Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 320
- Inicio
- Todas las novelas
- Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC
- Capítulo 320 - 320 El Símbolo Sin Rostro
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
320: El Símbolo Sin Rostro 320: El Símbolo Sin Rostro El cielo estaba teñido de un rojo profundo, como si presintiera que la última batalla había terminado, pero aún quedaban cenizas que barrer del mundo.
Frente a los restos del antiguo campo de batalla, Tomura Shigaraki, ahora sin All for One, lanzó su grito desesperado, cargando hacia Sholan con una furia heredada, un vacío en su pecho donde antes moraba su “maestro”.
—¡¡NO HEMOS TERMINADO, NANASHIII!!
Pero Sholan no se movió.
Su cuerpo irradiaba calma… y determinación.
Su mirada atravesaba la figura de Tomura, no como enemigo, sino como algo más profundo.
Con un gesto simple, alzó su brazo derecho, y las llamas del Fénix se arremolinaron en su palma.
—Tomura… no necesitas pelear más —susurró.
Y con un rugido de luz, el Fuego del Fénix envolvió a Tomura.
La transmisión que Cortana mantenía en vivo se cortó abruptamente.
Silencio.
El mundo entero quedó mudo.
En realidad, Tomura no había muerto.
Sholan, al quemarlo con el fuego sagrado, lo purificó, lo regresó a la infancia, borrando todos los recuerdos de odio, trauma y manipulación que All for One había sembrado.
En su lugar, le dejó un solo regalo el quirk de su abuela, Float para que esta vez pudiera vivir… sin tocar el suelo con miedo, sino con libertad.
El pequeño Tomura abrió los ojos, confundido.
— La U.A.
estaba en silencio.
Cuando Sholan regresó, aún con su traje negro de vigilante y la máscara que le cubría completamente el rostro, todos lo rodearon sin saber qué decir.
Solo los héroes profesionales sabían la verdad… pero para el resto de la Clase 1-A, era una revelación.
Sholan se quitó lentamente la máscara.
Los ojos de todos se abrieron con asombro.
Deku, Bakugo, Uraraka, Todoroki, Iida… nadie decía nada.
Era como si acabaran de ver un fantasma que caminó con ellos todo ese tiempo.
—¿Tú eras… Nanashi?
—preguntó Tenya, con voz apenas audible.
Sholan asintió.
Sus palabras, serenas pero firmes, rompieron el silencio: —Sí.
Yo soy Nanashi.
Pero no porque quisiera esconderme… sino porque un amigo me enseñó hace mucho tiempo que lo que el mundo necesita no es una cara.
No es un ídolo.
Lo que necesita es un símbolo.
Un símbolo sin rostro… sin nombre… Para que cualquiera con voluntad pueda serlo.
Los estudiantes lo miraban sin parpadear.
—Al no tener rostro, todos podrían imaginarse detrás de él.
Al no tener nombre, todos podrían ser “Nanashi”.
Y así, el símbolo de la paz no recaería en una sola persona, sino que la esperanza arderá en todos.
Era imposible no sentirse conmovido.
No fue un discurso para el mundo.
Fue solo para ellos, los estudiantes.
Un regalo silencioso.
— Inesperadamente y mientras el mundo aún estaba un poco adormecido por la pelea de Nanashi y AFO, una transmisión se inició en todas las pantallas del mundo.
Información sin filtros ni cortes apareció frente a millones de personas, solo un título frio en blanco apareció en un fondo negro inerte: —A continuación, el mundo conocerá la verdad.
La emisión mostró imágenes y grabaciones filtradas.
Los héroes corruptos… Los que manipulaban medios para mantener su fama… Los que abandonaron a los débiles por no traerles beneficio… Todo quedó al descubierto.
Intentaron volver, justificarse, negar… pero el público ya no era el mismo.
Los rechazaron sin piedad.
El símbolo falso había sido destruido.
Lo auténtico era lo que vendría después.
Mientras esto ocurría Sholan reunió a los héroes restantes.
Sabía que aún quedaba una sombra en el horizonte: el Apocalipsis Quirk, la degeneración de la humanidad por culpa de una evolución descontrolada de los dones.
Solo necesitaba un último quirk, el de Yaoyorozu, la creación.
Ella aceptó sin dudar que Sholan copiara su don.
En ese momento, algo cambió dentro de él.
Su habilidad especial evolucionó a “Steal, Copy & Merge” No solo podía robar o copiar.
Ahora podía fusionar o desarmar habilidades en algo nuevo, algo único.
— Dos días después que el lado oscuro de los héroes fuera puesto al descubierto nuevamente todas las pantallas del mundo se encendieron simultáneamente en un evento que en un futuro se conocería como “el día del nuevo comienzo”.
Se mostró a Sholan—vestido como Nanashi—elevándose al cielo mientras una energía dorada y blanca comenzaba a girar a su alrededor.
Su cuerpo comenzó a brillar, brillaba como si se fundiera con una tormenta de luz, se transformó en una esfera de luz que luego se expandió como una onda majestuosa a todos los rincones del planeta cubriendo a todas y cada una de las personas del plantea con una Onda la cual se nombraría poco tiempo después como la onda de VitaRayos.
Mientras la onda se expandía por el planeta, el Nanashi de la transmisión se fundía con la luz, desapareciendo lentamente.
Un silencio reverente llenó todos los hogares, calles, hospitales, y campos.
El mundo creyó presencia un acto de sacrificio del héroe que los salvo de AFO y la corrupción del mundo de los héroes.
Un acto final.
Al poco tiempo de la “muerte” de Nanashi, una cadena de noticias dio una entrevista importante a todo el mundo en simultaneo donde Nezu tomando la palabra detallaba una carta escrita a mano por Nanashi y entregada a él dónde explicaba su sacrificio con el fin de darle al mundo una oportunidad de sobrevivir a un evento extremadamente catastrófico futuro.
—Esta energía fue diseñada por el ser conocido como Nanashi, el sacrificio final de alguien que rechazó ser llamado héroe pero que lo era en todos los sentidos que importan.
—Dijo Nezu con su voz entrecortada.
—El héroe sin nombre… no murió.
Se convirtió en la llama que protegerá el futuro.
Y acá nos dejó sus últimas palabras.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com