Grupo de chat de cultivo - Capítulo 126
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- Capítulo 126 - 126 No le queda mucho tiempo a la chica
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126: No le queda mucho tiempo a la chica 126: No le queda mucho tiempo a la chica Editor: Adrastea Works —Entonces, Maestro de la secta, iré a arreglarlo primero.
Después de implementar mi otro plan, puede que necesitemos escondernos por algo de tiempo.
Después de todo, el Clan Su del Rio Espiritual no algo que podamos enfrentar… tendremos que abandonar temporalmente de la Secta Sable Lunar, a pesar de que ha existido por cientos de años —dijo Gongzi Hai.
—Podemos encontrar otra secta.
¡No importa si tenemos que abandonar temporalmente la secta!
—Ba Qianjun se rio—.
¡Además… podemos volver cuando las cosas se hayan calmado!
Ahora, toda la Secta Sable Lunar seguirá tus órdenes.
La secta no era importante.
Nada sería más importante que ayudarlo a recuperarse de la herida causada por la tribulación divina.
Con un ligero asentimiento, Gongzi Hai dejó el gran salón de la Secta Sable Lunar.
La extraña sonrisa en sus ojos había desaparecido.
Él parecía exactamente a un apuesto hombre joven con una elegante compostura a los ojos de sus discípulos.
Una cultivadora en la distancia rápidamente se movió hasta el lado de Gongzi Hai y se detuvo a su lado mientras se sonrojaba.
—Anciano Hai, todos los discípulos han empacado.
Todos los objetos que pueden ser llevados lejos de la secta han sido preparados para transporte.
Algunos objetos que no pueden ser transportados han sido ocultos en un lugar secreto en las profundidades de la secta.
—Muy bien, Mayo Yao Yan.
Pasa mi orden, todos los discípulos de la Secta Sable Lunar deberán reunirse en una hora.
Nos vamos a mudar al ‘Valle Lan Yuan’ antes de esta noche y, entonces, nos quedaremos ahí por un tiempo —Gongzi Hai dijo con una suave voz mientras acariciaba la espada larga atada a su cintura.
—Sí, iré a encargarme de eso —Yao Yan asintió ligeramente.
Ella se fue renuentemente para organizar la junta de los discípulos.
El Gongzi Hai estaba parado, mirando hacia abajo a los ocupados discípulos.
La extraña sonrisa se mostraba de nuevo en sus ojos.
En ese momento, una pequeña nube de humo negro apareció desde su manga.
El humo se reía sombríamente.
—Jaja, Anciano Hai, eres todo un seductor.
Creo que esta Anciana Yao de la Secta Sable Lunar se ha enamorado de ti.
Con solo una palabra de ti, ella se arrojaría sobre ti a propósito incluso si quisiera succionar su energía de cultivo y su fuerza, ¿verdad?
—¿Crees que eso es lo que quiero, Monarca Demonio Anzhi?
—Gongzi Hai sonrió.
—Jaja —El humo negro se rio malvadamente, lo suficientemente fuerte para que solo Gongzi Hai lo escuchara.
—Monarca Demonio, necesito que me hagas un favor —Gongzi Hai le dijo suavemente—.
Tu cuerpo real ha llegado a Jiangnan, ¿verdad?
¿Por favor me ayudarías a atrapar a la chica del Clan Su?
—Déjamelo a mí.
Es pan comido —el humo en su manga se rio.
—Gracias —Gongzi Hai dijo.
—Lo estoy haciendo por mi propio bien —el humo en su manga se calmó.
Él movió su mano al aire y lo sujetó gentilmente, luciendo como si pudiera volar por el aire y convertirse en un inmortal en cualquier momento.
Viendo su elegante postura, algunas cultivadoras de la Secta Sable Lunar tenían los ojos borrosos.
En ese momento, una melodía de ‘Arroyo de la Montaña’ comenzó a sonar.
Esa melodía era como el sonido de fondo para Gongzi Hai, prolongando más su conducta inmortal.
Gongzi Hai regresó sus manos y sacó algo de su hábito, un iPhone del mismo modelo que el maestro de la secta Ba Qianjun y presionó la pantalla.
Una voz fría y sin sentimiento de una mujer resonó.
—Anciano Hai, he encontrado a Ah Qi del Clan Su.
—Bien, usa todos los medios disponibles para retrasarlo, mientras más, mejor —Gongzi Hai le dijo con gentileza.
—Sí, Anciano.
Incluso si me cuesta la vida lograre hacer el trabajo —la voz de la mujer aún era fría, pero llena de determinación.
—No… Quiero que vuelvas con vida.
Tu vida es más importante para mí que la tarea.
Asegúrate de volver con vida —Gongzi Hai le dijo con suavidad.
—Sí, Anciano Hai —Con una voz temblorosa, la mujer al otro lado del teléfono colgó.
—Jajaja —Gongzi Hai guardó su teléfono.
Todo estaba listo.
¡Todo lo que quedaba era esperar por el momento adecuado para jalar la red!
❄️❄️❄️ El tiempo voló.
Eran la 1:30 de la tarde.
Song Shuhang frunció su ceño.
