Gourmet de otro mundo - Capítulo 201
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201: Capítulo 201.
Parece que ayer… me emborraché 201: Capítulo 201.
Parece que ayer… me emborraché Editor: Nyoi-Bo Studio En la oscuridad de la noche, las dos lunas crecientes se entrelazaron entre sí para emitir un radiante brillo.
Al igual que millones de estrellas que brillaban cerca de las dos lunas crecientes.
El brillo de las lunas crecientes se derramaba, como si estuviera cubriendo a la tierra con un velo de telarañas.
Ciudad Imperial.
En una mansión lujosa.
Zhao Musheng se encontraba de pie en el patio, con una capa envuelta sobre sus hombros.
Con un aspecto gentil y ojos amables, este miró a la niña serpiente dentro del patio, quien a su vez lo miraba con timidez.
—¿Dices que viniste a la Ciudad Imperial en busca del propietario Bu?
—Los ojos de Zhao Musheng se entrecerraron en un guiño, dándole un aire apacible, y benevolente a su semblante.
Su cuerpo emitía una capa de brillo dorada, el cual aliviaba la inquietud que sentía Yu Fu.
—Si…—La cola de Yu Fu se mecía, y su cuerpo por completo retrocedió.
Zhao Musheng de repente curvó sus labios realzando la compasión, y la ternura en su rostro.
—No tengas miedo.
El propietario Bu y yo somos bastante cercanos, es más, puedo llevarte con él.
Yu Fu estaba un tanto desconfiada, pero sus ojos de repente se iluminaron.
Dentro de la Ciudad Imperial esta se sentía desfamiliarizada, y al no saber dónde se encontraba el local que Bu Fang había mencionado, si el humano ante ella decía la verdad, entonces sería un gran alivio.
Si podía encontrar al propietario Bu, su padre podía curarse.
—La tribu de los hombres serpiente está ubicada en el Pantano del Espíritu Ilusorio, ¿Cierto?
Eso es bastante lejos de aquí.
Viajaste una gran distancia y viniste todo ese camino hasta la Ciudad Imperial solo para encontrar al propietario Bu.
¿Por qué?
—preguntó Zhao Musheng.
El corazón de Yu Fu se estremeció mientras lo miraba alarmada.
Su aguda percepción hizo que el aspecto de Zhao Musheng se quedará un tanto rígido.
Sus ojos se fueron enfriando gradualmente, y la capa de brillo dorado en su cuerpo, así como su calidez, se habían evaporado en el aire.
Los ojos de Zhao Musheng se oscurecieron, como si un brillo extraño circulara por sus ojos.
Con eso, Yu Fu se sintió desprevenida e involuntariamente divulgó todo… —Que alguien venga, y se lleve a la mujer serpiente abajo, y vigílenla bien… Quién pensaría que esta mujer serpiente ha tenido contacto con Bu Fang.
Que agradable sorpresa —dijo fríamente Zhao Musheng, después de que un par de sombras corrieran hasta la mansión, arrastrando a la mujer serpiente Yu Fu y encerrándola.
Los hombres serpientes eran muy raros en el Imperio del Viento Ligero.
Zhao Musheng había tomado a los tres hombres serpiente por pura curiosidad.
Lo que jamás pensó es que podría terminar obteniendo información adicional sobre Bu Fang.
¿Bu Fang estaba asociado con los hombres serpiente?
¿Podría ser que Bu Fang viniese del Pantano del Espíritu Ilusorio?
«La enigmática Villa de la Nube Blanca es la única fuerza dentro del Pantano del Espíritu Ilusorio…¿Es posible que Bu Fang sea un discípulo de la Villa de la Nube Blanca?
Pero si ese es el caso, ¿por qué vendría a abrir un local en la Ciudad Imperial?».
Dentro de las diez sectas más grandes, la Isla Mahayana era la secta más poderosa, a su lado estaba la Secta Arcano Celestial de la Montaña Wuliang, por lo que él sabía muchos secretos.
La Villa de la Nube Blanca era una misteriosa fuerza de poder, y solo la Secta Arcano Celestial, igualmente secreta, podía compararse con ella… Con las manos detrás de su espalda, Zhao Musheng caminó alrededor de la mansión inmerso en sus pensamientos por un largo rato.
Finalmente, sus labios se curvaron.
Chasqueó sus dedos, y una sombra rápidamente emergió de la oscuridad.
