Harén Esper en el Apocalipsis - Capítulo 606
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Capítulo 606: Aniquilación universal
—¡A eso me refiero! —gritó, y dio una fuerte palmada.
La onda producida por su palmada reverberó a través del propio espacio hasta llegar muy, muy lejos.
Entonces, el cuerpo de Asura empezó a crecer desmesuradamente. Y poco después, había crecido hasta ser tan alto como Rudy, con seis manos y un cuerpo espacial de un negro puro que contenía algunas galaxias y estrellas en su interior.
—Esta es mi forma cumbre…, grandiosa…, suprema…, mi forma más poderosa. Y nunca la he usado contra nadie, ni siquiera contra los dioses. Así que ahora, uno de los dos morirá en esta batalla.
—¿Oh? Me gusta. ¿Así que por fin nos ponemos serios, eh?
Rudy le dio un manotazo a Asura en la cabeza y lo envió a miles de millones de kilómetros de distancia, pero a esas alturas, el tiempo y la velocidad eran un mero factor en su batalla.
Rudy y Asura podían viajar más rápido que la velocidad de la luz, desafiando incluso el tiempo como si fuera un factor inexistente. Sin embargo, su propia existencia consistía en desafiarlo todo, y eso incluía también al tiempo.
Como el cuerpo de Rudy ahora consistía únicamente en luz y energía, podía cambiar de forma en cualquier momento. Podía convertir sus manos en piernas o incluso en alas.
Asura no tardó en regresar, y ambos lucharon.
—¿Te esfuerzas tanto por proteger a gente que ni siquiera conoces? Créeme, no mentía cuando dije que era igual que tú. ¡No necesitan piedad ni gratitud! —gritó Asura mientras le lanzaba puñetazos a Rudy.
Rudy le agarró dos manos, pero a Asura le quedaban otras cuatro.
—Parece que no entiendes algo. No estoy intentando hacerme el héroe ni nada por el estilo. Solo hago lo que puedo hacer.
—No engañas a nadie con una excusa tan patética —comentó Asura mientras golpeaba su cabeza contra la de Rudy.
—Oh, no lo hago. Tú mismo dijiste que para conseguir algo, hay que hacer algo. Aunque puede que no se corresponda del todo con lo que intento decir, estoy protegiendo el universo porque tengo el poder para hacerlo.
Obviamente, si fuera un humano sin poder, no me importaría nadie más que mis seres queridos. Solo estoy haciendo el trabajo que se me ha asignado. El Señor debe gobernar y proteger el universo… o, digamos…, la realidad. Y eso es lo que estoy haciendo.
Si te dejo destruir o interferir en algo, podría perder mis poderes. ¿Qué voy a hacer entonces? ¿Sentarme a mirar? Seamos sinceros, tú y yo sabemos que en realidad no me necesitas. Solo quieres mis poderes.
Rudy disparó láseres por los ojos y partió el cuerpo de Asura en dos, pero este se regeneró al instante como si nada hubiera pasado.
Ninguno de sus ataques funcionaba contra el otro, y lo único que hacían era lanzarse mutuamente muy, muy lejos, hacia el espacio donde la luz aún no había llegado.
¡CRASH!
Asura se estrelló en un planeta hecho de anillos sin un orbe central y miró a su alrededor, al no poder encontrar a Rudy por ninguna parte.
—¿Dónde te has metido? —preguntó—. Sabes que no es divertido cuando alguien se esconde.
—Oh, no me estoy escondiendo. Solo estoy… —dijo Rudy, apareciendo frente a Asura con la mano en la cara.
—¡Ja! —se mofó Asura—. No me digas que ya te estás mareando.
—No… yo… —El cuerpo de Rudy creció aún más, hasta casi duplicar su tamaño anterior—. No… se detiene.
—Espera… ¿no lo estás haciendo por voluntad propia? —preguntó Asura, enarcando una ceja con curiosidad.
—No. Mi poder se ha estado filtrando desde hace un rato, y no para de hacerse más y más fuerte.
—Mmm~ —musitó Asura, maravillado, y se frotó la barbilla con una mano, se rascó la frente y la nuca con otras dos, y se rascó ambas mejillas con las dos siguientes, mientras la última mano que le quedaba se movía sin rumbo.
…
—Así que estás entrando en modo berserker. Eso no es bueno —dijo Asura, negando con la cabeza—. Eres un vacío, así que te convertirás en un agujero negro y te lo comerás todo. Ahora, debes morir.
Asura saltó desde el planeta de anillos, inclinándolo un poco, y le dio un puñetazo a Rudy, pero no tuvo ningún efecto en él.
El tamaño de Rudy aumentó aún más, y ahora Asura medía un tercio de lo que medía Rudy.
—¡Estás devorando el espacio y haciéndote más fuerte! —gritó Asura, y puso algo de distancia entre él y Rudy.
—El poder del vacío es ciertamente formidable, pero no olvides que el vacío es impotente ante el caos. Tu debilidad es simple: la luz. ¡Yo soy el espacio! ¡Puedo devorarte fácilmente si lo deseo!
El cuerpo de Asura se deformó y manifestó la forma de un dragón. Y era lo bastante grande como para cubrir un universo solo con su cola.
—¡A que tú no puedes hacer eso! ¡Puedo convertirme en cualquier ser que exista!
Se abalanzó sobre Rudy y abrió sus fauces para devorarlo, pero Rudy lo agarró por la mandíbula y la estrujó con todas sus fuerzas.
Al mismo tiempo, Asura cambió su forma de dragón por la de una ballena. Después de eso, se transformó en docenas de seres, pero ninguno de ellos tuvo la más mínima oportunidad contra Rudy.
El cuerpo de Rudy liberaba continuamente ondas que se propagaban por el espacio. Las ondas eran tan poderosas y estaban tan llenas de energía que creaban estrellas, lunas, soles, planetas e incluso galaxias.
Sin embargo, la siguiente onda los destruía todos mientras creaba otros nuevos.
La mera existencia de Rudy era una amenaza para todo ser vivo. Podía destruir galaxias con solo mirarlas, y solo Asura podía luchar contra él.
Asura volvió a su forma humanoide de seis manos y miró fijamente a Rudy con una expresión resuelta.
—Esto es… increíble… —masculló—. Cada vez te haces más y más fuerte. A este ritmo, tú…
Asura extendió sus seis manos mientras las lágrimas rodaban por sus ojos.
—Este es el… final, hermano. De verdad desearía que estuvieras a mi lado y que encontráramos juntos la primera realidad. Pero… tendrás que morir antes de que lo devores todo. Adiós…, hermano. Ojalá hubiera podido ayudarte.
Pronto comenzó su última y definitiva batalla, pero no duró tanto como ninguno de los dos había pensado.
Esa noche, en la batalla, Rudy perdió la vida y murió.
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