Harén Esper en el Apocalipsis - Capítulo 488
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Capítulo 488: [Capítulo extra] Vampiros en el Mundo Humano
—Estás intentando entretenernos aquí para que el portal se cierre, ¿me equivoco? —preguntó Rudy con una mirada acusadora.
—¡O-Obviamente q-que no! —dijo, desviando la mirada para evitar el contacto visual con todos.
—¿En serio crees que puedes convencer a alguien con este comportamiento?
—Pueden pelear después de ir al mundo humano —comentó Virgil—. Miren, el portal ya ha comenzado a cerrarse. No me culpen si se quedan atrapados aquí de nuevo por otros quince días. Y aunque tengas la habilidad de teletransportarte, no puedes usarla en las chicas. Así que, aunque regreses al mundo humano, tendrás que esperar otros quince días.
—¡Adiós, abuelo! —Jane.
—¡Adiós, abuelo Virgil! —Rias.
—Nos vemos, Monarca Vampiro. —Niti.
—Adiós, Monarca Vampiro. —Vriti.
Todos se despidieron de Virgil y volaron hacia el portal uno por uno.
Rudy le dio una palmada en la espalda a Virgil y dijo: —Cuídate, hijo. No llores cuando las extrañes. No sé cuándo volveremos a vernos, pero estoy más que seguro de que no será muy pronto.
Rudy no esperó la respuesta de Virgil y voló hacia el portal.
Las chicas atravesaron el portal, pero Rudy se quedó al otro lado y miró en dirección al palacio.
«¿Dónde estás, Nyxia?».
Jane tiró de Rudy a través del portal justo cuando se cerraba frente a él.
—¡Estuvo muy cerca! —gritó ella, mientras los demás, excepto Vriti, suspiraban de alivio.
Rudy y la pandilla de vampiros flotaban en el aire sobre un bosque.
«¿Debería salir ya?», preguntó Angelica. «No sé por qué, pero por alguna razón, estoy nerviosa por conocerlas».
—Puedes conocerlas cuando lleguemos a casa —respondió Rudy.
—¿Mmm? —Jane.
—¿Eh? —Rias.
—¿Qué? —Niti.
—… —Vriti.
—Primero las llevaré a casa. Síganme.
Las chicas lo siguieron, pero solo Rias volaba a su lado.
—¿No está tu casa por allí? ¿Adónde vamos? —preguntó Rias tras darse cuenta de que Rudy estaba tomando una ruta diferente.
—Obviamente no las voy a llevar a mi casa. No tenemos tanto espacio.
—¿A dónde nos llevas, entonces?
—Solo síganme, ya lo verán. —Tras una breve pausa, añadió—: Podría teletransportarlas a todas, pero quiero que las chicas vean lo hermoso que es el mundo humano.
Tras volar un rato, Rias le dio un codazo a Rudy y dijo: —¿Qué vas a hacer con lo del sol? Yo solo soy un 10 % vampiro, así que puedo vivir bajo el sol, pero las demás no.
—Sobre eso, yo… vi un anime sobre vampiros donde la protagonista también era medio vampira, y podía caminar bajo el sol aplicándose protector solar. ¿De verdad funcionaría? —preguntó Rudy con curiosidad.
—Obviamente no.
—Era una broma.
—Sí, claro.
—De todas formas, Nyxia me había contado un hechizo que permitía a los vampiros vivir bajo el sol. O sea, antes de la división de las razas, cuando todas las razas vivían en la tierra, los vampiros vivían bajo el sol, ¿sabes?
—No, no lo hacían. Nunca salían al sol. Vivían de noche.
—Qué incómodo…
—Así que, en otras palabras, no has pensado en ello, ¿me equivoco? —preguntó ella con aire de suficiencia.
—No, sí que lo he hecho. Pensé que conocerías ese hechizo. Y si es por el sol, no te preocupes, mi amor. Soy el Señor; ocultar el sol no es gran cosa para mí —dijo con una expresión de orgullo y confianza.
Unos minutos después, llegaron al lugar.
—¿Qué es esto? Hay muchísimas piscinas —murmuró Rias.
—Este lugar es propiedad de una de mis har… —carraspeó y dijo—: Una de mis amigas. Le pedí permiso y dijo que estaba bien.
«Estuvo cerca. Iba a decir “miembro del harén”, pero olvidé que, a los ojos de Jane, se supone que Rias no sabe nada».
Todos aterrizaron cerca de la oficina de Reina y echaron un vistazo a su alrededor.
—Mmm~ No es un mal lugar —dijo Jane mientras miraba a su alrededor—. Si tuviera más árboles y césped, daría la misma sensación que el jardín del palacio…, menos las piscinas.
—O sea, todo —comentó Rudy.
Rudy se paró frente a ellas y dijo: —Escuchen, chicas. Mi amiga vive sola aquí y se encarga de las piscinas. Tiene demasiadas responsabilidades sobre sus hombros, y deberíamos agradecerle que les esté dando a todas un lugar donde vivir por un tiempo.
Y no hace falta decir que es humana. Así que, si es posible, no presuman de sus poderes vampíricos delante de ella. Aunque ya le he contado todo, sería natural que les tuviera un poco de miedo a todas.
Hagan lo que hagan, no se burlen de ella. No la molesten y, lo más importante, hagan lo que dice. Este es su lugar, así que todas deben seguir sus órdenes. Si les pide que dejen de hacer algo, tienen que parar sin que necesite repetirlo.
Hay otras cosas que quiero decir, pero son de sentido común. Son invitadas aquí por unos días, así que cuiden sus modales.
Rudy les explicó las reglas, los términos y las condiciones para quedarse en casa de Reina, tal como lo harían unos padres al enviar a sus hijos a casa de los abuelos.
—¿Lo han entendido todas? —preguntó—. Si escucho quejas de Reina sobre alguna de ustedes, será castigada como corresponde.
—¿Qué tipo de castigo? —preguntó Jane de inmediato.
—Tendrán que limpiar las piscinas.
—Eso no parece un castigo, pero de acuerdo.
Rudy se giró hacia la puerta y llamó. Unos segundos después, Reina abrió la puerta con una sonrisa incómoda.
Lo había escuchado todo desde el otro lado de la puerta. De hecho, había estado esperando a que Rudy llegara, ya que él le había enviado un mensaje al respecto antes de partir hacia el Mundo Vampiro.
—Por favor, pasen —les dio la bienvenida Reina con una sonrisa amable—. También he pedido mucha comida.
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¡Gracias, @puremichigan, por el regalo!
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