Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Haciendo que el segundo protagonista masculino se enamore de mí, la villana - Capítulo 90

  1. Inicio
  2. Haciendo que el segundo protagonista masculino se enamore de mí, la villana
  3. Capítulo 90 - 90 Capítulo 90 El baile I
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

90: Capítulo 90: El baile I 90: Capítulo 90: El baile I Las chicas llegaron a la habitación de Serena a la una de la tarde.

También trajeron sus vestidos.

Primero, se tumbaron todas en la cama de Serena y se colocaron unas rodajas finas de pepino en la cara.

Después, se pintaron las uñas de las manos y de los pies, se rizaron y trenzaron el pelo las unas a las otras, e incluso se depilaron las cejas.

En aquella época, el maquillaje estaba mal visto.

Sin embargo, Serena sabía que solo se trataba de la excesividad y que había una forma de evitarlo.

—Pero ¿estará bien?

Mi mamá me dijo que solo las prostitutas lo usan —dijo Via cuando Serena les comentó que iba a maquillarlas.

—Haz conmigo lo que quieras, Serena —dijeron Gizel y Milly.

Serena se rio.

—Bueno, no se darán cuenta de que llevamos maquillaje, exactamente.

Os lo aplicaré y haré que parezca lo más natural posible.

Solo intentaremos realzar vuestra belleza.

En realidad, Serena solo les aplicó un poco de polvos en la cara para evitar que se volviera grasosa a medida que avanzaba la noche, les pasó un poco de colorete por las mejillas y les dio un toquecito de carmín en los labios.

—¡Y voilà!

¡Hemos terminado!

—dijo Serena mientras las hacía ponerse frente al espejo.

Las chicas se miraron en el espejo; el cambio era minúsculo, pero ciertamente las hacía parecer más guapas.

—Guau, ¿haces esto todos los días?

¿Por eso siempre pareces tan fresca?

—preguntó Milly.

Serena se limitó a sonreír a su amiga sin responder.

—
Cuando las chicas terminaron de prepararse, ya eran las siete de la tarde, justo a tiempo para que sus acompañantes vinieran a buscarlas.

—Pues allá vamos… —dijo Via con nerviosismo.

Aunque era un poco seria con todo, no dejaba de ser una chica.

Se sintió halagada cuando Kylo le preguntó si estaba dispuesta a que fuera su acompañante en el baile y, aunque solo accedió a regañadientes, estaba deseando encontrarse con él esa noche.

—¡Siento que el pecho me va a explotar!

Serena, gracias, has hecho magia con mi aspecto, me pregunto si Paul me encontrará guapa —dijo Milly.

—Si no lo hace, es que debe de estar ciego.

Uf, qué envidia me dais vosotras dos.

Yo he hecho todo lo posible por estar así de bien, gracias, Serena, por cierto, solo para que me acompañe mi hermano.

Uf… Solo espero que se responsabilice de mi carné de baile y se asegure de que esté lleno y, con suerte, que las parejas de baile que me encuentre sean apuestos.

Serena rio tontamente.

—Bueno, no eres la única.

Mi hermano también me acompaña a mí.

—¡Si mi hermano fuera la mitad de guapo que el tuyo, no me quejaría!

—respondió Gizel.

—Bueno, vámonos ya y no hagamos esperar a los chicos —propuso Milly, emocionada por ver a su Paul.

—
En el vestíbulo de su residencia de estudiantes, había un montón de caballeros esperando a sus parejas.

Serena y las chicas acordaron verse en el baile mientras se separaban para buscar a sus respectivos acompañantes.

Por suerte, Serena localizó a Leonard rápidamente, ya que era más alto que la mayoría de los hombres que había allí.

—¡Hermano Leonard!

—saludó Serena mientras se acercaba a él.

Vio que llevaba un frac negro, camisa blanca, corbatón blanco y chaleco blanco.

También llevaba guantes blancos, ya que era de rigor en la época.

A pesar de llevar los mismos colores que la mayoría de los caballeros, su hermano seguía estando por encima del resto.

El traje le quedaba perfecto y realzaba su figura.

—Serena —la saludó él mientras se acercaba a medio camino.

Observó que ella llevaba un vestido rojo de tul con canutillos y plumas bordadas, con los hombros al descubierto.

Era ajustado en el busto y la cintura, y suelto en las caderas.

Se fijó en que el bajo llegaba justo al suelo, sin cola.

También llevaba guantes hasta el codo.

Su pelo estaba recogido en un moño alto, mientras que el resto caía en rizos circulares sueltos y cuidadosamente dispuestos, adornado con algunas joyas y plumas a juego con su vestido.

Serena lo vio mirándole el vestido, así que dio una vuelta completa, dejando que la falda se abriera.

Aunque su falda no se hinchaba como la de otras chicas, aun así podía hacerlo.

—¿Qué te parece?

—preguntó ella.

Leonard sonrió y asintió, dándole su aprobación.

Aunque era su hermana, le producía cierto orgullo masculino saber que estaba acompañando fácilmente a la chica más bella del imperio.

Serena le dedicó una amplia sonrisa.

—Tú tampoco estás nada mal.

Leonard le devolvió la sonrisa mientras le ofrecía la mano.

—¿Nos vamos?

Ella puso su mano en la de él.

—De acuerdo.

—
Como Serena y Leonard formaban parte del comité organizador, se les dio acceso al baile inmediatamente.

No hicieron cola como los demás estudiantes y simplemente les entregaron sus carnés de baile.

El de Serena, como ya había visto la última vez, era bastante elaborado, mientras que el carné de baile de Leonard parecía algo improvisado.

De todos modos, como su acompañante, Leonard también recibió el de ella.

Tomando como su deber el llenarlo.

Al menos con nombres que él consideraba aceptables.

—¿No se supone que debería tenerlo yo?

—dijo Serena en broma.

—Ayudará a ahuyentar a algunos pelmazos que desearían bailar contigo —respondió él mientras empezaba a marcar el carné de baile de ella.

—Te lo devolveré antes de que empiecen los bailes para que sepas con quién bailarás.

Además, esto garantizará el decoro.

Serena se sorprendió.

No sabía que su hermano podía ser… bueno, así.

De todos modos, a ella no le importaba que lo hiciera.

Pero aun así tenía una condición.

—De acuerdo, pero resérvame el último baile.

Ya tengo planes para el Segundo Vals.

Leonard sabía para quién lo estaba guardando.

Quiso decirle que no inmediatamente, pero sabía que Serena no aceptaría un no por respuesta.

Ya le había dejado controlar su carné de baile, y le preocupaba que, si no aceptaba su condición, ella podría hacer lo que quisiera.

Así que, para apaciguarla, asintió con la cabeza.

Al entrar en el recinto, el maestro de ceremonias anunció sus nombres.

«Sr.

Leonard Maxwell y señorita Serena Maxwell»
—
Continuará

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo