Harry Potter: Red Weasley El Extraño Mago Rojo - Capítulo 281
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281: 277) NPC 281: 277) NPC Estaba sentado en un banco de la plaza, con Gemma a mi lado.
La rodeaba con un brazo por la cintura mientras acariciaba su vientre abultado por el embarazo.
Ambos observábamos a Lily y Petunia, que intentaban interactuar con las personas que aparecían y deambulaban por el feudo.
Era fascinante ver a estos individuos aquí, aunque era evidente que algo no encajaba con ellos.
Sus problemas se notaban tanto en la forma en que interactuaban como en su apariencia.
Su aspecto era genérico.
No es que fueran desagradables a la vista, pero tampoco destacaban; todos tenían rasgos promedio, sin belleza ni fealdad destacable.
Si no fuera por su vestimenta, no habría manera de diferenciar entre un mago y un muggle.
Estos NPC solo rondaban por la zona o visitaban ciertos edificios, como el restaurante o el hospital.
Lo sorprendente era que podía obtener algo de dinero de ellos, aunque de manera limitada, ofreciéndoles servicios como comida.
También parecían tener memoria de mosquito y frases preestablecidas para la mayoría de las conversaciones.
Era gracioso ver cómo las niñas se frustraban con ellos, pues parecían presentarse varias veces, sorprenderse con cada encuentro o repetir el mismo comentario sobre el día cada vez que intentaban iniciar una conversación.
Sin embargo, su presencia no era completamente gratuita, por así decirlo.
Mantener a estos NPC requería ciertas condiciones.
Necesitaban casas para vivir, pues si no las tenían, vagaban sin rumbo hasta abandonar el feudo.
Cuando entraban en zonas donde había enemigos permitidos, podían ser asesinados y había que esperar bastante tiempo hasta que se generaran más.
Si restringía su movimiento solo a esta área, gastaban el poco dinero que poseían hasta que no podían pagar la comida en el restaurante y terminaban muriendo de hambre.
Por eso, las casas eran necesarias: les daban estabilidad, evitando que vagaran sin rumbo y asegurándoles un refugio y alimento.
En cuanto a su economía, noté que algunos NPC habían comenzado a simular trabajos en ciertos edificios como la fábrica, el aserradero, el restaurante y el mercado.
En algunos casos, esto traía beneficios administrativos, pero en otros, su presencia era meramente decorativa.
Afortunadamente, ya había construido varias casas para embellecer el feudo y ahora las había configurado para que fueran habitables para ellos.
Además, planeaba establecer otra área separada, como la que planee para el Campo de Quidditch, donde construiría una ciudad de bajo costo para alojar a la mayor cantidad posible de NPC y mantener su movimiento entre ese espacio y este.
Las chicas realmente disfrutaban la presencia de estos NPC.
Antes, éramos pocos aquí, y no todos podíamos hablar el habla humana.
Ahora había más “gente”, con sus peculiaridades, y noté la felicidad en sus rostros.
Tal vez solo Eileen tenía problemas para aceptar esta nueva situación; le gustaba no ser molestada en su pequeño mundo de dos personas con Andra, pero parecía acostumbrarse rápidamente.
Aunque bueno, ahora Gemma había encontrado otra forma de entretenerse, haciendo reaccionar exageradamente a los NPC que pasaban por aquí.
Pasó de estar sentada a mi lado a arrodillarse frente a mí, bajándome los pantalones.
Quería decirle que no se esforzara tanto en su estado, pero cuando me tuvo bien agarrado y empezó a usar su lengua para pelear con mi basilisco, me callé y simplemente apoyé mi mano sobre su cabeza.
Lily y Petunia parecieron notarlo, aunque no es que vinieran hasta aquí ni nada; solo miraban de reojo de vez en cuando, sonrojadas.
Por sus expresiones, pude intuir que dudaban en acercarse, temiendo interrumpir y sintiendo algo de vergüenza.
A pesar de haber sido educadas por Gemma, aún eran tímidas para iniciar ciertas actividades grupales.
