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Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 354

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  4. Capítulo 354 - 354 El Punto de Ruptura
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354: El Punto de Ruptura 354: El Punto de Ruptura Las calles de la ciudad eran grises, abandonadas, envueltas por una bruma silenciosa que parecía absorber la luz.

Mal, Felicia, Carlos, Jay, Evie y Peter caminaban junto a Sholan por una avenida agrietada, vigilando las ruinas cubiertas de musgo, el silencio quebrado solo por el crujir de sus pasos sobre el concreto.

Cortana flotaba en forma de dron etéreo, sus sensores atentos.

De pronto, una vieja pantalla aún funcional en la esquina de un edificio se encendió sola, interrumpiendo el aire denso con una voz metálica: “Última hora.

El régimen de Superman ha capturado a un nuevo rebelde.

Según nuestras fuentes, se trata de… un Batman diferente.

Aparentemente, una variante de otro universo.

En breve será ejecutado públicamente para disuadir cualquier intento de insurgencia por parte de los criminales.” Las imágenes eran crudas: un Batman herido, encadenado con grilletes, siendo arrastrado por soldados del régimen.

Un letrero sobre la escena decía: “Todos los murciélagos mueren al amanecer.” Y entonces, ocurrió.

Un estremecimiento.

No en la tierra.

En él.

Sholan se detuvo en seco.

Sus pupilas se dilataron.

Su pecho se contrajo.

El muro…

tembló.

Un fragmento se quebró.

Y por un instante —breve como un parpadeo—, lo recordó todo.

Todo lo que sucedería desde ahora hasta el final de Injustice 2.

La caída del régimen.

El ascenso de la insurgencia.

La llegada de Brainiac.

Y después, el enfrentamiento final que decidiría el destino de este mundo… y de la persona a la que vino a buscar.

No dijo nada.

Solo cerró los ojos… y cuando los volvió a abrir, los Ojos del Infinito ardían como soles encendidos.

—Cortana —dijo con voz grave—.

Escúchame con atención.

—Estoy aquí —respondió de inmediato.

—Vamos a destruir el régimen.

Vamos a acabar con Brainiac.

Pero hay algo que solo tú puedes hacer.

Cortana parpadeó.

—¿Qué?

—Tienes que prepararte.

Porque tú serás quien enfrente a Brainiac.

Y lo aniquile.

Esto no es solo tu misión… es tu prueba.

La IA quedó en silencio.

—Además —añadió Sholan con una sonrisa tensa—, te servirá de práctica para el día que nos enfrentemos a Ultron Infinito.

Un breve zumbido eléctrico recorrió a Cortana.

Era su forma de temblar.

—Entendido —respondió, firme—.

Me prepararé.

Sholan se volvió hacia los seis chicos, su expresión solemne.

—A partir de ahora… todo cambiará.

Deben buscar un lugar seguro, abandonado, donde puedan esperarme.

Estaré con ustedes pronto.

Pero primero, tengo que salvar a alguien.

Peter dio un paso al frente.

—¿Estás seguro de ir solo?

—No tengo opción.

Si este mundo va a sanar… si voy a llevarme a quien vine a buscar… tengo que destruir el núcleo de esta enfermedad.

—¿Y a quién vas a salvar?

—preguntó Mal.

Sholan se giró, mirando al cielo con una intensidad feroz.

—A Lex Luthor.

Y desapareció en un destello dorado, volando bajo, como un rayo entre los escombros.

Instantes después en Torre LexCorp las cosas se desarrollaron como en la historia que Sholan recordaba.

La Atalaya fue destruida.

Lex Luthor desafió a Superman.

Y cuando el traidor Shazam apareció por la espalda atacándolo con un relampago mientras Superman se lanzaba para matarlo… —¡¡¡AAAAHHHHH!!!

Una explosión de energía y un rayo sónico partieron el aire.

En un abrir y cerrar de ojos, Sholan interceptó a Superman en el aire, golpeándolo con una rodilla en la mandíbula con tal fuerza que el impacto rompió la barrera del sonido, haciendo vibrar los edificios cercanos.

—¡¿QUÉ?!

—rugió Kal-El, pero antes de reaccionar, Sholan usó su habilidad Railgun, alterando la dirección del movimiento de Superman y acelerándolo fuera del lugar, enviándolo a kilómetros de distancia.

Lex cayó de espaldas, sorprendido.

Sholan aterrizó como un trueno.

Y entonces lo vio.

Shazam.

Los ojos del falso héroe se abrieron al reconocer el peligro.

Por la sabiduría de Salomón, supo que aquel ser frente a él no debía ser subestimado.

Pero fue demasiado tarde.

—¡EXCALIBUR!

—rugió Sholan, activando el poder dorado que envolvía su brazo izquierdo.

La energía del Santo de Oro de Capricornio se condensó en una hoja de luz.

Corrió.

Shazam apenas alcanzó a reaccionar, moviéndose hacia atrás para evitar el ataque.

Pero la hoja lo alcanzó.

Un corte preciso, profundo, letal.

No logró decapitarlo como normalmente lo haría esta habilidad… pero le abrió el cuello con violencia, la sangre brotando como un manantial oscuro.

Shazam cayó de rodillas, agonizando, mientras una avalancha de recuerdos lo asaltaba: todas las malas decisiones, todas las atrocidades cometidas bajo el régimen de Superman.

Por fin comprendía cuán desviado estaba su camino… pero esa realización llegó demasiado tarde.

Sholan lo sostuvo antes de que cayera del todo, con una mirada gélida.

Luego tomó a Lex Luthor, que lo observaba aún en shock.

Ambos desaparecieron instantáneamente.

— El grupo había encontrado un viejo almacén de refacciones de aviones, cubierto de maleza, oculto tras unas fábricas sin funcionamiento.

Sholan apareció con Lex a un lado… y el cuerpo de Shazam aún tibio.

Evie se cubrió la boca.

Felicia frunció el ceño.

Carlos se santiguó.

Peter tragó saliva.

Lex Luthor, aturdido, murmuró: —No tengo idea de quién eres… pero gracias.

Me salvaste.

¿Y por qué… por qué trajiste el cuerpo de ese traidor?

Sholan no respondió.

Caminó lentamente hasta el suelo del almacén.

Dejó el cuerpo de Shazam frente a él.

Colocó la mano sobre su pecho.

Y en voz baja, con autoridad: —Surge.

El cadáver brilló… como si cada célula se transformara en polvo estelar.

De él emergió una figura humanoide hecha de sombras, envuelta en una capa con el rayo simbólico aun ardiendo en su pecho.

El Soldado Sombra: Shazam.

Lex retrocedió un paso.

En sus ojos, temor, miedo… pero también algo más.

Esperanza.

—¿Qué… qué eres tú?

Sholan se giró hacia él, sereno.

—Alguien que no dejará que este mundo muera.

Y afuera… el cielo comenzaba a temblar.

El régimen… tenía los días contados.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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