Guerra de Invocadores: Solo Yo Invoqué Bestias Divinas - Capítulo 975
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Capítulo 975: Unirse al viaje
Una vez que terminaron, el ambiente se tornó serio gradualmente.
—Superiores —dijo Vivian, y respiró hondo mientras miraba a Evelyn y Bella con rostro solemne. Definitivamente, quería decirles que dejaran a Nathan fuera de esto.
Sin embargo, sabía que el camino de Nathan era diferente. No debía obstaculizarlo más.
Por eso, Vivian dijo: —He oído hablar de su plan sobre otro continente. No diré nada al respecto, pero, por favor…, permítanme unirme a su viaje.
—¡¡¡…! —Evelyn y Bella enarcaron las cejas. No pudieron evitar volverse hacia Nathan, ya que era la única persona que podría habérselo contado.
—No tienen que adivinar. Nathan me lo ha contado todo. Por mucho que quiera decirle que no vaya, sé que, en el fondo, soy yo la que debería ir.
»Él no es alguien que camine detrás de otro. ¡Por eso, esta vez, quiero ir yo! Es hora de que yo…, de que nosotros, dejemos atrás el pasado. Aunque signifique desafiar a la misma muerte, estoy dispuesta.
Bella miró de reojo a Evelyn, mientras que esta última dijo con calma: —No entiendes el peligro.
—Sí. Puede que no lo entienda, pero siempre puedo aprender. Aun así, hay una cosa clara: estoy preparada para el peligro. Esto no es solo por él, es por mí, por nosotros…, por toda la gente que no puede volver a levantarse por culpa de aquel incidente.
»Es hora de que por fin demos un paso adelante y dejemos atrás nuestro pasado. Por eso, por favor… —Vivian bajó la cabeza.
Al ver a su profesora actuar de esa manera, Nathan hizo lo mismo.
Con ambos cabizbajos, Bella no pudo decir nada. Sencillamente, era demasiado blanda con sus seres queridos.
Evelyn, por otro lado, preguntó con frialdad: —¿Supongamos que rechazo tu petición…?
—Haré cualquier cosa para sabotear su plan.
—¿Nos estás amenazando? —Evelyn entrecerró los ojos.
—Sí. Antes que quedarme estancada en mi pasado, es mejor que muera intentando avanzar. Al menos, podré decir con orgullo que morí en el intento —asintió Vivian sin dudar—. Además, no sé cuál es su plan, pero sí sé que dependen de Nathan.
»Si saboteo a Nathan, será el fin para ustedes.
Evelyn se pellizcó el puente de la nariz. —¿Entiendes lo que estás diciendo ahora mismo? ¿Acaso te has vuelto tan fuerte como para atreverte a oponerte a mí, Vivian?
—No me he vuelto más fuerte que tú. Sin embargo, mi boca se ha vuelto más ruidosa que la tuya —resopló Vivian. Aparte de discutir con Melissa, Vivian era en verdad una persona tranquila, parecida a Evelyn.
Evelyn dejó escapar un largo suspiro. Miró de reojo a Nathan. —Todavía necesitamos un barco.
—No te preocupes. Le preguntaré a Flora… bueno, para ser precisos, a su tía. Debería poder convencerla —asintió Nathan.
Vivian pensó por un momento, dándose cuenta de lo que Nathan podría necesitar. Sin embargo, el hecho de que lo mencionara delante de ella significaba que Evelyn había aceptado su participación.
—Superiora… —Los ojos de Vivian se iluminaron.
Evelyn desvió la mirada. —Ya no hace falta que me llames superiora. Al final, nunca me gradué de la Academia Frexia, así que ya no soy tu superiora. Llámame por mi nombre.
—¡Superiora! —Una sonrisa apareció en su rostro antes de que bajara la cabeza—. Muchas gracias.
—Como he dicho, llámame por mi nombre —Evelyn negó con la cabeza, impotente—. De todos modos, ya que te unirás a nosotros, prepárate, porque el viaje en sí llevará un tiempo. Lo más probable es que sea dentro de tres o cuatro meses, ¿verdad?