Fue solo después de que Gemma recibiera su “desayuno” que finalmente decidieron unirse.
Comenzaron a saborear las albóndigas, cada una con pasión y dedicación, mientras que Gemma retomaba su trabajo tragándose mi serpiente muy profundo en su garganta, casi sin realizar ningún sonido de queja.
Como embarazada, tenía derecho a las primeras tres descargas sobre las demás, además de que Lily y Petunia aún no podían hacer lo mismo que ella y se sentían un poco intimidadas, aunque me entere que le pidieron consejo a Andra y estuvieron practicando.
Ahora, recibiendo el trato de un rey, observaba las nuevas configuraciones que habían aparecido en el feudo.
Con la llegada de los NPC y la expansión de las zonas, se habían activado nuevas opciones de actualización, parte de la recompensa “Misterios por descubrir”.
De hecho, todo parecía estar relacionado con el único capítulo de la campaña principal que había completado: el de la Piedra Filosofal.
Ahora tenía las siguientes opciones disponibles para comprar: Podía aumentar la cantidad de NPC pasivos y neutrales, como muggles, magos, estudiantes de Hogwarts y centauros.
Sin embargo, a diferencia de los obtenidos por la campaña, estos nuevos NPC provenían del periodo 1980-2000, según la descripción.
Además, para albergar a un gran número de centauros, necesitaba un tipo de vivienda diferente, ya que no podía usar la misma que para muggles y magos.
También estaban los NPC enemigos, que incluían trolls, cerberos y crías de dragón.
No eran tan numerosos como los mortífagos y hombres lobo de la recompensa, pero tenían sus propias características.
Los trolls podían aparecer esporádicamente, y podía construir una nueva zona llamada Campamento Troll, que básicamente era un pueblo de trolls.
Sin embargo, en comparación con un asentamiento humano, su población era considerablemente menor.
Para dar una idea, un pueblo humano en este feudo podía albergar unas 500 personas, mientras que un pueblo troll solo tendría unos 50 trolls, aunque esto podía mejorarse con actualizaciones.
Los cerberos y las crías de dragón eran aún más escasos.
En total, solo podía haber un ejemplar de cada uno en el feudo, y con la expansión actual del territorio, el límite era de hasta tres crías de dragón y dos cerberos simultáneamente.
Además, aparecían aleatoriamente en diferentes áreas y no se encontraban entre sí debido a las distancias.
En cuanto a los recursos, se habían añadido las ranas de chocolate.
Ahora era posible encontrarlas o sus sus cromos, tiradas por ahí.
Si se estaba en una zona con enemigos, estos recursos como los ganados previamente podían aparecer junto a un esqueleto, como si hubieran pertenecido a alguien previamente.
Sin embargo, estos restos o justificaciones desaparecían poco después de recoger los objetos.
En cuanto a las mazmorras, primero veamos la que ya tengo: la Casa de los Gritos.
Esta mazmorra puede aparecer después de derrotar a un Sauce Boxeador, revelando un pasaje subterráneo que conduce hasta una casa abandonada no muy lejos de allí.
Dentro, es posible encontrar a uno o más hombres lobo; si hay luna llena, su número y poder aumentan considerablemente, y el efecto de tranquilidad del feudo se debilita.
Ahora, lo que tengo disponible para agregar es un sótano de desafíos.
Aparece como una trampilla dentro de una edificación o entre sus ruinas, y en su interior se presentan diferentes versiones de los desafíos que hubo que superar para alcanzar la Piedra Filosofal el año pasado.
La dificultad puede variar, desde la original hasta versiones mucho más difíciles.
Por ejemplo, en lugar de un solo troll, pueden aparecer varios, o en la prueba de las pociones, todas las botellas pueden verse iguales y contener veneno, excepto una.
Además, el orden de los desafíos es aleatorio.
Gemma recibió su segunda dosis, que tragó con una sonrisa, y se retiró a sentarse a mi lado nuevamente, dejando que las niñas compitieran entre sí por complacerme y ver quién recibiría la siguiente.
