Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 362
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- Capítulo 362 - 362 La Puerta del Destino
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362: La Puerta del Destino 362: La Puerta del Destino La transmisión aún seguía activa.
El rostro de Harley, proyectado en la esquina inferior de la pantalla, mostraba una sonrisa que mezclaba rabia, alivio y una satisfacción imposible de describir.
Su venganza, aunque no se había cobrado con sus propias manos, se estaba cumpliendo ante los ojos de millones.
En la cámara principal, flotando sobre los restos chamuscados de la sala de mando de la nave de Brainiac, Sholan liberaba su Ki.
La energía explotó alrededor de él, su aura dorada ascendía como un vendaval de luz, y su cabello se alzaba en un dorado perfecto, marcando su transformación en Super Saiyan.
Superman jadeaba, cubriéndose el rostro manchado de golpes.
Su traje estaba rasgado.
El orgullo, roto.
—¿Así termina tu cruzada de “paz”?
—dijo Sholan, bajando lentamente frente a él—.
¿Golpeado, sangrando y expuesto como el tirano que realmente eres?
Superman rugió y se abalanzó como una bestia herida, pero Sholan simplemente se deslizó a su lado, lo hizo tropezar y, sin perder el ritmo, le propinó una patada directa al rostro, enviándolo contra una columna metálica que colapsó tras el impacto.
Harley se carcajeó al ver cómo Superman intentaba levantarse, tambaleando.
—¡Vamos, grandulón!
—exclamó Sholan con una sonrisa torcida—.
¿No vas a dar el discurso de siempre sobre justicia absoluta?
Clark se lanzó otra vez… solo para recibir una serie de golpes tan rápidos y precisos que su cuerpo parecía estar siendo zarandeado por una tormenta invisible.
Sholan dio una voltereta y ya estaba al frente, clavándole el puño en el plexo solar con tanta fuerza que se oyó el eco del impacto en toda la nave.
Silencio.
La derrota de Superman era visible en cada pantalla.
Su cuerpo, antes símbolo de fuerza, ahora yacía reducido por los golpes, la humillación y la verdad.
Y entonces… Kara gritó desde la prisión de su mente.
—¡Basta!
¡Detente!
Sus ojos brillaban mientras el Puño Fantasma del Fénix liberaba su control.
Sholan giró el rostro hacia ella.
Kara temblaba, las lágrimas corriendo por sus mejillas.
Sus sentidos volvían a ella poco a poco.
—Ya no quiero mentirme —dijo, la voz quebrada—.
Lo vi todo.
Todo lo que hizo… Lo que dejó que pasara.
Sholan asintió con respeto y levantó una mano.
Un suave destello restauró sus sentidos del gusto y del tacto.
—Bienvenida de vuelta, Kara Zor-El —dijo con seriedad—.
Y lamento que hayas tenido que ver lo que Kal se convirtió.
Kara observaba en silencio, los ojos aun brillando por las lágrimas y la desilusión.
Lo que más le dolía no era su estado… sino en lo que se había convertido.
Ya sin necesidad de más pruebas, el grupo se dirigió hacia la Fortaleza de la Soledad.
— Horas después, los restos de la nave de Brainiac flotaban por la órbita en ruinas.
Superman, sin resistencia, fue llevado por Sholan, Kara y los dos Batman (el de Injustice y el de la otra Tierra) hasta el corazón helado del Ártico.
El proyector de la Zona Fantasma ya estaba preparado.
Y en su mano, Sholan sostenía un fragmento de kryptonita dorada.
—¿Sabes qué es esto, Kal?
—preguntó Batman de Injustice.
—Sí… —murmuró Superman—.
Quita… todo.
—Exacto —dijo Sholan, acercándose.
Apoyó la piedra contra el pecho del derrotado kryptoniano.
Superman había perdido sus poderes para siempre.
—Vamos a enviarte a un lugar donde no puedas volver a dañar a nadie más —dijo Batman.
Sholan se acercó al lente principal del proyector.
Con cuidado, deslizó su dedo por el borde.
Una pequeña chispa dorada se activó… como una promesa oculta.
Y entonces… una ráfaga de viento irreal distorsionó el aire.
—¡¡ESPEREN!!
Un torbellino violeta explotó en el aire, y desde él emergió un hombre bajito, con sombrero, bigote retorcido y un bastón que flotaba por sí solo.
—¡Me lo llevo yo!
—gritó Mxyzptlk, apuntando a Superman—.
¡Lo reclamo como juguete dimensional!
—Oh, vamos, ¿en serio crees que podrías escapar de esto… con un inútil a cuestas?
—replicó Sholan, cruzándose de brazos—.
Te recuerdo que ese proyector… limita incluso a los de tu especie.
No vas a llegar muy lejos.
Mxyzptlk gruñó.
—¡Tengo otras formas, la misma zona fantasma tiene muchas salidas!
Agarró a Superman del cuello y se lanzó al portal antes de que alguien pudiera impedirlo.
Pero cuando cruzaron el umbral… algo cambió.
Una puerta circular dorada se materializó sobre el portal… y luego se selló por completo como si los hubiera encerrado en un círculo de luz eterna.
Segundos después, la puerta se desintegró en miles de partículas de luz.
Todos guardaron silencio.
—¿Qué fue eso…?
—preguntó Kara.
—Un juicio —respondió Sholan.
—¿Qué?
Sholan miró el proyector con calma.
—Cuando pasé mi dedo por el lente, no solo lo activé.
Celestiana me informó que un ser de quinta dimensión nos observaba.
Eso me bastó para deducir que Mxyzptlk iba a intervenir.
Así que dejé en espera una técnica especial: La Puerta del Destino.
Batman arqueó una ceja.
—¿Y qué hace?
—Juzga.
Todos los seres malignos son juzgados al otro lado de la puerta.
Todo aquel que cruce la Puerta del Destino y lleve consigo un corazón condenado… no vuelve a salir.
Sholan bajó la mirada.
—Clark… Mxyzptlk… Ambos murieron por su propia mano al no rendirse y apegarse a su convicción retorcida.
Fuimos testigos… del final de su camino.
El símbolo de la esperanza dejó de ser un yugo.
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