Este era un joven monje calvo vestido con una prenda de lino negro.
En su cabeza, habían dos cicatrices, una de ellas era como un ciempiés feroz que se extendía desde su frente hasta su nuca.
—Superior —.
El joven monje sonrió de una forma que lo hacía ver inofensivo.
Si no fuese por esa cicatriz en forma de ciempiés, podría verse bastante simple y honesto.
—Shang De, entre todos mis discípulos dentro la Isla Mahayana, tú tienes el mayor nivel de cultivación.
He arreglado una misión para mañana, que debes completar.
—Zhao Musheng sostuvo sus manos tras su espalda y le anunció al joven monje con una sonrisa.
El joven monje Shang De respondió: —Adelante, mi Superior.
Si Shang De puede lograrlo, iré a través del fuego y el agua hirviendo, moriría diez mil veces por ti.
Zhao Musheng curvo sus labios.
Y aunque el joven monje pertenecía a la Secta Budista de la Isla Mahayana, era un mentiroso.
Fácilmente podría mentir sin pensarlo un segundo.
—Quiero que vayas al pequeño local de Fang Fang mañana.
Quiero que de una forma sutil le hables sobre los hombres serpiente al propietario Bu y veas cómo reacciona —ordenó Zhao Musheng.
El joven monje Shang De estaba sorprendido.
—¿El pequeño local de Fang Fang?
¿No es ese el local que tiene el árbol de cinco rayas del camino del entendimiento?
Zhao Musheng asintió.
Y los ojos del joven monje se iluminaron.
Aquel brillo era sagaz.
—Jeje, Superior, espera y verás.
Mañana, Shang De ira al local.
Siempre he querido visitarlo.
¡Además el árbol de cinco rayas del camino del entendimiento es un tesoro!
—Recuerda, no pelees de forma imprudente.
Solo tienes que ver cómo reacciona Bu Fang.
—Advirtió Zhao Musheng.
El joven monje asintió alegremente, se dio la vuelta y se retiró del patio.
Zhao Musheng observó cómo la sombra del joven monje Shang De desaparecía.
Sin saber muy bien lo que pasaba por su cabeza.
… —Señorita, ese grupo de Santos de Batalla han regresado… Es bastante obvio que no tuvieron la oportunidad de beber el vino.
Dentro de una habitación en una posada, Wu Yunbai estaba sentada con las piernas cruzadas mientras estaba entregada a la cultivación.
El Maestro Ah Wu estaba sentado en la ventana, mientras era testigo de la cantidad de Santos de Batalla que huían bajo la luz de la luna, sin poder evitar informarle a Wu Yunbai.
Wu Yunbai no le respondió, solo asintió levemente su cabeza.
Efectivamente había detectado la fragancia del vino, pero no iba a molestarse por luchar con los otros Santos de Batalla.
La Ciudad Imperial en estos días estaba cambiando rápido y se estaba llenando de guerreros muy poderosos.
Wu Yunbai no había traído suficientes personas de la Villa de la Nube Blanca, lo que significaba que su influencia era limitada, y explicaba el por qué no quería arriesgarse.
Su plan era buscar el día de mañana a Bu Fang, preguntarle sobre el loto del monarca y luego utilizarlo para progresar hacia un nivel de Santo de Batalla de séptimo grado.
De esa forma tendría una mejor influencia en la Ciudad Imperial.
Y así, tendría la oportunidad de unirse a la lucha que determinaría el futuro del árbol de cinco rayas del camino del entendimiento.
—¡Oh dios!
Señorita, ¡De verdad hay Santos de Batallas que están corriendo desnudos bajo la luz de la luna!
Santos cielos, ¿no sabía que todos los Santos de Batalla en la Ciudad Imperial eran tan descarados y progresista?
—exclamó el Maestro Ah Wu con sorpresa.
Los ojos de Wu Yunbai se cerraron con más firmeza mientras su rostro se volvía verde…«Estoy cultivando, ¿Podrías dejar de ser tan asustadizo e inquieto?
Casi me da un calambre…».
«Son solo Santos de Batalla corriendo desnudos…» Wu Yunbai ya se lo había imaginado en su cabeza, tsk la imagen era tan hermosa, que le hubiese encantado estar ciega.
… Palacio del Imperio del Viento Ligero, pasillo principal.
Una tenue luz iluminaba a Ji Chengxue mientras este se encontraba sentado en el trono con sus cejas fruncidas.