«Sénior Bei He dijo que Ah Qi llegaría aquí en diez minutos.
¿Por qué no ha llegado aún?» En contraste, Shiliu parecía muy a gusto.
Ella deseaba que Ah Qi nunca llegara.
Después de anidar en el sillón por más de una hora, ella finalmente había suprimido su herida.
Habiendo dejado de lucir pálida, su cara ahora estaba un poco rojiza.
—Bueno, Shuhang, dijiste que tenías una forma de descubrir la identidad del asesino, ¿verdad?
—Shiliu miró a Song Shuhang llena de anticipación.
—Tengo una pista.
Con ella, debería ser capaz de descubrir la identidad del asesino, pero… tengo algo que hacer.
Hagamos esto en la tarde, ¿está bien?
—Song Shuhang le contestó.
Ah Qi no se había presentado aun, pero él no podía esperar más tiempo.
Él tenía que firmar su atendencia en la escuela de conducción cerca de las dos en punto de la tarde y, entonces, tenía que acompañar a Zhao Yaya a la estación de trenes.
Él encendió su teléfono y le escribió a Cultivador Libre Bei He de nuevo en el Grupo Número Uno de las Nueve Provincias.
Sin embargo, Cultivador Libre Bei He no contestó.
—¿Qué vas a hacer?
—Ah Shiliu se sentó y le preguntó—.
Ah Qi no ha llegado aún.
Vayamos a terminar tus asuntos primero.
¡De cualquier forma tú te puedes poner en contacto con Ah Qi en cualquier momento por medio del Grupo Número Uno de las Nueve Provincias!
—¡No, tu tendrás que esperar aquí al sénior Ah Qi y yo haré lo que tengo que hacer!
—Song Shuhang se negó con seriedad.
¡A quien estaba bromeando!
¡Si él iba a acompañar a Zhao Yaya a la estación junto con Shiliu, Dios sabe que sería de su vida!
❄️❄️❄️ Eran las dos de la tarde en punto.
Song Shuhang firmaba su asistencia en la escuela de manejo con una cara larga.
Entonces, se volteó para ver detrás de él.
A más de diez metros, Ah Shiliu hizo contacto visual con él, después resopló con frialdad y volteó a ver en otra dirección.
Song Shuhang sonrió amargamente.
¿Qué podía hacer?
Ella tenía piernas y podía caminar.
Ella lo siguió todo el camino hasta ahí y Song Shuhang no podía hacer nada para evitarlo.
❄️❄️❄️ Diecisiete minutos después de las dos en punto.
Song Shuhang regresó al hospital para acompañar a Zhao Yaya a la estación de trenes.
Él se giró solo para ver a Ah Shiliu que aún lo seguía a unos diez metros de distancia.
Haciendo contacto visual, ella resopló y volteó a ver en otra dirección.
«¡Dios, ¿Qué es lo que está sucediendo?!» Para su sorpresa, Zhao Yaya no le preguntó muchas cosas ese día.
Ella solo le pidió ayuda para cargar sus dos maletas pequeñas y entonces caminaron hacia el subterráneo juntos.
Zhao Yaya podía tomar el subterráneo hasta la estación de trenes y entonces tomar el tren bala a las 3PM para volver a casa.
—¿La chica de atrás es tu novia?
—Zhao Yaya le pregunto en voz baja.
—No, ella es una junior de un amigo mío.
Apenas la conocí hoy —Song Shuhang le contestó en voz baja.
—Entendido —Zhao Yaya asintió y permaneció en silencio.
Después de que Song Shuhang la acompañara al metro, ella gentilmente le dio una palmada en el hombro.
—No te preguntare porque te la llevaste del hospital, pero… no le queda mucho tiempo a esa chica.
Pasa tiempo con ella e intenta hacerla feliz cuando tengas el tiempo.
Cumple sus deseos.
Como sea, tú eres bueno para eso.
—¿Eh?
—Song Shuhang no sabía cómo responderle.
—Parece que ustedes están siendo difícil uno con el otro.
Haz lo que ella quiere.
Después de todo, ella aun es joven e inocente —Zhao Yaya le dijo con seriedad.
Al fin, ella se despidió con su mano y se subió al tren subterráneo.
«¿Joven?
¿Inocente?» Song Shuhang giró a ver a Shiliu.
Bien… Ah Shiliu se parecía a una chica pequeña debido a su cuerpo pequeño.
Sin embargo, Song Shuhang estaba seguro de que ella era más mayor que él.
Pero, era verdad… no le quedaba mucho tiempo a Shiliu.
Con un suspiro, Song Shuhang compró dos helados de una tienda a la orilla de la calle afuera de la estación.
Entonces, se acercó a Shiliu y le dio uno.
—¿Puedes comer?
¿Afectara a tu herida?
—Song Shuhang le preguntó.
Shiliu tomó en silencio el helado y lo lamió.
—Vamos de vuelta a la escuela de conducción.
Voy a tomar el examen teórico de manejo.
Tomará menos de veinte minutos.
Después… vayamos a descubrir la identidad del asesino —Song Shuhang le dijo.
—Ok —Shiliu asintió, siguiendo a Song Shuhang en silencio.
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