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Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 382

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  4. Capítulo 382 - 382 Espíritu Inquebrantable
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382: Espíritu Inquebrantable 382: Espíritu Inquebrantable Habían pasado cuatro días desde que Jay y Felicia partieron hacia el Templo del Espíritu, más allá del desierto, cerca de la imponente fortaleza Gerudo.

El viaje había sido intenso, pero no menos hermoso.

Ambos cabalgaban sobre una única montura: Epona, la legendaria yegua, fuerte y veloz como el viento, capaz de soportar las inclemencias del sol abrasador durante el día y la helada mordida del desierto en la noche.

Felicia, a pesar de su naturaleza de ladrona y espía, disfrutaba de la libertad del viaje.

Jay, por su parte, mantenía los ojos atentos al horizonte, confiando en su Haki de Observación para adelantarse a cualquier amenaza.

Durante las noches, se turnaban para montar guardia, dormían bajo las estrellas, y compartían palabras que decían poco… pero lo sentían todo.

Cuando al fin llegaron al Valle Gerudo, no fueron bien recibidos.

Las guardias Gerudo no aceptaban fácilmente la presencia de hombres, y aunque Felicia logró escabullirse como sombra entre sus filas, a Jay le costó más.

Para poder pasar, debieron engañar, pelear y escalar.

Felicia se disfrazó como una de las guardias, y Jay activó su modo sigilo con el traje de invisibilidad que Cortana les había proporcionado.

No sin dificultad, llegaron hasta el Templo del Espíritu, una estructura semienterrada en la arena, adornada por símbolos de diosas antiguas y guardianes olvidados.

Dentro del templo las arenas del desierto se volvían piedra calcinante dentro del templo.

Pasadizos polvorientos, cámaras con trampas activadas por la luz solar, y viejas estatuas que parecían vigilar cada paso.

Jay y Felicia avanzaron juntos, uno con su espada oculta y su mirada afilada, la otra con sus dagas listas y su instinto de supervivencia latiendo fuerte.

Usando el Haki de Observación y el Map Exploration de sus pantallas, lograron detectar caminos ocultos y trampas invisibles.

Tras varias cámaras y acertijos, llegaron finalmente a un salón vasto, cubierto de estandartes rojos y estatuas con hachas oxidadas.

En el centro, una figura imponente emergió del suelo con un golpe atronador: un Iron Knuckle.

—¿Vamos juntos o lo quieres tú solo?

—preguntó Felicia, alzando una ceja con picardía.

—Juntos —respondió Jay, mientras desenfundaba su arma.

El combate fue brutal.

El Iron Knuckle era lento, pero cada golpe que lanzaba tenía la fuerza de una explosión.

Jay lo mantuvo ocupado con rápidos cortes, mientras Felicia se deslizaba por las sombras, cortando entre las juntas de la armadura, clavando dagas en puntos ciegos.

Finalmente, Jay le dio una estocada en la cabeza mientras Felicia le arrojaba una de sus dagas reforzadas directo al corazón.

El gigante metálico se desplomó, haciendo temblar el piso.

Tras su derrota, un sonido metálico retumbó en el aire: una pared giró lentamente, revelando una pequeña cámara secreta.

Allí estaba: la Llave del Jefe, descansando sobre un pedestal de obsidiana.

—Tiempo de llamar al jefe —dijo Jay, activando su comunicador.

Sholan se teletransportó al instante y sin decir nada más abrió un pseudo portal el cual Felicia y Jay cruzaron no sin antes chocar sus puños con Sholan en signo de su confianza en el para terminar la tarea que ellos habían iniciado.

Al entrar, el ambiente cambió.

La sala principal era un enorme altar rodeado de fuego y hielo.

Koume y Kotake, las brujas gemelas, estaban flotando en el aire.

—¡Tú debes ser el niñato del que tanto hablan!

—exclamó Koume.

—¡Y tan guapo que es!

¡Lástima que lo vamos a congelar!

—añadió Kotake.

Sin perder tiempo, ambas lanzaron hechizos, uno de fuego y otro de hielo.

Sholan no se movió.

Con un gesto firme, lanzó hacia Koume (la de fuego) su Diamond Dust, una descarga de hielo puro que la atrapó en un instante y la estrelló contra la pared.

Luego giró hacia Kotake (la de hielo) y liberó su Hōyoku Tenshō, un ataque de flamas azules en forma de ala que la envolvió como una danza de muerte, incinerando sus ropajes mágicos y haciéndola gritar de ira.

—¡¡Esto no puede ser!!

—vociferó Koume desde el hielo roto— ¡Fusionémonos, hermana!

Ambas se elevaron y se convirtieron en una única figura: Twinrova, la autoproclamada “hechicera perfecta”.

—¡Ahora verás el poder supremo de fuego y hielo combinados!

Sholan ladeó la cabeza con fastidio.

—Hechicera perfecta?

Son unas magas de tercera.

Twinrova cargó una enorme esfera combinada de hielo y fuego, lanzándola con furia.

Pero Sholan ya no estaba frente a ella.

—¡¿Eh?!

—exclamó ella, justo antes de sentir el impacto de una patada en la cara.

El crujido fue sonoro.

Twinrova gritó de dolor, cubriéndose la nariz, que sangraba a chorros.

—La verdadera fusión del fuego y el hielo… debería verse así.

Sholan en su mano izquierda concentró el poder del Aurora Execution y en su mano derecha concentró las llamas del Fénix, luego juntó ambas energías, entrelazándolas, creando una flecha de energía.

—¡ENHYŌ ZEKKAIHA!

(¡FLAME-FROST ANNIHILATION WAVE!) Una flecha poderosa, hecha con la combinación del fuego del fénix y el Aurora Execution, nació en sus manos y la disparó sin dudar.

El proyectil atravesó el pecho de Twinrova, y al estallar, aniquiló toda la mitad inferior de su cuerpo.

Sus ojos aún temblaban cuando Sholan apareció detrás de ella con una velocidad inhumana.

Un solo corte limpio.

La cabeza de Twinrova rodó por el suelo.

Segundos después, sus dos almas comenzaron a elevarse, envueltas en lamentos.

—¡Nooooo!

¡No merecemos esto!

Sholan alzó su dedo y usó una técnica que muy pocos se atrevían a pronunciar: —Sekishiki Mekai Ha.

Un vórtice oscuro se abrió bajo las almas, y un grito infernal se escuchó cuando fueron arrastradas al fondo del Monte Yomotsu, al pozo sin retorno.

En ese instante, el altar brilló con fuerza, y Sholan fue transportado a la Cámara de los Sabios, donde el espíritu de la sabio del espíritu lo aguardaba.

Allí, recibió el Medallón del Espíritu, símbolo de su victoria, de su temple y del alma que no se doblega ante lo imposible.

El Templo del Espíritu estaba purificado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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