Era obvio que sabía sobre la masiva llegada de Santos de Batallas a la Ciudad Imperial, pero este se sentía indefenso y sin poder hacer nada al respecto.
Mientras escuchaba al eunuco dar su reporte desde abajo, sus labios se curvaron.
—La estrategia del propietario Bu no está nada mal.
Atemorizando y espantando a esos Santos de Batallas alborotadores ha hecho que la Ciudad Imperial respire con algo de paz.
Estos Santos de Batallas han estado muy autoritarios, y eso dificulta que las cosas se mantengan tranquilas dentro de la Ciudad Imperial.
—Oh de verdad estoy esperando con ansias el día de mañana el nuevo vino del propietario Bu, el cual ya sobrepasó el vino de urna de corazón jade de hielo.
El corazón de este soberano está cosquilleando.
—Exclamó Ji Chengxue con una cara larga.
Con un suspiro, Ji Chengxue se levantó del trono, dando un par de pasos le preguntó al eunuco que estaba a su lado: —¿Cómo le va al Cocinero Fantasma últimamente?
¿Hay algo bueno que contar?
—Reporte para Su Majestad.
El Cocinero Fantasma ha estado tranquilo durante todo el mes.
Ha estado hospedado en el cuarto que Su Majestad le ha preparado, ha estado cocinando y caminando… además de eso, no hay nada especial.
—Reportó el eunuco con su cabeza inclinada.
Ji Chengxue asintió.
En cuanto al cocinero fantasma, este estaba lleno de rabia hacia él… Si no fuese porque él esparció la noticia, la Ciudad Imperial no estaría pasando por esta crisis.
Pero hablaban de un Santo de Batalla ya constituido.
Y sería muy complicado colocarlo en su lugar de una vez por todas.
—Continúa con tu vigilancia.
Es más, ayúdame con unos preparativos para mañana, este soberano tomará un viaje fuera del palacio.
—Ordenó Ji Chengxue.
El eunuco levantó al instante su cabeza, con el rostro lleno de asombro.
… En la mañana, cuando el sol apareció en todo el horizonte.
Bu Fang abrió lentamente sus cansados ojos hasta abrirlos por completo, salió de la cama con el rostro aún relajado pero a la vez mareado.
—¿Huh?
¿Qué sucedió anoche?
Al parecer… Algo ocurrió.
Oh sí… bebí un poco anoche.
Todo está muy confuso —murmuró Bu Fang para sí mismo, luego palmeó su frío rostro.
Se arrastró fuera de la cama y se bañó.
Camino hacia la cocina y comenzó sus ejercicios diarios de corte y tallado.
Sólo había bebido dos copas de la elaboración de las llamas heladas del camino del entendimiento y después de eso comenzó a sentirse muy mareado.
Sobre lo que pasó después, solo recordaba retazos.
Al parecer ayer Whitey había desnudado a alguien y lo hizo correr.
No podía, sin embargo, recordar a quien había desnudado.
Ya que no podía recordar, no le importó mucho los detalles.
Bu Fang giró el cuchillo en su mano, al terminar lo colocó en su estante, y comenzó a cocinar unas costillas agridulces.
Los postigos fueron abiertos y con ello dio paso a la brisa invernal.
El Festival de Primavera ya había pasado hacía más de un mes, y la temperatura estaba volviéndose más cálida.
Abrió las puertas del local, y colocó las costillas agridulces frente a Blacky.
Acarició su suave, e inmaculado pelaje y se levantó.
Pero antes de que tuviese la oportunidad de regresar al local, unas pisadas hicieron eco en el callejón… Bu Fang estaba un poco perplejo y se dió la vuelta para encontrarse con una gran multitud que se hacía paso para llegar.
Frente a la gran multitud había un grupo de trece desordenados hombres corpulentos.
Oh, también había un hombre con rostro pálido de mediana edad que estaba en medio de ellos.
Detrás de los grandes trece hombres estaban los Tres Bárbaros de Ouyang, al igual que otras personas que ni Bu Fang conocía.
Todos estos tipos tenían fuertes niveles de energía.
Los ojos de Bu Fang estaban atentos y vio al gordo Jin con su grupo detrás de la multitud… Estos se encontraban en un estado de emoción.
Era muy temprano en la mañana…¿Por qué había tantos guerreros poderosos presentes?
¿Acaso no podían tener un desayuno tranquilo?
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