Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Harry Potter: Red Weasley El Extraño Mago Rojo - Capítulo 271

  1. Inicio
  2. Harry Potter: Red Weasley El Extraño Mago Rojo
  3. Capítulo 271 - 271 267 Mis razones para esto son
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

271: 267) Mis razones para esto son…

271: 267) Mis razones para esto son…

*Clap* *clap* *clap* Mis aplausos resonaron en toda la habitación.

Las chicas me miraban, algunas con sonrisas de satisfacción, otras con rubor en sus mejillas, avergonzadas por la intensidad de mi mirada.

“Van muy bien, de hecho, me sorprende lo dedicadas que han sido.” Sonreí al notar las mejillas enrojecidas de algunas.

“Y por eso mismo, no creo que sientan que está mal que les dé este regalo.” “¿Por qué nos sentiríamos mal por un regalo?” preguntó Luna, inclinando la cabeza con curiosidad.

“Porque podría darles una pista demasiado clara sobre en qué dirección deben buscar.” Respondí, fijando mis ojos en ella.

“¡Red!

¿Tú ya sabes lo que está pasando?” exclamó Hermione, aunque claramente todas pensaban lo mismo.

“Sí, más o menos.”(Red) “¿Desde cuándo?” preguntó Cho, algo consternada.

“Desde hace rato, pero por ahora creo conveniente no decirles exactamente desde cuándo.”(Red) “Pero… ¿por qué no se lo dijiste a los profesores o a Dumbledore?” Hermione me señaló, con evidente irritación en su voz.

“Podrían atrapar al culpable y salvar a los petrificados.” “No quería hacerlo.”(Red) “¡RED!” Hermione prácticamente gritó, su enojo explotando.

“Eso es—” “Shhh…” La hice callar con un gesto de la mano, aunque podía notar que muchas de las chicas compartían su misma indignación.

“Claramente tengo mis razones.” Se produjo un breve silencio en la habitación.

Miré a cada una de ellas y vi distintas expresiones: incredulidad, molestia, curiosidad.

“¿Cuáles?” preguntó Hannah en un tono casi imperceptible, pero el silencio era tal que todos la escucharon.

“Varias… Pero, para empezar, yo quería resolver esto rápidamente, pero no pude hacerlo.

Luego pensé en permitirles participar, y esa idea se mantuvo mejor de lo que esperaba.

De hecho, no creí que estuvieran tan involucradas en esto al principio, pero me enorgullezco de haber tomado esa decisión.

Realmente, esto es algo que puedo dejar en sus manos.” “Red, eso es muy egoísta y peligroso.” Hermione golpeó la mesa con fuerza.

“No puedes poner en peligro a tus compañeros solo para jugar con nosotras.” “Me valen tres hectáreas de verga lo que le pase a los demás.”(Red) Mi voz resonó con firmeza y un tono frío, lo que hizo que varias se estremecieran.

Aunque algunas no entendieron mis palabras exactas, sí captaron el significado de mi actitud.

“Eso…” Hermione abrió la boca, pero no le di tiempo a replicar.

“Hermione, sé que tienes un corazón bondadoso, pero lo digo en serio.

Aunque no me gusta ver sufrimiento sin sentido, fuera de ustedes y quizás unas pocas personas más, no me importa lo que le pase al resto, no importa lo que digas.” Vi cómo Hermione apretaba los puños, claramente a punto de explotar.

Esto iba en contra de todo lo que ella creía.

Mi total indiferencia hacia la seguridad de los demás le resultaba inaceptable y, quizás, como mi novia, sentía la necesidad de corregirme.

Pero no iba a dejar que lo hiciera.

Por otro lado, así como había quienes apoyaban su postura, también había quienes estaban de acuerdo conmigo.

“Dejemos este tema por ahora, Hermione.

Luego tendremos nuestra discusión de pareja.”(Red) “¡Esto no es una discusión de pareja!” replicó, claramente avergonzada de que toda la conversación se estuviera desarrollando frente a las demás.

“¡Estamos hablando de la seguridad de Hogwarts!

Si sabes algo, tienes que decirlo.” “Hermione, créeme, si fuera algo realmente peligroso, haría todo lo posible por solucionarlo de inmediato.

Odio perder el control de las cosas.

Pero como no es así, prefiero aprovechar esto para que ustedes entrenen.” “No puedes jugar con nosotras de esta manera…” Proclamó, pero la interrumpí antes de que continuara.

“Si crees que esto es un juego, están en más peligro del que deberían.” Miré a todas con seriedad antes de continuar.

“¿Por qué creen que hago todo esto?” “¿Para divertirte?” preguntó Hannah en voz baja.

Como las demás, tenía su propia opinión, pero nadie quería intervenir demasiado.

Hermione ya gritaba lo suficiente por todas.

“Ya veo…” murmuré, recorriendo la habitación con la mirada antes de ponerme de pie y comenzar a caminar lentamente.

