Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 314

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC
  4. Capítulo 314 - 314 Una luz para Eri
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

314: Una luz para Eri 314: Una luz para Eri El estruendo del concreto desgarrado y las ondas de impacto resonaban por toda la ciudad subterránea que servía de guarida a los Yakuza.

Sholan emergía de entre el polvo, su silueta serena contrastando con la ira desbordante de Chisaki, quien, deformado por su Quirk, se fusionaba con múltiples cuerpos intentando obtener una ventaja.

Chisaki jadeaba mientras se mantenía en pie con esfuerzo.

De su manga derecha, extrajo una bala: una de las infames balas de eliminación de Quirks.

—¿Crees que eres invencible, bastardo?

—gruñó, arrojando tres de ellas como proyectiles con la precisión de un asesino profesional.

Sholan ni se inmutó.

Las balas giraban en el aire con intención letal… hasta que se detuvieron.

Flotando a centímetros de su pecho, atrapadas por una fuerza invisible.

Y luego, sin dudar, Sholan se las llevó a la boca y las masticó.

Un crujido que estremeció a todos los presentes marcó el momento en que esas balas dejaron de existir.

El silencio fue absoluto.

Chisaki dio un paso atrás, por primera vez mostrando miedo.

—¿Tú… qué eres?

Una onda invisible surgió de Sholan.

Un leve parpadeo en su aura se expandió como un eco cósmico.

Cortana, desde su enlace mental, lo confirmó con voz suave: —Tu Inmunidad Absoluta ha evolucionado.

Eres ahora inmune a cualquier forma de alteración temporal o estructural.

Ni los Quirks, ni el tiempo, ni las manipulaciones externas pueden reescribir tu existencia.

Sholan alzó su rostro.

—Soy lo que tú nunca podrás ser.

Un escudo, no un tirano.

La batalla se trasladó al exterior por una explosión liberada por los refuerzos de la policía.

En ese momento, una figura se precipitó desde los escombros: Mirio, cubierto de heridas pero sonriendo con fuerza, cargando en brazos a una niña de cabello blanco y expresión desolada.

Sholan sintió un tirón en el pecho.

Eri.

Sus ojos vacíos temblaban.

Al ver a Chisaki aún de pie, deformado y rugiente, el terror volvió a sus pupilas.

Sholan se acercó lentamente, con el aura de un amanecer cálido.

—No temas —le dijo con suavidad, cargándola con un brazo mientras la energía de su cuerpo envolvía a la pequeña—.

Ya estás a salvo.

Eri intentó activar su Quirk por puro instinto.

Su desesperación por no dañar a nadie se mezcló con su trauma.

Pero el poder que deshacía el tiempo… no funcionó.

Su habilidad se desvanecía al tocar la piel de Sholan.

—Tu poder no funciona en mí, pequeña —dijo él mientras le sonreía con calidez—.

Estás a salvo ahora.

Los brazos de la niña se aferraron a su cuello.

Su llanto silencioso comenzó a brotar mientras asentía con movimientos casi imperceptibles.

Chisaki, viendo aquello, explotó en ira.

—¡TÚ NO PUEDES QUITARME LO QUE ME PERTENECE!

Sholan giró con Eri aún en brazos y empezó a esquivar los ataques con una precisión quirúrgica.

Cada embate de Overhaul era contrarrestado con gracia.

Con una mano libre, Sholan golpeaba puntos de colisión exactos, desmantelando estructuras moleculares de los ataques sin esfuerzo.

—Intentas reconstruir un mundo quebrado, cuando tú mismo eres la mayor grieta —dijo con voz serena.

—¡NO ENTIENDES MI VISIÓN!

—Entiendo demasiado.

—Los ojos de Sholan ardieron con intensidad—.

Pero tú quieres imponer tu visión sobre el sufrimiento de otros.

Y eso no lo permitiré.

Chisaki, en su desesperación, intentó atacar a Eri emocionalmente.

—¡Eri!

¡Él te va a abandonar como todos!

¡Yo al menos te di un propósito!

Sholan se detuvo en seco.

Sus ojos centellearon con una ira antigua.

—No hables de propósitos cuando hiciste que una niña deseara no existir.

Una ráfaga dorada surgió de su cuerpo.

El aura de Super Saiyan estalló por un instante, como una llamarada divina.

La tierra tembló.

Con un solo golpe, tan rápido que nadie lo vio venir, Chisaki fue lanzado contra una pared de concreto con un cráter resultante del impacto.

Cayó inconsciente, su cuerpo fusionado colapsando en sí mismo.

Sholan respiró profundo.

Una luz surgió de su mano.

Extendió su palma hacia Chisaki, y al instante, el poder de Overhaul fue extraído, convertido en un orbe oscuro que flotó un segundo antes de ser absorbido por su pecho.

Cortana intervino: —Fusión completada.

El poder ha sido asimilado a tu alquimia.

Ahora puedes desintegrar o reconstruir materiales místicos o desconocidos, incluso sin conocer su estructura atómica.

Sholan asintió.

—Perfecto.

Ahora tengo una herramienta más para proteger.

Eri seguía temblando, pero no por miedo.

Con voz rota, habló por primera vez: —¿De… verdad puedo estar contigo?

Sholan sonrió.

El calor de su Ki la envolvía como un campo de fuerza acogedor.

—Sí.

¿Quieres ser parte de mi familia?

Los ojos de Eri se llenaron de lágrimas, pero esta vez, no de dolor.

—Sí… por favor… Él la abrazó con cuidado, mientras a su alrededor, el cielo comenzaba a despejarse.

Una nueva estrella había sido protegida.

Y el mundo… había cambiado un poco más.

— Cuando Sholan llegó al apartamento.

Wanda lo esperaba en la entrada.

Apenas lo vio con Eri dormida sobre su hombro, sintió que algo había cambiado.

—Wanda —susurró—.

Ella… ha vivido horrores.

Usada como herramienta, encerrada, rota por dentro.

Hoy le prometí algo distinto.

Le mostró los recuerdos almacenados en su sistema: imágenes del laboratorio, los gritos, el silencio.

Wanda tapó su boca con las manos, sus ojos se humedecieron.

Luego, sin decir una palabra, abrazó a Sholan con fuerza y lo besó profundamente.

—Eres el hombre más maravilloso que existe —dijo con voz entrecortada—.

Estoy feliz de que otra niña pueda llamarme mamá.

Siempre soñé con una gran familia, y tú me la estás dando.

En ese momento, Eri despertó, aún somnolienta.

Miró a Wanda, la observó con cuidado… y susurró con una sonrisa tímida: —¿Mami…

?

—Sí, mi amor —respondió ella, con lágrimas cayendo por su rostro—.

Soy tu mami.

Eri rió por primera vez.

Luego miró a Sholan: —Papi… Y cuando Peter apareció desde la cocina con una tostada en la boca, ella exclamó con emoción: —¡Onichan!

Peter parpadeó, tragó la tostada y sonrió: —Vaya, eso fue rápido… ¡Bienvenida, pequeña!

Eri corrió hacia él y se abrazó a su pierna.

Wanda y Sholan se miraron con ternura.

Una nueva luz había llegado a su hogar.

Y esa noche, por primera vez, Eri durmió en paz.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo