo sin aire.
El chico cayó de rodillas, tosiendo.
—Primera lección —dijo Sholan, sin elevar la voz—: no insultes a quien podría matarte con solo pensarlo.
Bakugo intentó levantarse… pero Sholan lo tomó del cuello, sin hacerle daño real, y lo alzó como si no pesara nada.
—Tu poder no significa nada.
No tienes disciplina.
Ni respeto.
Ni mente.
Solo eres una chispa sin control.
Sholan liberó una fracción de su Haki del emperador en forma de presión.
No visible… pero la mente de Bakugo se estremeció como si un dragón lo hubiera rugido al oído.
Algo se quebró en su interior.
Un sonido sutil se escuchó.
Bakugo miró hacia abajo… y se dio cuenta de que su pantalón estaba húmedo.
Sholan lo dejó caer al suelo, asqueado.
—Una semilla de miedo… puede salvar vidas si crece en el momento correcto.
Bakugo gateó para alejarse.
Ya no insultaba.
Ya no hablaba.
Solo temblaba.
Sholan se giró hacia Midoriya, que lo miraba con la boca entreabierta.
—¿Aún quieres ser un héroe?
Midoriya asintió lentamente.
Por primera vez, no desde la desesperación… sino desde una chispa interna que comenzaba a despertar.
—Entonces prepárate —dijo Sholan—.
Te daré solo una oportunidad.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com