“¿Por qué creen que las entreno tan duramente?

¿Por qué creen que las hice involucrarse en esta investigación?

¿Por qué creen que me esfuerzo tanto en hacerlas mejores?” El silencio se apoderó del ambiente.

Algunas parecían reflexionar sobre mis palabras, pero otras simplemente no encontraban una respuesta.

La seriedad con la que hablaba ahora era mucho mayor que antes, y parecía que se estaban perdiendo de algo importante.

“Por nuestro propio bien…” dijo finalmente Penelope, quien había permanecido callada hasta ese momento.

Estaba sentada en la silla más alejada, observándome con atención.

“Porque quiero que estén seguras.” Asentí con la cabeza.

“¿Recuerdan lo que pasó el año pasado?” “¿Lo de Quirrell?” preguntó Parvati, con cierta vacilación.

“Sí.” Volví a asentir.

“¿Recuerdan lo que les dije sobre eso?

Algunas cosas fueron omitidas en el informe oficial.” “Voldemort…” susurró Pansy.

A pesar de que su voz fue apenas audible, todas la escucharon.

“Así es.

Pansy tiene razón.” Le dediqué una breve sonrisa a mi pequeña amante secreta.

“¡¿Quirrell trabajaba para…

ya saben quién?!” exclamó Cho, visiblemente conmocionada.

“No exactamente.

Quirrell no trabajaba para él…

Quirrell estaba poseído por Voldemort.”(Red) “¡¡¡¿QUÉ?!!!” Varias chicas gritaron al mismo tiempo.

“¿Pero no estaba muerto?” preguntó Susan, con el rostro completamente pálido.

“Sí y no.” Respondí con calma.

“En este momento, Voldemort es algo parecido a un espíritu…

ni vivo ni muerto.

¿Saben por qué Quirrell usaba ese turbante a pesar de que su historia tenía poco sentido?

Porque Voldemort residía en la parte posterior de su cabeza.

Y el olor a ajo que siempre despedía no era más que un intento de disfrazar el hedor pútrido de una entidad que no debería existir.” Algunas chicas parecían incrédulas, esperando que aquello fuera una broma, una mentira.

Pero al ver mi expresión, comprendieron que, aunque no quisieran creerlo, lo que decía era verdad.

“Potter lo dijo en su momento, pero nadie le creyó…

por miedo.

No querían aceptarlo.

Pero era cierto.

Voldemort no está muerto y, de hecho, planea resucitar.

El año pasado logramos impedirlo, pero él sigue ahí, esperando el momento adecuado para regresar.”(Red) Dejé que mis palabras se asentaran, observando cómo la tensión crecía en la habitación.

“Por eso hago todo esto…

porque cuando vuelva, las cosas no serán tan tranquilas como ahora.

Habrá muerte y sufrimiento.

Habrá…

guerra.

Como la hubo en el pasado.” Hice una breve pausa antes de continuar.

“No quiero abrir viejas heridas, pero Susan aquí perdió a sus padres en esa guerra.

Ginny y yo perdimos a nuestros tíos.

Harry perdió a sus padres.

Todos hemos perdido algo.

Y yo…

por nada en este mundo permitiré que un lunático me arrebate a alguna de ustedes.

Por esa razón quiero que hagan esto.” “¿Para detener a Voldemort?” preguntó Lavender, su voz temblorosa mientras trataba torpemente de seguir escribiendo en su libreta.

“No.

Si ese fuera el caso, podría encargarme de ello yo solo.

De hecho, si lo desean, puedo mantenerlas completamente a salvo, pero para ello tendría que alejarlas del mundo entero…

encerrarlas en una caja de cristal donde estarían seguras, pero aisladas de todo.

No creo que quieran eso.” Hice una pausa, observando sus reacciones.

“Seguramente algunas de ustedes querrán involucrarse en esto, ya sea por valentía, principios…

o simple estupidez.

Pero lo harán.

Y por eso las entreno.

Porque aunque estoy dispuesto a protegerlas con mi vida si es necesario…

si yo no soy suficiente, quiero que ustedes tengan la fuerza para defenderse por sí mismas.” “Red…” Hermione tartamudeó mi nombre.

Me miraba con una mezcla de confusión y asombro.

No sabía qué sentir.

La discusión anterior parecía haber quedado en el olvido, eclipsada por el peso de mis palabras.

“Entonces…” continué, caminando lentamente entre ellas, “no hago esto por diversión, aunque si quieren verlo así, adelante.

Pero mi verdadero propósito es templarlas, ayudarlas a crecer, hacerlas más fuertes para lo que viene.

Podría decírselo a los profesores, pero no sería tan beneficioso como que ustedes mismas aprendan a resolverlo.” Varias de las chicas empezaban a comprender y aceptar mi razonamiento.

Algunas apretaban con más fuerza sus varitas, la determinación brillando en sus ojos.

“Y no soy el único que hace esto.

Dumbledore también lo hizo el año pasado.”(Red) “¿Dumbledore?” preguntó Tracey con incredulidad.

“Sí.

Él también está entrenando a Potter para que derrote al Señor Oscuro otra vez… aunque la primera vez no fue él quien lo hizo, pero bueno, ese es otro tema.

Hermione, ¿recuerdas las pruebas que tuvimos que superar para llegar hasta la Piedra Filosofal y Quirrell?” “Sí.” Respondió algo dudosa.

“¿No te ha parecido que esos desafíos eran demasiado sencillos para un mago adulto con experiencia?

Para un estudiante podían ser un reto, pero volar en una escoba, resolver un acertijo, jugar una partida de ajedrez… No eran pruebas para detener a un mago tenebroso de verdad.” “Yo… eso era…” Hermione comenzó a hablar, pero se detuvo de golpe, como si un pensamiento la iluminara de repente.

“¿Dumbledore lo hizo para…?” “Exactamente.

Creó esos obstáculos para probar a Potter, para entrenarlo.

Él está preparando a alguien para el futuro, al igual que yo lo hago con ustedes.

¿Entienden ahora por qué, a pesar de saber ciertas cosas, no se las he dicho a los profesores?” El silencio cayó sobre la sala mientras todas meditaban mis palabras.

Incluso Hermione, que minutos antes estaba furiosa conmigo, ahora parecía reconsiderarlo todo.

“Ya no insistiré más en este asunto,” declaré con firmeza.

“Si alguna de ustedes quiere abandonar la misión, lo aceptaré sin reproches.

Si todas deciden rendirse, lo asumiré y me encargaré de todo por mi cuenta.

Pero si aunque sea una de ustedes desea seguir adelante, la apoyaré hasta el final.” Las miradas se cruzaron en el grupo.

Algunos susurros se intercambiaron entre los pequeños subgrupos, pero cuando finalmente me dieron su respuesta, ninguna decidió retirarse.

Cada una tenía sus propias razones o presión colectiva, pero al final, todas optaron por continuar.

Aún así, les recordé el peligro.

“Entonces, ¿sabes quién es el culpable?” preguntó Padma con expectación.

“En realidad, no,” confesé con un deje de frustración.

“Sé casi todo lo demás: la intención, el lugar, el método… pero el nombre del culpable se me ha escapado.

Es lo único que me impide detenerlo de una vez por todas.

Si lo hubiera descubierto desde el principio, esto ya habría terminado, especialmente porque ese sujeto tiene algo que quiero.

Así que terminé delegando la investigación en ustedes como un entrenamiento… además de que tengo asuntos aún más importantes que atender.” Suspiré, pero luego sonreí con complicidad.

“Entonces, ¿ustedes ya tienen algún sospechoso?” Pregunté, y hubo un intercambio de miradas silencioso entre las chicas antes de que comenzaran a hablar otra vez con su entonación seria y profesional.

“No exactamente,” admitió Hermione, “pero tenemos algunas pistas.” “Conseguimos la lista de los estudiantes que firmaron para irse en vacaciones,” explicó Parvati.

“Si hay otro ataque mientras tanto, el culpable debe ser alguien que se haya quedado en Hogwarts.

Eso reduciría muchísimo el número de sospechosos.” “También tenemos un plan para infiltrarnos entre nuestros compañeros y conseguir información usando la poción multijugos,” añadió Lavender, sin dejar de escribir en su libreta.

“Arriesgado, pero me gusta,” asentí con aprobación.

“Pero avísenme cuando lo hagan.

Quiero estar preparado con alguna contramedida, por si algo sale mal.” “Puede que tengamos una forma más segura de hacerlo,” sugirió Tracey.

“Hace poco, Potter y tu hermano vinieron a nosotras buscando información sobre algún hechizo o poción que impida a alguien mentir.” “Al parecer, están tratando de atrapar al heredero de Slytherin… aunque claramente están muy lejos de la verdad,” comentó Pansy con desdén.

“Pero podríamos aprovechar eso a nuestro favor.

Su principal sospechoso es Malfoy, y nosotras también lo tenemos en la mira.

Si logramos que ellos beban la poción multijugos y hagan el trabajo por nosotras, podríamos obtener respuestas sin arriesgarnos directamente.” “Pero eso solo funcionará si son lo suficientemente competentes,” advertí.

“Es demasiado arriesgado dejarlos solos en esto.

Deberían enviar a una de ustedes para vigilarlos desde la distancia, sin ser descubierta.

Alguien que se mueva a lo lejos, vigilándolos y se asegure de que todo salga bien.” Una gota de sudor recorrió mi frente.

Si no hubiera venido y preguntado, su plan podría haber arruinado por completo mi… podría haber puesto en riesgo mi preciada Hermipussy.

—///— patreon.com/Lunariuz

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo