Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 350
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- Capítulo 350 - 350 El Espejo del Abismo
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350: El Espejo del Abismo 350: El Espejo del Abismo Un suspiro atrapado entre dos latidos.
Eso fue lo único que Sholan sintió antes de abrir los ojos.
Su cuerpo estaba inmóvil, completamente paralizado, suspendido en medio de un cuarto blanco sin paredes, sin techo, sin suelo.
Un vacío donde la luz parecía provenir de todas partes, sin sombras, sin calor.
Era una nada pura, limpia y absoluta.
Y aun así, estaba consciente.
Despierto.
Alerta.
La voz de Cortana rompió el silencio como un susurro suave, casi con preocupación: —Sholan… ¿puedes hablar?
—Sí.
Solo hablar.
No puedo moverme.
Nada responde… ni el Ki, ni el Ki Radiante, ni el sistema… es como si me hubieran aislado de todo —respondió con tono bajo.
—Estás contenido dentro de una prisión de energía abstracta… esto no es magia, ni ciencia… ni siquiera es lógico según nuestra realidad.
Lo único que podemos hacer es esperar.
—Mientras tanto Sholan explícame ¿Qué fue lo que pasó?
¿Cómo supiste cómo vencer al Djinn?
Sholan mantuvo la calma.
Cerró los ojos lentamente.
Y recordó.
—Tan pronto como activé los Ojos del Infinito, vi la trampa.
Mephisto ya había tejido un contrato alrededor del acto de sentarse.
El Djinn fue invocado en cuanto acepté, y no había forma de evitarlo sin que él hiciera algo contra mí… o peor, contra mi familia.
—Así que… seguiste el juego —dijo Cortana, deduciendo con asombro contenido.
—Exacto.
Pero también supe de inmediato cómo neutralizarlo gracias a la librería del camino del cielo.
Sholan respiró hondo, aunque su pecho no se moviera.
—Según la librería los Djinn funcionan por lógica contractual.
Sus cláusulas son absolutas, pero también vulnerables a las paradojas autorreferenciales.
Así que construí una trampa que no pudiera ejecutar sin romperse a sí misma.
—Explícamelo paso a paso —pidió Cortana, fascinada.
Sholan sonrió mentalmente.
—En un instante y gracias a la librería probe millones de combinaciones y deseos hasta que la librería me llevó a los 3 deseos que pedí.
Deseo 1 “Haz lo opuesto a mi segundo deseo”.
Deseo 2 “No me cumplas mi tercer deseo”.
Deseo 3 “Ignora mi primer deseo”.
—Si el tercer deseo se cumple —continuó—, entonces se ignora el primero.
Pero eso no afecta el segundo deseo, así que si se cumple: no se cumple el tercer deseo.
—Pero si el segundo deseo se cumple, el tercero no se cumple.
Lo que significa que el primer deseo no puede ser ignorado, por lo tanto, se cumple… pero entonces contradice el segundo.
—El Djinn queda atrapado en un bucle lógico.
Un circuito imposible de resolver.
Ningún deseo puede cumplirse sin romper otro.
Lo forcé a autodestruirse.
—Eres una paradoja ambulante —murmuró Cortana, entre asombrada y orgullosa.
Hubo un silencio.
Entonces Cortana preguntó: —¿Y… lo de TOAA?
¿Fue real?
¿Él estaba observando?
Sholan vaciló apenas un segundo.
Luego admitió: —No.
Fue un farol total.
Una mentira… de esas que uno debe decir como si lo creyera.
Como me dijo Loki una vez: “Miente como si lo creyeras… y el universo dudará antes de contradecirte”.
No sabía si TOAA estaba realmente vigilando… pero sabía que solo bastaba la posibilidad para frenar a Mephisto.
(Lo que no sabia Sholan era que TOAA si estaba vigilando y observando su interacción con Mephisto y estaba preparado para actuar de ser necesario) Cortana no respondió de inmediato.
Porque en ese instante, fuera del pilar de luz que aprisionaba a Sholan, las fuerzas primordiales del omniverso discutían su destino.
Un vacío estelar.
Un plano sin tiempo.
Allí estaban los Señores del Orden, entidades inmateriales con forma de columnas doradas de energía pura, que vibraban con lógica, simetría y propósito.
—Ha cruzado el límite —dijo una voz solemne—.
Este individuo es peligroso.
Ha introducido caos en el orden… control en la entropía.
