Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 394

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC
  4. Capítulo 394 - 394 Uno entre millones
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

394: Uno entre millones 394: Uno entre millones La tierra temblaba bajo la sombra de Mephisto, potenciado hasta límites jamás vistos.

Su cuerpo brillaba con tonos oscuros, como si un eclipse se hubiese incrustado en su piel.

Tentáculos de energía púrpura serpenteaban a su alrededor, vibrando con una maldad ancestral.

Su sonrisa era cruel… confiada.

—¿¡Esto es todo lo que tienes, “héroe”!?

—rugió mientras su puño impactaba directo en el abdomen de Sholan, lanzándolo como un proyectil hacia el suelo.

El golpe generó una explosión que hizo trizas el terreno, formando un cráter que humeaba como un volcán recién abierto.

Mephisto bajó flotando, con los brazos cruzados.

—Soy el mayor ser que este multiverso ha visto.

¡¿De verdad pensaron que un puñado de insectos podría detenerme?!

¡Que un solo hombre bastaría para vencerme…!

El eco de su risa resonó como una carcajada del mismísimo abismo.

Pero entonces… se escuchó un paso.

Un segundo paso.

Desde el polvo del cráter, una figura se alzó lentamente.

Sholan.

Su cabello aún brillaba con el dorado del Super Saiyan, aunque ahora algunas mechas se habían ensombrecido por la sangre seca que le bajaba desde la frente.

Escupió sangre por un lado de la boca.

Su aliento era profundo… firme.

Las comisuras de sus labios estaban manchadas.

Su aura parpadeaba un poco.

Y aun así… sus ojos brillaban con una resolución indomable.

(En ese instante Cortana usando la habilidad de BGM empieza a reproducir la canción INFERNO – Ohsama Sentai King-Ohger interpretada por secondarchive) —¿Sabes por qué vas a perder, Mephisto?

—dijo con voz firme, sin elevar el tono.

Mephisto alzó una ceja, respondiendo con un tono de burla.

—Ilumíname, gusano.

Sholan dio un solo paso al frente.

Su aura comenzó a chispear como un relámpago que apenas contenía su furia.

—Porque tú pensaste que una sola persona… un simple uno… no sería suficiente para enfrentarte.

El suelo vibró bajo sus pies.

Su voz resonaba no solo en el campo de batalla… sino en el mundo.

—Un segundo.

Un minuto.

Una decisión.

Una vida.

La única que cada persona tiene.

Colocó el puño derecho junto a su pecho.

—Pero apila suficientes unos… Levantó la mirada, sus pupilas encendidas.

—Y tendrás algo que ni tú, con toda tu magia, tu maldad y manipulaciones, puedes controlar: (El cielo se iluminó como si el mundo respondiera a sus palabras.) —Un ejército.

Una voluntad colectiva.

Una fuerza imparable.

Sholan cerró los ojos.

Y en su mente, rostros desfilaron como constelaciones: Wanda sonriéndole con ternura.

Sus hijas riendo.

Peter dándole un abrazo torpe.

Mal entrenando hasta caer de cansancio.

Carlos diseñando ideas imposibles.

Felicia rozándole el hombro coquetamente.

Jay animándolo con sarcasmo.

Evie abrazándolo y mirándolo con la confianza que sólo una hija tendría.

El niño que fue, tembloroso… alzando la vista hacia el hombre que es hoy.

—Todo gran cambio… empieza con un uno.

El aire explotó.

Su aura estalló.

Rayos eléctricos recorrieron su cuerpo.

Su energía se disparó como un grito contenido demasiado tiempo.

Sus músculos se tensaron, su cuerpo entero fue envuelto en una cúpula dorada de rayos y luz.

—Y hoy… no soy solo un “uno”.

—Soy la suma de cada uno que caminó conmigo.

—Soy todos los unos que se negaron a caer.

—SOY EL RESULTADO DE CADA VIDA, CADA DECISIÓN, ¡CADA AMOR QUE SE NEGÓ A RENDIRSE!

Sholan cerró los puños, sus brazos tensos por la energía desbordante que recorría su cuerpo.

Las rocas flotaban a su alrededor, y un aura dorada lo envolvía como una tormenta solar desatada.

Su cabello comenzó a erizarse más, la electricidad zigzagueaba sobre su piel… y entonces, se oyó: —¡¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!

Un grito que no era solo furia.

Era liberación.

Era dolor convertido en voluntad.

Era la voz de cada pérdida, de cada promesa, de cada uno que caminó con él.

El cielo se rasgó, un relámpago cayó en seco detrás suyo.

El aura se elevó a niveles inconcebibles.

Sholan abrió los ojos, ahora iluminados por un resplandor eléctrico azul.

Sholan había alcanzado el Super Saiyan 2.

El rugido de su alma resonaba aún en los ecos del viento.

—Hora de que aprendas lo que significa despertar a una tormenta, Mephisto.

Y se lanzó contra él.

— Mephisto lanzó un muro de oscuridad que fue rasgado por el primer puñetazo de Sholan, que atravesó el ataque como un meteoro.

Los dos chocaron en el aire con una explosión que partió las nubes.

Cada golpe del demonio era respondido con una patada, cada hechizo con una ráfaga de ki, cada intento de huida era interceptado por una teletransportación de Sholan más rápida que el pensamiento.

Mephisto gritaba de furia y miedo.

El poder que había reunido con tanto cuidado… era ahora insuficiente.

—¡¿Por qué no mueres, maldito?!

—gritó con los ojos desorbitados mientras lanzaba una esfera de energía negra.

—Porque no peleo por mí —respondió Sholan, destruyendo la esfera con un solo golpe—.

Peleo por todos.

Lo atrapó del rostro y lo estrelló contra el suelo.

El impacto levantó una columna de piedra y tierra, dejando a Mephisto aturdido por primera vez.

Sholan no le dio tregua.

Se alzó en el aire, alzó una mano al cielo, y creó una esfera multicolor, como si una estrella hubiera nacido en su palma.

—¡Esto es por cada alma que rompiste!

—¡STARDUST BREAKER!

La lanzó.

El ataque golpeó a Mephisto con una fuerza que no podía ser descrita.

No solo era ki.

No solo era luz.

Era el peso de cada vida que Sholan había salvado.

De cada niño al que le había enseñado a soñar.

De cada corazón al que le había devuelto esperanza.

Mephisto cayó completamente malherido con todos sus huesos rotos y sin la posibilidad de regeneración.

Esta vez no se levantó.

Sholan descendió con lentitud, el viento arremolinándose a su alrededor.

—Y eso, Mephisto… es por no entender jamás el poder del “uno”.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo