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Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 343

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  4. Capítulo 343 - 343 El Límite de un Corazón
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343: El Límite de un Corazón 343: El Límite de un Corazón La tarde caía suavemente sobre Villa Loriana.

Una cálida luz dorada bañaba los jardines mientras el viento soplaba con un perfume a hojas nuevas y tierra viva.

En el corazón de la mansión, Sholan reunió a todos los VK —Mal, Evie, Jay y Carlos— en la gran sala del salón de entrenamiento.

Wanda se encontraba sentada con las niñas —las cinco pequeñas Saiyan y Eri, la recién llegada—, observando desde la distancia con una sonrisa serena, pero atenta.

—Gracias por venir —dijo Sholan, de pie frente a ellos con una caja de aspecto antiguo y sagrado entre sus manos—.

Hoy, vamos a cimentar una base más sólida para ustedes.

Los chicos se miraron unos a otros, curiosos.

Sholan les mostró la Caja de la Bendición —esto —explicó— será parte del poder que recibirán.

Necesitamos que su base emocional, física y mental sea sólida.

No me interesa solo que tengan poder… sino que tengan propósito, voluntad, carácter.

Sholan dio un paso adelante.

Sus Ojos del Infinito se activaron, brillando como constelaciones vivas.

—Permítanme ver su progreso —dijo.

Uno por uno, los escaneó.

Observó sus niveles, habilidades, estados físicos y mentales.

Jay: Entrenamiento físico en ascenso, sin anomalías.

Evie: En perfecta sincronía entre lo emocional y lo intelectual.

Mal: Fortaleza espiritual sólida.

Energía estable.

Carlos… El brillo en los ojos de Sholan se redujo de golpe.

Su expresión cambió.

—Carlos… El joven levantó la mirada con desconcierto.

—¿Sí?

Sholan frunció el ceño.

—¿Te has sentido extraño últimamente?

¿Fatigado, palpitaciones, dolores?

Carlos vaciló un segundo.

—Bueno… sí.

A veces me cuesta respirar, o siento una presión en el pecho.

Pero pensé que era solo estrés.

La escuela, el entrenamiento… Evie, que estaba a su lado, giró hacia él, alarmada.

Sholan tragó saliva.

En el status, la palabra era clara.

Condición: AGONIZANDO —Carlos… —dijo Sholan con gravedad—.

Tu estado no es normal.

Estás en peligro.

Algo dentro de ti está fallando.

La habitación se volvió silenciosa como un templo abandonado.

Evie se llevó ambas manos a la boca.

—¿Qué?

¡No!

¡No, no, no!

—exclamó con voz rota, lanzándose a los brazos de Sholan, sollozando— ¡Por favor… sálvalo, Sholan!

¡Te lo suplico!

Sholan la sostuvo con ternura y le dio un beso en la frente como un padre protector.

—Todo estará bien.

Te lo prometo.

La colocó suavemente de nuevo junto a Carlos y alzó su mano.

El poder de Ofiuco brilló en su palma y su energía se dirigió al corazón de Carlos.

Dentro de él, vio la causa: Nombre: Síndrome Congénito de Septo-Fibrilación Multicameral.

Descripción: Enfermedad cardíaca hereditaria degenerativa.

Fallo eléctrico completo en las aurículas, con daño estructural progresivo en las fibras del miocardio.

Mortal en el 100% de los casos sin intervención mística o tecnológica.

—No… —susurró Wanda, al percibir los datos con su conexión mágica.

Sholan intentó curarlo.

Una vez.

Nada.

Lo intentó de nuevo.

Falló.

Una tercera vez.

Carlos tembló y sus labios se pusieron pálidos.

La desesperación golpeó su pecho.

“¡No voy a fallar ahora…!” Entonces, gritó, y su aura estalló.

—¡¡¡¡¡AAAAAAAAAHHHHH!!!!!

Su cabello se elevó como llamas vivas.

Su Ki Radiante se fusionó con el poder de Ofiuco.

Su transformación en Super Saiyan lo cubrió de energía dorada.

La energía envolvió a Carlos, penetrando en cada célula.

El corazón del chico brilló en rojo, luego en blanco.

El tejido muerto se regeneró.

Las fibras dañadas fueron reconstruidas.

Las descargas eléctricas volvieron a su ritmo perfecto.

Y entonces… Silencio.

Sholan cayó de rodillas, exhausto.

Sudor en la frente.

El aura disipándose.

—¿Sholan?

—preguntó Wanda corriendo hacia él.

Pero antes de que nadie más hablara, Carlos inhaló profundamente… como si hubiera respirado por primera vez en años.

El chico abrió los ojos y su rostro tenía un color saludable.

Sholan sonrió con serenidad mientras observaba su status.

Condición: SALUDABLE Evie cayó de rodillas a su lado, llorando de felicidad.

Jay apretó los puños y los ojos se le humedecieron.

Mal colocó una mano sobre su corazón.

Wanda tomó la mano de Sholan mientras él cerraba los ojos brevemente, dejando que una Semilla del Ermitaño hiciera su efecto automático desde su inventario, sanando su cuerpo por completo.

—Gracias… —susurró Evie con la voz quebrada.

Carlos miró a todos, confuso, pero feliz.

No entendía del todo lo que había pasado, pero sabía que algo grande lo había salvado.

Sholan se puso en pie.

—Carlos, te has curado.

Estás bien ahora.

Pero no estás solo en esto.

Siempre, desde hoy y hasta que yo ya no exista, cuidaré de ustedes.

Son mi familia.

Y no dejaré que nadie… absolutamente nadie… los arrebate de este mundo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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