Ha manipulado sistemas que ni siquiera deberían funcionar juntos.
—Es hora de que lo eliminemos, o lo reformateemos —sentenció otro.
Pero antes de que pudieran tomar una decisión… el espacio se fracturó.
La realidad misma crujió.
Y surgieron las siluetas retorcidas y fragmentarias de los Señores del Caos.
—¿Eliminarlo?
¿Quién les dio autoridad para decidir eso solos?
—Él ha hecho lo que ninguno de ustedes pudo: crear equilibrio entre caos y orden, entre riesgo y cálculo.
¡Ha controlado el caos sin destruir el orden!
—¡O lo ha desestabilizado todo disfrazando el caos como equilibrio!
—rugió uno de los del orden.
—¡Sus actos nos obligan a actuar!
—¡Y sus decisiones son la razón por la que aún existe coherencia en ciertos hilos del multiverso!
El debate se volvió acalorado con la mayor contradicción posible los señores del orden queriendo destruir y los señores del caos protegiendo, el debate se volvió metafísico, imposible de seguir con lenguaje humano.
Pero entonces… Una figura emergió.
Imponente.
Con capa esmeralda, rostro oculto bajo una capucha y un juicio que ardía con fuego eterno.
The Spectre.
Su voz retumbó con la voluntad de Dios: —¡NECIOS!
El silencio fue absoluto.
—¡Son estúpidos todos ustedes!
¿Cómo se atreven… cómo se atreven siquiera a pensar en intervenir contra el Pilar Omniversal?
Todos se congelaron.
Los del caos, los del orden… incluso el propio vacío.
“Pilar Omniversal.” Un título que ninguno había pronunciado en voz alta… y que muchos no querían aceptar.
Pero que todos sabían que era verdadero.
—Sin él, ustedes no existirían como son.
Sin él, las guerras entre balance y entropía jamás habrían sido contenidas.
Ustedes… están aquí por él.
Déjenlo libre antes que la presencia los obligue.
Spectre no esperó respuesta.
Se giró y desapareció con un estruendo de luz divina.
Los Señores del Orden y del Caos se miraron unos a otros.
No intercambiaron palabras.
Solo entendimiento.
Y acto seguido, el pilar de energía que contenía a Sholan se desintegró lentamente.
Sholan sintió que podía moverse.
Sus pies tocaron el suelo.
Su cuerpo volvió a responder.
Frente a él, seis figuras emergieron.
Mitad orden, mitad caos.
Entidades antiguas que solo los Ojos del Infinito podían comprender.
Sholan los escaneó en un instante.
Y supo quiénes eran.
Los Arquitectos de la Realidad Cambiante.
Los que lo habían estado vigilando desde hacía tiempo.
Uno de ellos habló, con una voz serena, modulada: —Nos disculpamos por la intervención.
No sabíamos… que eras eso.
Otro añadió: —Tu presencia aquí, tu rol… nos fue ocultado por niveles superiores.
—Pero ahora lo sabemos.
Y comprendemos que no eres una anomalía… eres un nexo, una bisagra entre las fuerzas que nos componen.
—Estimado Equilibrio Ancestral del Cambio.
Sholan mantuvo la mirada fija.
—Entonces no habrá más intentos de intervenir conmigo.
—Ninguno de nosotros se atreverá —confirmaron al unísono.
Uno de ellos, sin forma definida, añadió con tono enigmático: —Pero ten cuidado con Mephisto.
Su obsesión con el Kingdom Hearts va más allá del poder.
Está intentando rescribir la fuente misma de las conexiones emocionales en el multiverso.
—¿me pueden ayudar a derrumbar mi muro mental?
—preguntó Sholan, cruzando los brazos.
—No puede ser roto por fuerza ni poder.
Ni siquiera por lógica.
Pero… —dijo uno, casi sonriendo— incluso los muros más altos tienen una grieta.
Y a veces, esa grieta tiene forma de una conversación.
Sholan alzó una ceja.
—¿Una conversación?
—Todo principio tiene un inicio.
Y toda fortaleza, un punto débil.
Las entidades se desvanecieron.
Y Sholan, por fin, fue devuelto a su habitación… justo al escalón y tiempo donde todo había empezado.
Pero algo había cambiado.
Él lo sentía.
Y ahora lo sabía: El juego estaba entrando en su fase más peligrosa.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES LausDeo Feliz Año nuevo!!!!!
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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com