—Sí. Después de destruir la Mano Divina, nos centraremos por completo en el viaje. Si esperamos más, me temo que la situación del mundo empeorará tanto que no tendré más opción que quedarme aquí —se encogió de hombros Nathan.
—¡La Mano Divina! —Vivian casi se había olvidado de eso. Originalmente, habían planeado eliminar a la Mano Divina, pero como la Mano Divina había estado en silencio los últimos meses, se olvidó de ellos.
—¿Piensas que se nos una también contra la Mano Divina? —preguntó Bella.
—No lo sé —negó Evelyn con la cabeza. Probablemente era Nathan quien debía decidirlo. Pero era mejor conocer la situación dentro de la Mano Divina antes de pensar en su próximo paso.
Evelyn levantó dos dedos. —Solo te pido dos cosas. Guarda silencio sobre esto y sigue mis órdenes. Bueno, él es el estratega aquí, así que… En fin, este periodo será delicado, así que procede con cautela.
—Entendido —asintió Vivian con expresión seria.
Bella agitó la mano. —Je, je, je. Bienvenida, Vivian.
—¡Sí! —sonrió Vivian—. Es un placer volver a trabajar con ustedes.
Bella sonrió. —¿Por qué no te quedas a pasar la noche, Vivian?
—Por mucho que me gustaría, no creo que pueda quedarme. Sería malo para mi posición y la de ustedes —negó Vivian con la cabeza. Al fin y al cabo, Vivian era solo una extraña, ni siquiera un miembro del Jardín Durmiente como Nathan. Aunque habían sido cercanas en el pasado, eso no cambiaba su estatus.
—¿Ah, sí? Qué lástima.
—Entonces, te llevaré de vuelta —asintió Evelyn, de acuerdo.
—Muchas gracias —Vivian hizo una pausa antes de bajar la cabeza—. Antes de eso, hay algo que me gustaría expresar. Gracias, superiores. Gracias por salvarnos la vida. Sin su sacrificio, no estaríamos aquí hoy. Si necesitan algo, por favor, pídanmelo. Haré todo lo posible por cumplirlo.
—Deberías agradecérselo a Evelyn. Yo no hice nada —dijo Bella agitando la mano.
Evelyn negó con la cabeza. —Convertí la desgracia en una bendición, así que no tienes que agradecerme ni nada. Mientras vivas como es debido, es suficiente para mí. Sería bueno que Melissa también pudiera superarlo por fin… Con suerte, podrás darle esta noticia a Melissa cuando volvamos de ese continente.
—Sí. Por favor, déjamelo a mí —asintió Vivian—. Melissa vive ahora cerca de mí, así que la apoyaré tal y como me dijiste.
Evelyn asintió, satisfecha. Agitó la mano, formando un círculo mágico. —¿Tienes algo más que decir?
Vivian agitó la mano. Esta vez, su sonrisa parecía tan nostálgica… la sonrisa que una vez fue tan pura, sin preocuparse por todo su pasado. Igual que cuando estaban en el consejo estudiantil. —Solo desearía que pudiéramos volver a reunirnos, como en el pasado.
Evelyn pareció sorprendida, como si recordara aquella época de paz. Lanzó un pequeño trozo de papel mientras apartaba la mirada. —El día 29 de cada mes, este lugar siempre está vacío.
Vivian reconoció ese trozo de papel, ya que era el mismo que tenía Nathan. Básicamente, Evelyn le estaba diciendo que se reuniera con ella cuando quisiera.
Vivian sonrió mientras ambas eran teletransportadas de vuelta al bosque.
Nathan sonreía en silencio. Simplemente, estaba feliz de que por fin pudieran reunirse.
Sin embargo, Vivian lo detuvo de repente. —Gracias, Nathan.
—No tienes que darme las gracias —se encogió de hombros Nathan.
—No. Probablemente necesitarás mi agradecimiento.
—¿Mmm? —Nathan enarcó las cejas, dándose cuenta de que Vivian estaba insinuando otra cosa.
—¿No necesitas un barco? Quieres convencer a la Duquesa Rena Ivorial, ¿verdad? ¿Qué tal si voy contigo? Puedo hacer que acepte en solo unos segundos.
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