Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 410

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC
  4. Capítulo 410 - Capítulo 410: El Renacer del Fantasma
Anterior
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 410: El Renacer del Fantasma

Ghost —Ava Starr— caminaba con pasos inseguros por el pasillo de Villa Loriana.

Las luces eran cálidas, los pisos firmes, el ambiente limpio… demasiado limpio para alguien que llevaba años existiendo en un cuerpo que nunca terminaba de estar completo.

Las Viudas-Maids avanzaban como una escolta militar, con una sincronía que intimidaba incluso a alguien acostumbrada al caos cuántico.

—Relájate —comentó Yelena, dándole un leve codazo—. No te vamos a matar… todavía.

Claire se tapó la cara.

—¿Por qué dices esas cosas?

Cammy, imperturbable, revisó su tablet.

—Técnicamente, estadísticamente, hoy no morirá nadie.

Melina la miró resignada.

—Eso no ayuda, Cammy…

Ghost tragó saliva.

—¿Estadísticamente…?

Antes de recibir respuesta, las puertas de la sala de entrenamiento se abrieron suavemente.

Dentro, Sholan esperaba sentado en posición de loto.

Sus ojos brillaban ligeramente.

No por poder… sino por decisión.

—Ava —dijo con voz calma pero profunda—. Antes de entrenar, hay algo que debemos hacer.

Las Viudas se alinearon a los bordes de la sala, como guardianas silenciosas.

Ava respiró temblorosa.

—¿Mi… cura?

—Sí. Pero no es una cura común. No es medicina. No es tecnología. Tampoco es magia simple. —Sholan extendió la mano—. Es fuego.

Una esfera pequeña, del tamaño de un arándano, apareció sobre su palma.

Fuego vivo.

Fuego inteligente.

Fuego que no irradiaba calor… sino propósito.

Ghost retrocedió instintivamente.

—Eso no es normal.

—No lo es —confirmó Sholan.

La esfera ardía con un tono entre dorado y carmesí.

—¿Qué… qué es eso? —preguntó Ava con un nudo en la garganta.

—Es una chispa de vida—respondió Sholan.

—Esta esfera no cura suavemente. Purifica quemando lo que está mal. Es destrucción… y luego renacimiento. La paradoja que sostiene la existencia.

Wanda —que había entrado discretamente, como quien observa a una hija siendo valorada por primera vez— habló desde un rincón:

—Nadie que haya sido tocado por eso vuelve a ser la misma persona… pero sí vuelven completos.

Ava apretó los puños.

—¿Qué tengo que hacer?

Sholan extendió la esfera hacia ella.

—Trágala.

Ava se quedó blanca.

—¿QUÉ?

Yelena murmuró:

—Ahora sí se va a morir.

Melina le pegó en la nuca.

—¡Cállate Yelena!

Sholan se acercó lentamente a Ava.

—Escúchame. Tu cuerpo ya vive entre fases. Estás desfasada, dividida, incompleta. Esta esfera de fuego quemará todo aquello que te está fragmentando. No te destruirá a ti… destruirá lo que te impide ser tú.

Ava cerró los ojos.

Un pensamiento cruzó su mente:

*Ya viví demasiadas veces muriendo un poco cada día… si esta es la última, que valga la pena.*

Abrió los ojos.

—Hazlo.

Sholan colocó la esfera frente a sus manos.

Ghost la tomó con un suspiro tembloroso…

…y la tragó.

Inmediatamente su cuerpo comenzó a temblar.

No como antes, no como vibraciones cuánticas.

Esto era distinto.

Dolor puro.

Dolor real.

Dolor antiguo.

Ava gritó.

Se dobló.

Cayó de rodillas.

Su piel comenzó a fracturarse como porcelana quebrada.

Líneas doradas corrían entre las grietas, como si un sol interno quisiera salir.

Wanda murmuró un hechizo de amortiguación psicológica, pero Sholan levantó la mano:

—No intervengas. La fuerza del Fénix sabe lo que hace.

El fuego se extendió bajo la piel de Ava como un río de lava.

Las moléculas vibraron, se separaron, se rompieron, se reacomodaron.

La sala entera resonó.

Ava gritaba.

Gritaba como si se partiera en mil pedazos. Porque, literalmente, eso estaba ocurriendo.

Melina cerró los ojos con dolor.

—Es una niña… está rompiéndose…

Sholan respondió sin perder la calma:

—El Fénix no destruye personas. Destruye heridas.

Las grietas se abrieron.

Luz pura salió del interior.

Ava quedó suspendida en el aire, flotando, ardiendo sin quemarse, brillando sin desvanecerse.

Una última exhalación atravesó la sala.

Y su cuerpo estalló en luz.

Una muerte sin cadáver.

Una desaparición sin vacío.

Una destrucción sin pérdida.

Un silencio absoluto siguió.

Las partículas doradas descendieron lentamente, como cenizas de un sol que se apaga.

Y entonces…

Una figura comenzó a formarse de nuevo.

Ava Starr.

Pero no vibraba.

No temblaba.

No estaba fragmentada.

Renacía desde dentro.

Renacía completa.

Renacía… viva.

Ava cayó sobre el tatami, jadeando, cubierta en sudor pero intacta.

Wanda corrió hacia ella.

—Ava, respira. Respira despacio.

Ghost abrió los ojos.

Y por primera vez desde niña… no sentía dolor.

Tocó su propio brazo, su propia piel y no se desfasó. No se quebró, no se deshizo.

—Estoy… sólida —susurró, incrédula—. No duele. No… duele.

Sholan la ayudó a sentarse.

—Bienvenida a tu vida real.

Ava lo miró.

Y rompió a llorar.

Lágrimas limpias, humanas, completas.

Melina la abrazó por detrás con delicadeza.

Yelena dio una palmada.

—Perfecto. Ya lloró. Ahora sí podemos entrenarla.

Claire añadió:

—Tengo un uniforme listo. Negro, elegante y resistente a explosiones… por si acaso.

Cammy marcó algo en la tablet.

—Entrenamiento físico: mañana a las 5 AM. Evaluación táctica: después del almuerzo. Rutina de respiración: a las 9 PM.

Ava rió entre lágrimas.

—¿Esto… es normal aquí?

Yelena contestó con total seriedad:

—No. Aquí somos peores.

Las Viudas-Maids la rodearon como un nuevo miembro del escuadrón.

Una compañera.

Y mientras la llevaban fuera de la sala, Ava miró una última vez a Sholan.

—Gracias.

Él solo respondió con un asentimiento.

—

Esa noche Wanda apoyó la cabeza en el pecho de Sholan mientras descansaban en el balcón.

—Ese fuego… siempre me sorprende —dijo ella.

—El Fénix destruye lo que sobra —respondió él—. Nada más. Nada menos.

—Y ahora Ava está viva —dijo Wanda, acariciándose el vientre—. Completa. No cualquiera puede presumir haber renacido literalmente.

Sholan sonrió mientras acariciaba su barriga.

—Y pensar que hoy no tenía planeado traer nada a casa…

Wanda rió suavemente.

—Últimamente traes muchas cosas a casa.

—Solo las que valen la pena.

Ella lo besó lentamente, dejando el mundo afuera.

Ava dormía tranquila por primera vez en años mientras que las Viudas-Maids planeaban su brutal entrenamiento matutino.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo