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Haciendo que el segundo protagonista masculino se enamore de mí, la villana - Capítulo 94

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  3. Capítulo 94 - 94 Capítulo 94 El baile V
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94: Capítulo 94: El baile V 94: Capítulo 94: El baile V Cuando Charlton vio a Geoffrey reclamando a Serena una vez más y cómo colocaba el brazo en la parte baja de su espalda, quiso ir furioso hacia allí y apartarla de él.

Ella había bailado con muchos otros hombres, pero él no lo había sentido con tanta fuerza.

Era su segundo baile.

Cuando el baile terminó y empezó a sonar la canción para el two-step, no pudo contenerse más.

Estaba a punto de acercarse a los dos para pedir la mano de Serena.

Sin embargo, sintió una mano que le agarraba el hombro, deteniéndolo en seco.

Quiso zafarse de la mano de un manotazo, pero oyó la voz de Leonard diciéndole que se detuviera.

Charlton volvió en sí mientras se giraba para encarar a Leonard.

Quería cantarle las cuarenta, pero había mucha gente alrededor.

Por el rabillo del ojo, vio que Geoffrey no soltaba la mano de Serena.

Lo que significaba que él era su pareja para el two-step.

Era su tercer baile con ella.

Sabía que no tenía derecho a estar enfadado, pero lo estaba.

—Yo también tengo tres bailes con ella —explicó Leonard.

—¿Acaso eso marca alguna diferencia?

—replicó él.

Leonard suspiró mientras le hacía un gesto a Charlton para que caminara con él hacia un balcón vacío.

Charlton, al no tener realmente otra opción, decidió seguirlo.

—
Geoffrey no soltó la mano de Serena ni siquiera cuando terminó el vals.

Quería decirle que había disfrutado mucho de la noche.

Nunca le habían gustado los bailes, pero esa noche la estaba disfrutando enormemente.

—¿No se decepcionará Emily de que no bailes la siguiente canción con ella?

—no pudo evitar recordarle Serena.

—¿Qué tiene que ver ella con esto?

—preguntó Geoffrey, confundido.

Serena le devolvió una mirada elocuente.

—¿Este será nuestro tercer baile y, además, no te gusta pasar tiempo con ella?

—preguntó.

En realidad, quería bailar la siguiente canción con Charlton, pero no tenía otra forma de decírselo a Geoffrey.

Geoffrey suspiró.

—Serena, mentiría si dijera que no sé lo que estás tratando de insinuar.

Quizás estés malinterpretando algo, así que déjame aclarar las cosas.

Quiero que sepas que eres tú mi prometida y tengo toda la intención de que siga siendo así.

Así que, por favor, no te preocupes por ella —confesó mientras le dedicaba una pequeña sonrisa.

—
—¿Por qué intentas interponerte entre nosotros ahora?

¿No pensabas quedarte de brazos cruzados?

—preguntó Charlton, intentando mantener su enfado a raya.

—Eso era antes.

Las cosas son diferentes ahora.

Geoffrey le está dando a Serena la atención que se merece.

—¿Y?

¿Eso es todo?

¿Solo porque ha mostrado interés, has decidido empujarla a sus brazos?

—Charlton, tienes que entenderlo.

Lo que ellos tienen es un decreto real.

No una simple charla entre familias que conllevaría pocas repercusiones si se rompiera.

Creo que esto será mejor no solo para mi hermana, sino también para ti.

—¿Quién eres tú para juzgar qué es mejor para nosotros?

¿Quién te dio ese derecho?

—Soy su hermano.

Es mi deber garantizar su seguridad y felicidad —respondió Leonard, empezando también a enfurecerse un poco por cómo estaba actuando Charlton.

—¿Qué te hace pensar que él podría hacerla feliz?

—¿Por qué?

¿Acaso podrías tú?

—¿Y por qué demonios no?

Ella es mi mundo, Leonard.

Tienes que entenderlo.

—Eres tú quien debería entenderlo.

¿Crees que de verdad puedes hacerla feliz?

Todo lo que puedes traerle es una miseria infinita.

¿Me entiendes?

¿Siquiera entiendes mi punto de vista?

—Puede que no tenga tanto como Geoffrey, pero le daré todo de mí.

—¿Y crees que eso es suficiente?

Todo lo que podrías darle, todo lo que puedes ofrecerle, ella ya lo tiene.

Geoffrey puede convertirla en la reina.

¿Puedes tú?

Aparte de eso, si eliges continuar con lo que sea que haya entre vosotros, ¿qué pasará con Serena?

¿Adónde la llevarás?

Solo le arruinarás la vida.

Todo estaba bien, pero esta vez, ¿qué dirá Geoffrey?

¿Qué hará?

¿Siquiera entiendes qué demonios le estás intentando hacer a mi hermana?

¿A mi familia?

¿Incluso a la tuya?

Así que, si todavía me tienes algo de respeto como amigo, deja ya esta tontería.

No quiero volver a verte cerca de mi hermana.

Charlton sintió cómo cada palabra que decía le atravesaba el corazón.

Sabía todas esas cosas, pero siempre había estado viviendo en la negación.

¿Cómo podía renunciar a ella si era su mundo?

—¿Y si ella decide no renunciar?

—tenía que preguntar.

—Mi hermana es todavía una jovencita que acaba de ser presentada en sociedad.

Siempre ha sido mimada.

Nuestros padres nunca han dejado que le faltara de nada.

Así que, si ella no ha sabido actuar mejor, perdónala.

Pero tú, tú deberías tener más juicio.

Geoffrey es el príncipe heredero.

Será nuestro próximo rey.

Deberías entender al menos eso.

—
Serena se quedó atónita con lo que Geoffrey dijo.

Vio todas las señales y debería haber sabido que esto iba a pasar.

Sin embargo, vivía en la negación, siempre tratando de interpretar sus acciones como si fueran meramente amistosas.

Ahora, la cruda verdad se le presentaba ante ella.

No sabía qué decir ni qué hacer.

Geoffrey vio la conmoción en su rostro, pero no dejó que le afectara.

No esperaba una respuesta inmediata de ella, ni que le confesara amor alguno.

Sabía que no había sido muy amable con ella al principio.

Pero, por el lado bueno, las cosas estaban mejorando y, además, aún tenía toda una vida para remediarlo y hacer que ella lo viera con buenos ojos.

Quizás, incluso que llegara a amarlo también.

Serena no tuvo la oportunidad de continuar su conversación, pues el baile del two-step acababa de comenzar.

Como tenía la mente en otra parte, le pisó los pies un par de veces.

Si Geoffrey sintió algún dolor, no lo demostró en su rostro.

Simplemente siguió sonriéndole.

—
Continuará

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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