La acaricié una vez más, posando mi mano sobre su vientre.
Ya había realizado las configuraciones necesarias para nuestra futura hija; ahora solo quedaba esperar.
Debido a los cambios que hice, el tiempo hasta el parto sería diferente al de un humano normal, pero eso no me preocupaba.
Volví mis pensamientos al feudo.
Con una hija en camino, después de haber tenido a mis hijas arañas y los posibles futuros potrillos con Elise, la imagen que antes era borrosa en mi mente ahora se volvía cada vez más clara.
Los cambios comenzarían una vez más en este feudo: su expansión y construcción.
La ganancia de monedas de cristal me ayudaría con ello, aunque reservé una parte para los regalos de Navidad, que por suerte ahora eran más baratos.
De no ser así, habría dudado en comprarlos.
Pero, en sí, ya tenía una nueva fuente de ingresos gracias a estas adiciones al feudo.
Los NPC enemigos que aparecen en distintas zonas no solo son un excelente método de entrenamiento, sino que también, al igual que en un videojuego, dejan caer dinero y objetos, aunque nada demasiado valioso.
Los demás NPC también lo hacen, pero no es rentable atacar a los buenos a menos que sea por una emergencia.
Los mortífagos son los mejores objetivos.
Los hombres lobo, en cambio, rara vez dejan dinero, y sus objetos suelen ser garras, piel, sangre u otros materiales de licántropo.
El problema con los mortífagos es que cada cierto tiempo utilizan maldiciones imperdonables, y temo enviar a mis mujeres contra ellos y que les ocurra algo.
Puedo configurar sus tiempos de enfriamiento, agresividad y poder, pero eso reduciría las recompensas.
Así que, por ahora, yo mismo debo encargarme de ellos para obtener dinero.
Es conveniente, que pueden acumularse hasta cierto punto, lo que significa mas dinero, aunque no creo que lleguen a ser demasiados.
Al igual que hay mortífagos, también hay NPC de la Orden del Fénix, y cuando ambos grupos se encuentran, comienzan a luchar de inmediato hasta que uno de los bandos cae.
Además, los miembros de la Orden suelen ayudar a quienes están en peligro, por lo que la situación no es excesivamente peligrosa.
Tendré que ocuparme de esto yo mismo hasta que regresen mis hijas.
Araña Fantasma es inmune a la Maldición Asesina, por lo que podría encargarse sin problema.
Por cierto, ¿dónde estarán?
¿Seguirán peleando?
Sé que les di libertad, pero estoy algo preocupado… no por ellas, sino por los problemas que puedan causar.
Aun así, como padre, debo confiar en ellas.
Si algo hubiera ocurrido, ya me habrían avisado.
Dejé de lado mis preocupaciones y me levanté, sorprendiendo a las niñas y molestando a Lily, quien aún no había recibido su leche matutina.
Solo pude consolarla con la promesa de visitarla esta noche para darle lo que tanto deseaba, profundamente.
Esto hizo que se sonrojara y, al mismo tiempo, que Petunia se enojara, pues hasta hace un momento se sentía feliz de haber superado a su hermana.
Ayudé a Gemma a levantarse y la acompañé hasta su casa, dándole un beso en la mejilla y prometiéndole que también iría por ella esta noche, no sin antes despedirme con una nalgada antes de marcharme.
Dejé a las demás y fui con el mercader.
Con la llegada de los NPC, ahora tenía un par de asistentes que simulaban trabajar en el mercado, aunque no los vi hacer nada realmente útil.
Busqué lo que quería y sonreí al ver el precio reducido: de 500 a solo 100 monedas de cristal.
Hice cálculos mentales sobre cuántas necesitaría.
Sin duda, gastaría más monedas de las que me gustaría, pero era un buen regalo que podría ayudar mucho a mis chicas.
Además, ya había ganado suficiente dinero, y si completaba bien la misión mensual, podría recuperar lo gastado.
Compré las pociones y algunas otras cosas, las guardé en mi inventario y luego me dirigí a mi zona de rituales para probar personalmente sus efectos.
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